«Una vida sin examinarse no merece ser vivida.»
El examen no es culpa: es atención. Preguntarse qué se está haciendo con los días es el primer acto filosófico.
Colección temática
La búsqueda de el frases para reflexionar guía la conducta humana hacia la rectitud, el respeto mutuo y la paz con la propia conciencia. Esta colección reúne citas clave a través de la mirada de Rabelais, Philip Massinger y otros grandes pensadores sobre la integridad, el deber y la excelencia del carácter.
«Una vida sin examinarse no merece ser vivida.»
El examen no es culpa: es atención. Preguntarse qué se está haciendo con los días es el primer acto filosófico.
«Solo sé que no sé nada.»
La ignorancia declarada no es modestia vacía: es el suelo desde el que se puede aprender de verdad.
«Conócete a ti mismo.»
Conocerse no es narrarse sin tregua. Es distinguir lo que uno desea de lo que uno imita.
«Eligiendo el bien, uno se elige a sí mismo.»
«Prefiero padecer una injusticia que cometerla.»
«Preguntar es ya filosofar.»
«Podemos perdonar a un niño que teme la oscuridad; la verdadera tragedia es cuando los hombres temen la luz.»
—Platón · Colección (18 libros)
«El cuerpo es la prisión del alma.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Quienes no han visto la verdad no pueden gobernar.»
—Platón · Colección (18 libros)
«El mito de la caverna describe a quien toma las sombras por mundo.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Somos lo que hacemos de forma repetida. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito.»
«La felicidad es una actividad del alma conforme a la virtud.»
«El asombro es el principio de la filosofía.»
«Educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto.»
«No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho.»
«Si quieres ser amado, ama.»
«Lo que se opone, instruye.»
«Guarda para ti un rato cada día.»
«No son las cosas las que nos perturban, sino los juicios que hacemos sobre ellas.»
«Primero aprende el significado de lo que dices, y después habla.»
«No pretendas que las cosas sean como quieres, sino quiere las cosas como son.»
«Cuando te levantes por la mañana, piensa qué privilegio es estar vivo, pensar, disfrutar, amar.»
«La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos.»
«Lo que no es bueno para la colmena no es bueno para la abeja.»
«Borra la impresión. Detén el tirón. Apaga el deseo. Ten el centro en tu poder.»
«Es ridículo no huir de la propia maldad, que es posible, y huir de la ajena, que es imposible.»
«Lo que no me mata me hace más fuerte.»
«Conviértete en lo que eres.»
«No hay hechos, solo interpretaciones.»
«Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.»
«El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu.»
«Se recompensa mal a un maestro si se permanece siempre discípulo.»
«El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre: una cuerda sobre un abismo.»
«La vida oscila como un péndulo entre el dolor y el tedio.»
«La compasión es el verdadero fundamento de la moral.»
«Leer es pensar con la cabeza de otro en lugar de con la propia.»
«Vanidad de vanidades, todo es vanidad.»
«Lo que el hombre siembra, eso también cosechará.»
«El corazón inquieto hasta que descanse en Ti.»
«El Señor es mi pastor, nada me falta.»
«Calla y sabe que yo soy Dios.»
«Amaos los unos a los otros como yo os he amado.»
«¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?»
«Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva.»
«¿Qué es el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicarlo, ya no lo sé.»
«Noli foras ire, in teipsum redi.» (No salgas fuera; vuelve a ti mismo.)
«Ser o no ser, esa es la cuestión.»
«Nada es bueno ni malo; es el pensamiento el que lo hace tal.»
«Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, de las que sueña tu filosofía.»
«Si Dios no existe, todo está permitido.»
«El secreto de la existencia humana no está solo en vivir, sino en saber para qué se vive.»
«La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos.»
«La pluma es lengua del alma.»
«Los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia.»
«Dio, mi potevi scagliar tutti i mali.» (Dios, podrías haberme lanzado todos los males.)
«La música debe hacer olvidar el dolor sin mentir sobre él.»
«El oro del Rin: el poder empieza cuando se renuncia al amor.»
«No son las cosas las que nos perturban, sino los juicios sobre ellas.»
«Lo bueno, si breve, dos veces bueno.»
«¿Qué sé yo?»
«El asombro abre la puerta de la filosofía.»
—Platón · Colección (18 libros)
«El corazón del entendido busca el conocimiento.»
«Buscas en Roma a Roma, ¡oh peregrino!, y en Roma misma a Roma no la hallas.»
«De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.»
«El arte de vencer se aprende en las derrotas.»
«El dao que puede nombrarse no es el dao permanente.»
«El agua beneficia a los diez mil seres y no rivaliza.»
«El sabio no acumula. Cuanto más da a los otros, más tiene.»
«Quien sabe no habla; quien habla no sabe.»
«Nada hay más blando que el agua, y nada la supera contra lo duro.»
«El sabio no se muestra, y por eso brilla.»
«No sé si soy un hombre que soñó ser mariposa, o una mariposa que sueña ser hombre.»
«El inútil árbol vive años porque nadie lo corta.»
«Olvida los peces; quédate con la red, y luego olvida la red.»
«Todos conocen la utilidad de lo útil; nadie conoce la utilidad de lo inútil.»
«La vida del hombre es como un potro blanco que cruza una rendija: un instante.»
«El odio no se apaga con odio; el odio se apaga con no-odio.»
«Mejor que mil palabras huecas es una que trae paz.»
«Tú eres tu propio refugio; ¿quién otro podría serlo?»
«Aunque recites mucho la Escritura, si no actúas, eres como quien cuenta vacas ajenas.»
«No desprecies el mal por pequeño: cae gota a gota y llena el cántaro.»
«La salud es el mayor de los bienes; el contento, la mayor riqueza.»
«Antes de la iluminación, cortar leña y acarrear agua. Después, cortar leña y acarrear agua.»
«Si encuentras al Buda, mátalo.»
«La luna no se moja; el agua no se rompe.»
«El que sabe no llena la sala de explicaciones.»
«El bodhi no es un árbol; el espejo claro no es un soporte. De origen no hay una sola cosa: ¿dónde se posaría el polvo?»
«Cuando no pensáis en el bien ni en el mal, ¿cuál es vuestro rostro original?»
«La naturaleza de buda no se busca fuera.»
«Tú eres Eso.»
«De lo irreal llévame a lo real; de la oscuridad, a la luz; de la muerte, a la inmortalidad.»
«El sí mismo no nace ni muere.»
«Si no soy yo para mí, ¿quién será para mí? Y si solo soy para mí, ¿qué soy? Y si no es ahora, ¿cuándo?»
«Lo que te es odioso, no se lo hagas a tu compañero. Esa es toda la Torá; el resto es comentario.»
«No te separes de la comunidad.»
«El ignorante no puede ser piadoso; el tímido no aprende.»
«En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso.»
«Dios no cambia lo que hay en un pueblo hasta que ellos cambian lo que hay en sí.»
«Con la dificultad viene la facilidad.»
«No hay coacción en la religión.»
«Vanidad de vanidades, y todo vanidad, salvo amar a Dios y servirle solo a Él.»
«El que se conoce bien se estima en poco.»
«Procura más ser devoto que ser tenido por tal.»
«Cada vez que he estado entre los hombres, he vuelto menos hombre.»
«Confía en ti mismo: cada corazón vibra con esa cuerda de hierro.»
«Una consistencia necia es el duende de las mentes pequeñas.»
«El sol brilla también hoy.»
«Nada puede traerte paz sino tú mismo.»
«Lo que debemos hacer es lo que nos concierne, no lo que la gente piense.»
«Ved de cuán poco valor son las cosas tras que andamos y corremos.»
«Cuando contemplo el cielo de innumerables luces adornado…»
«Caminante, son tus huellas el camino, y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar.»
«Ver un mundo en un grano de arena y un cielo en una flor silvestre, tener el infinito en la palma de la mano y la eternidad en una hora.»
«Me contradigo. Es cierto. Soy inmenso. Contengo multitudes.»
«Hipócrita lector, —mi semejante,— ¡mi hermano!»
«Pienso, luego existo.»
«No admitir jamás cosa alguna como verdadera sin conocer con evidencia que lo era.»
«Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo.»
«De lo que no se puede hablar, hay que callar.»
«Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo.»
«Hay muchas maravillas, mas ninguna tan maravillosa como el hombre.»
«El que cree saberlo todo no sabe nada.»
«Nada hay tan deshonesto que, dicho con honestas palabras, no pueda parecer honesto.»
«La mente es su propio lugar, y en sí misma puede hacer un cielo del infierno y un infierno del cielo.»
«Mejor reinar en el infierno que servir en el cielo.»
«Quien mata a un hombre mata a una criatura razonable; quien destruye un buen libro mata a la razón misma.»
«Lo que no comprendes, no lo posees.»
«El que no puede gobernarse a sí mismo es condenado a servir.»
«Todo lo que vemos o parecemos no es más que un sueño dentro de un sueño.»
«La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia.»
«Ningún hombre que conoce a los pobres puede dudar de que hay en ellos tanto bien como en los ricos.»
«La palabra humana es como un caldero rajado en el que golpeamos melodías para hacer bailar a los osos, cuando quisiéramos enternecer a las estrellas.»
«Hay que escribir con la sangre del corazón, pero con la sangre fría de la cabeza.»
«Ten cuidado: no tengo miedo y, por tanto, soy poderoso.»
«Preferiría no hacerlo.»
«Hay una sabiduría que es pena; pero hay una pena que es locura.»
«Todos quieren cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo.»
«Uno no es honrado solo por no hacer el mal; hay que hacer el bien.»
«La fe sin examen se vuelve fanatismo, y el fanatismo no discute: condena.»
«La Historia no es un adorno de la novela: es su sangre.»
«La verdadera vida, la vida al fin descubierta y esclarecida, la única vida por tanto plenamente vivida, es la literatura.»
«El recuerdo no es un archivo: es un sabor, un nombre, un empedrado que nos devuelve enteros.»
«Un libro debe ser el hacha para el mar helado que hay en nuestro interior.»
«Hay esperanza, pero no para nosotros.»
«Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.»
«El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.»
«Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros.»
«La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.»
«Habla para que yo te conozca.»
«Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes.»
«Cuatro características corresponden al juez: Escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.»
«El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir.»
«Sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal: la ignorancia.»
«Mi consejo es que te cases: si encuentras una buena esposa serás feliz, si no, te harás filósofo.»
«No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad.»
«El grado sumo del saber es contemplar el por qué.»
«Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre.»
«La hermosura es una tiranía de corta duración.»
«Es peor cometer una injusticia que padecerla porque quien la comete se convierte en injusto y quien la padece no.»
«La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.»
«Yo soy un ciudadano, no de Atenas o Grecia, sino del mundo.»
«Sólo Dios es el verdadero sabio.»
«La ciencia humana consiste más en destruir errores que en descubrir verdades.»
«La mejor salsa es el hambre.»
«Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta.»
«Los hombres buenos y bellos se conquistan con gentilezas.»
«Decir que algo es natural, significa que se puede aplicar a todas las cosas.»
«Sólo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero conocimiento.»
«Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.»
«¿No te parece, que es una vergüenza para el hombre, que le suceda lo que a los más irracionales de los animales?»
«Reyes o gobernantes no son los que llevan cetro, sino los que saben mandar.»
«El pasado tiene sus códigos y costumbres.»
«Cada uno de nosotros sólo será justo en la medida en que haga lo que le corresponde.»
«¿Quién capitulará más pronto: el que necesita las cosas difíciles o quien se sirve de lo que buenamente pueda hallar?»
«El mayor de todos los misterios es el hombre.»
«Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad.»
«Si yo me hubiera dedicado a la política. ¡oh atenienses!, hubiera perecido hace mucho tiempo y no hubiese hecho ningún bien ni a vosotros ni a mí mismo.»
«Comenzar bien no es poco, pero tampoco es mucho.»
«La belleza de la mujer se halla iluminada por una luz que nos lleva y convida a contemplar el alma que tal cuerpo habita, y si aquélla es tan bella como ésta, es imposible no amarla.»
«La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco.»
«La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.»
«Debemos buscar para nuestros males otra causa que no sea Dios.»
«Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.»
«El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos.»
«La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.»
«No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe.»
«Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.»
«La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma en torno al ser.»
«Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.»
«Lo que no sé, tampoco creo saberlo.»
«El amor consiste en sentir que el ser sagrado late dentro del ser querido.»
«Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad.»
«Cuando una multitud ejerce la autoridad, es más cruel aún que los tiranos.»
«Son filósofos verdaderos aquellos a quienes gusta contemplar la verdad.»
«Al contacto del amor todo el mundo se vuelve poeta.»
«Cada lágrima enseña a los mortales una verdad.»
«El virtuoso se conforma con soñar lo que el pecador realiza en la vida.»
«La burla y el ridículo son, entre todas las injurias, las que menos se perdonan.»
«Donde reina el amor, sobran las leyes.»
«El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.»
«Todo lo que nace proviene necesariamente de una causa; pues sin causa nada puede tener origen.»
«Tres facultades hay en el hombre: la razón que esclarece y domina; el coraje o ánimo que actúa, y los sentidos que obedecen.»
«La mejor tumba es la más sencilla.»
«¿Quién es, pues, el creador y padre de este Universo? Difícil es encontrarlo; y cuando se ha encontrado, imposible hacer que la multitud lo conozca.»
«El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.»
«Todo lo que se llama estudiar y aprender no es otra cosa que recordar.»
«Aprendiendo a morir se aprende a vivir mejor.»
«El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida.»
«La civilización es la victoria de la persuasión sobre la fuerza.»
«Teme a la vejez, pues nunca viene sola.»
«Los espíritus vulgares no tienen destino.»
«Es necesario diferenciar las cosas: lo que siempre existe sin haber nacido, y lo que siempre está comenzando sin jamás llegar a ser.»
«El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de cuidadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos.»
«La libertad está en ser dueños de la propia vida.»
«Si bien buscas, encontrarás.»
«Así como los ojos están formados para la astronomía, los oídos lo están para percibir los movimientos de la armonía.»
«No es en los hombres, sino en las cosas mismas, donde es preciso buscar la verdad.»
«El tiempo es una imagen móvil de la eternidad.»
«Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.»
«Los hombres viven celosos de la inmortalidad.»
«Lo que se mueve por sí mismo es inmortal.»
«Frío e insípido es el consuelo cuando no va envuelto en algún remedio.»
«En torno de la esencia está la morada de la ciencia.»
«En todas las cosas, naturales y humanas, el origen es lo más excelso.»
«De virtud hay una especie, de maldad, muchas.»
«A vosotros (políticos) os hemos formado en interés del Estado tanto como en el propio vuestro, para que seáis en nuestra República nuestros jefes y vuestros reyes.»
«El tiempo es la imagen de la eternidad en movimiento.»
«Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra.»
«El hombre embrutecido por la superstición es el más vil de los hombres.»
«La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo.»
«La belleza es el esplendor de la verdad.»
«El más importante y principal negocio público es la buena educación de la juventud.»
«Dos excesos deben evitarse en la educación de la juventud; demasiada severidad, y demasiada dulzura.»
«La buena fe es el fundamento de toda sociedad, la perfidia es la peste.»
«Podemos perdonar fácilmente a un niño que le tiene miedo a la oscuridad, la verdadera tragedia de la vida es cuando un adulto le tiene miedo a la luz.»
«El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.»
«El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.»
«La esperanza es el sueño del hombre despierto.»
«No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad.»
«Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.»
«Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.»
«Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.»
«La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica.»
«Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud.»
«Piensa como piensan los sabios, mas habla como habla la gente sencilla.»
«La sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.»
«Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos.»
«No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto.»
«Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo.»
«La multitud obedece más a la necesidad que a la razón, y a los castigos más que al honor.»
«El amigo de todo el mundo no es un amigo.»
«Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella.»
«Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, sino para los iguales. Se piensa por el contrario que lo justo es lo desigual, y así es, pero no para todos, sino para los desiguales.»
«La verdadera felicidad consiste en hacer el bien.»
«El hombre solitario es una bestia o un dios.»
«El amor sólo se da entre personas virtuosas.»
«Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.»
«Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.»
«El amigo es otro yo. Sin amistad el hombre no puede ser feliz.»
«Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta.»
«En las adversidades sale a la luz la virtud.»
«El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad.»
«No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.»
«Es preciso preferir la soberanía de la ley a la de uno de los ciudadanos.»
«El alma es aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos.»
«Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes.»
«Es un principio indiscutible que para saber mandar bien, es preciso saber obedecer.»
«Tiempo es la medida del movimiento entre dos instantes.»
«Saber es acordarse.»
«La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder.»
«El que posee las nociones más exactas sobre las causas de las cosas y es capaz de dar perfecta cuenta de ellas en su enseñanza, es más sabio que todos los demás en cualquier otra ciencia.»
«Los que obran bien son los únicos que pueden aspirar en la vida a la felicidad.»
«Se quiere más aquello que se ha conseguido con muchas fatigas.»
«Sólo hay una fuerza motriz: el deseo.»
«Avaro es el que no gasta en lo que debe, ni lo que debe, ni cuando debe.»
«Así como los ojos de los murciélagos se ofuscan a la luz del día, de la misma manera a la inteligencia de nuestra alma la ofuscan las cosas evidentes.»
«La única verdad es la realidad.»
«La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia.»
«Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta.»
«Los dialécticos y los sofistas, en sus disquisiciones, se revisten de la apariencia de filósofos.»
«La virtud es una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto.»
«Los sabios tienen las mismas ventajas sobre los ignorantes que los vivos sobre los muertos.»
«Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas.»
«Una definición es una frase que significa la esencia de una cosa.»
«Si los ciudadanos practicasen entre sí la amistad, no tendrían necesidad de la justicia.»
«Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados y ningún hombre de espíritu elevado les adulará.»
«A fuerza de construir bien, se llega a buen arquitecto.»
«En realidad vivir como hombre significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia él con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad.»
«El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.»
«El miedo es un sufrimiento que produce la espera de un mal.»
«El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe.»
«Las enseñanzas orales deben acomodarse a los hábitos de los oyentes.»
«Hay la misma diferencia entre un sabio y un ignorante que entre un hombre vivo y un cadáver.»
«Es propio del filósofo poder especular sobre todas las cosas.»
«El entendimiento es una tabla lisa en la cual nada hay escrito.»
«Aprendemos, o por inducción o por demostración. La demostración parte de lo universal; la inducción de lo particular.»
«Enseñar no es una función vital, porque no tienen el fin en sí misma; la función vital es aprender.»
«La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.»
«Todo acto forzoso se vuelve desagradable.»
«Los discursos inspiran menos confianza que las acciones.»
«La mente siempre tiene razón, mientras que el apetito y la imaginación pueden equivocarse.»
«El movimiento no existe fuera de las cosas, pues todo lo que cambia, o cambia en el orden de la sustancia o en la cantidad, o en la calidad, o en el lugar.»
«El mando de muchos no es bueno; basta un solo jefe.»
«Como la vista es al cuerpo, la razón es al espíritu.»
«Cometer una injusticia es peor que sufrirla.»
«Si las acciones humanas pueden ser nobles, vergonzosas o indiferentes, lo mismo ocurre con los placeres correspondientes. Hay placeres que derivan de actividades nobles, y otros de vergonzoso origen.»
«La virtud resplandece en las desgracias.»
«Nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos.»
«Platón es mi amigo, pero la verdad me es más querida.»
«No hay que empezar siempre por la noción primera de las cosas que se estudian, sino por aquello que puede facilitar el aprendizaje.»
«Todos los gobiernos mueren por la exageración de su principio.»
«Todo lo que se mueve es movido por otro.»
«Todo hombre, por naturaleza, desea saber.»
«Si nada hay eterno, no es posible la producción ni la generación.»
«Si el espíritu es un atributo divino, una existencia conforme al espíritu será verdaderamente divina.»
«Lo mejor es salir de la vida como de una fiesta, ni sediento ni bebido.»
«Las ciencias tienen las raíces amargas, pero muy dulces los frutos.»
«La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión.»
«La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.»
«La bestialidad es un mal menor que la perversidad, pero es más temible.»
«Es preciso que la filosofía sea un saber especial, de los primeros principios y de las primeras causas.»
«Es absolutamente imposible demostrarlo todo.»
«El verdadero discípulo es el que supera al maestro.»
«Cuanto más nos inclina la naturaleza a los placeres, tanto más propensos somos a la licencia que a la decencia.»
«Mercaderes e industriales no deben ser admitidos a la ciudanía, porque su género de vida es abyecto y contrario a la virtud.»
«Fuera de la sociedad, el hombre es una bestia o un dios.»
«La democracia ha surgido de la idea de que sí los hombres son iguales en cualquier respecto, lo son en todos.»
«La ciencia es respecto del alma lo que es la luz respecto de los ojos, y si las raíces son amargas, los frutos son muy dulces.»
«La poesía es más profunda y filosófica que la historia.»
«No hay que prestar atención a quienes nos aconsejan, so pretexto de que somos hombres, no pensar más que en las cosas humanas y, so pretexto de que somos mortales, renunciar a las cosas inmortales.»
«No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico.»
«Todos o casi todos distinguen el alma por tres de sus atributos: el movimiento, la sensación y la incorporeidad.»
«Todos los aduladores son mercenarios, y todos los hombres de bajo espíritu son aduladores.»
«Si tanto me alaban, será por alabarse a sí mismos, pues al alabarme dan a entender que me comprenden.»
«No todo término merece el nombre de fin, sino tan sólo el que es óptimo.»
«No conviene hablar del pudor como de una virtud. Se parece más bien a una emoción que a una disposición adquirida. Se define, pues, como un miedo de dar de sí una mala opinión.»
«Movimiento es el paso de la a capacidad al acto.»
«Los predicados del predicado se extienden también al sujeto.»
«Lo que tiene alma se distingue de lo que no la tiene por el hecho de vivir.»
«Las revoluciones no se hacen por menudencias, pero nacen por menudencias.»
«Las cosas se llaman equívocas cuando tan sólo tienen de común el nombre.»
«La verdadera causa final reside en los seres inmóviles.»
«La necesidad ha hecho aparearse a quienes no pueden existir el uno sin el otro, como son el varón y la mujer.»
«La belleza del hombre está o en la sonoridad, o en el significado.»
«Gracias a la memoria se da en los hombres lo que se llama experiencia.»
«Es necesario que haya uno o varios principios y aun, en caso de existir uno sólo, que éste sea inmóvil e inmutable.»
«Es evidente que todos los fines no son fines perfectos. Pero el bien supremo constituye, de alguna manera, un fin perfecto.»
«En parte, el arte completa lo que la naturaleza no puede elaborar y, en parte, imita a la naturaleza.»
«El ser inmóvil mueve como objeto del amor, y lo que él mueve imprime el movimiento a todo lo demás.»
«El instante es la continuidad del tiempo, pues une el tiempo pasado con el tiempo futuro.»
«El imitar es connatural al hombre.»
«El hombre que se mantiene en el justo medio lleva el nombre de sobrio y moderado.»
«El género humano tiene, para saber conducirse, el arte y el razonamiento.»
«El fin de la ciencia especulativa es la verdad, y el fin de la ciencia práctica es la acción.»
«Demasiado poco valor es cobardía y demasiado valor es temeridad.»
«Solamente haciendo el bien se puede realmente ser feliz.»
«Quien discute sobre si se puede matar a la propia madre no merece argumentos sino azotes.»
«No hay genio sin un gramo de locura.»
«No hay nada que envejezca tan pronto como el recuerdo del beneficio.»
«Aquellos que educan bien a los niños merecen recibir más honores que sus propios padres, porque aquellos sólo les dieron vida, éstos el arte de vivir bien.»
«La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.»
«Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.»
«En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.»
«No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.»
«El lenguaje de la verdad debe ser, sin duda alguna, simple y sin artificios.»
«Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.»
«La amistad siempre es provechosa; el amor a veces hiere.»
«El que no quiera vivir sino entre justos, viva en el desierto.»
«El colmo de la infelicidad es temer algo, cuando ya nada se espera.»
«La naturaleza nos ha dado las semillas del conocimiento, no el conocimiento mismo.»
«Merece salir engañado el que al hacer un beneficio, cuente con la recompensa.»
«Teméis todas las cosas como mortales y todas las deseáis como inmortales.»
«¡Estudia! No para saber una cosa más, sino para saberla mejor.»
«Lo que has de decir, antes de decirlo a otro, dítelo a ti mismo.»
«El trabajo y la lucha llaman siempre a los mejores.»
«Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.»
«La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.»
«Considera las contrariedades como un ejercicio.»
«No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad olvida, pues no tiene oportunidad de ponerse a prueba.»
«No hay cosa más fuerte que el verdadero amor.»
«El pobre carece de muchas cosas, pero el avaro carece de todo.»
«La recompensa de una buena acción está en haberla hecho.»
«Los hombres aman sus vicios y al mismo tiempo los odian.»
«Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad.»
«La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas.»
«Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado. Entonces como hay azar y como hay destino, filosofemos.»
«El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo.»
«Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.»
«Lo que de raíz se aprende nunca del todo se olvida.»
«No podemos evitar las pasiones, pero sí vencerlas.»
«Para saber algo, no basta con haberlo aprendido.»
«Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas.»
«Sin estudiar enferma el alma.»
«Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya.»
«Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos.»
«Igual virtud es moderarse en el gozo que moderarse en el dolor.»
«Forma parte de la curación el deseo de ser curado.»
«El fuego prueba el oro; la miseria los hombres fuertes.»
«El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.»
«Decir lo que sentimos, sentir lo que decimos, concordar las palabras con la mente.»
«Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.»
«Hay ciertas cosas que para hacerlas bien no basta haberlas aprendido.»
«No existe ningún gran genio sin un toque de demencia.»
«No hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia.»
«Tan grande como la turba de los admiradores es la turba de los envidiosos.»
«Sólo en la fortuna adversa se hallan las grandes lecciones del heroísmo.»
«Si quieres que tu secreto sea guardado, guárdalo tú mismo.»
«Los hombres aprenden mientras enseñan.»
«Es rey quien nada teme, es rey quien nada desea; y todos podemos darnos ese reino.»
«El tiempo descubre la verdad.»
«El camino del vicio no solamente se desliza, sino que se precipita hacia abajo.»
«El cabalgar, el viajar y el mudar de lugar recrean el ánimo.»
«El ardimiento juvenil en sus comienzos es fogoso, pero languidece fácilmente y no dura; es el humo de una fogata liviana.»
«Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.»
«Nuestra naturaleza está en la acción. El reposo presagia la muerte.»
«Es, a menudo, más conveniente disimular que vengarse.»
«No hay viento favorable para el que no sabe donde va.»
«No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.»
«No hay mayor causa de llanto que no poder llorar.»
«Vencer sin peligro es ganar sin gloria.»
«Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición.»
«Todo poder excesivo dura poco.»
«No os espante la pobreza; nadie vive tan pobre como nació.»
«No os espante el dolor; o tendrá fin o acabará con vosotros.»
«La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo.»
«Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, es pereza.»
«El mejor límite para el dinero es el que no permite caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella.»
«Desdichado es el que por tal se tiene.»
«¿Qué importa saber lo qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?»
«Pesa las opiniones, no las cuentes.»
«A vivir se aprende toda la vida, y toda la vida se ha de aprender a morir.»
«Toda la armonía total de este mundo está formada de discordancias.»
«Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.»
«El que teme es un esclavo.»
«En la adversidad conviene muchas veces tomar un camino atrevido.»
«Quien da pronto da dos veces.»
«Las obras se tienen medio terminadas cuando se han comenzado bien.»
«Lo mismo es nuestra vida que una comedia; no se atiende a si es larga, sino a si la han representado bien. Concluye donde quieras, con tal de que pongas buen final.»
«Cuanto mayor es la prosperidad tanto menor se debe confiar en ella.»
«No he nacido para un solo rincón. Mi patria es todo el mundo.»
«No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón.»
«No recibimos una vida corta, sino que nosotros la acortamos. No somos de ella indigentes, sino manirrotos.»
«Una era construye ciudades. Una hora las destruye.»
«Si os sujetáis a la naturaleza, nunca seréis pobres; si os sujetáis a la opinión, nunca seréis ricos.»
«Nunca fue fácil el aprendizaje de la virtud.»
«Languidece la virtud sin adversarios.»
«La armonía total de este mundo está formada por una natural aglomeración de discordancias.»
«La adversidad es ocasión de virtud.»
«Gran parte de la bondad consiste en querer ser bueno.»
«Este día que tanto temes por ser el último, es la aurora del día eterno.»
«El sabio en su retiro es útil a la comunidad.»
«El poder y el despotismo duran poco.»
«El hombre es un animal racional.»
«Aquel que tiene gran poder debe usarlo livianamente.»
«El mayor imperio es el imperio de uno mismo.»
«¡Oh, cuán extemporáneo es comenzar a vivir cuando se ha de dejar de vivir!»
«¿Preguntas qué es la libertad? No ser esclavo de nada, de ninguna necesidad, de ningún accidente y conservar la fortuna al alcance de la mano.»
«Ningún descubrimiento se haría ya si nos contentásemos con lo que sabemos.»
«Jamás se descubriría nada si nos considerasemos satisfechos con las cosas descubiertas.»
«A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde.»
«Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérela, pues, en todo lugar.»
«Seas parco en elogiar, y más parco todavía en vituperar.»
«Un gran marinero puede navegar aunque sus velas sean de alquiler.»
«La buena conciencia admite testigos; la malvada se agita y se conturba aún en la soledad.»
«El peor enemigo es el que está encubierto.»
«Es tan grande el placer que se experimenta al encontrar un hombre agradecido que vale la pena arriesgarse a hacer un ingrato.»
«Un hombre inútil es gravoso al estado, en que se pesa el mérito de los miembros por la utilidad que de ellos se saca.»
«La conversación es la expresión de nuestro modo de pensar.»
«No hay, en mi dictamen, hombre que aprecie más la virtud y la siga con más gusto, que el que por no hacer traición a su conciencia, ha perdido la reputacion de hombre de bien.»
«La ira: un ácido que puede hacer más daño al recipiente en la que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte.»
«Mostrarse asustado sin motivo aparente es dar a conocer que se tiene razón de temer.»
«El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es el de ser capaces de soportar el odio.»
«Cuando se está en medio de las adversidades, ya es tarde para ser cauto.»
«La tristeza, aunque esté siempre justificada, muchas veces sólo es pereza. Nada necesita menos esfuerzo que estar triste.»
«Incontenida, la cólera es frecuentemente más dañina que la injuria que la provoca.»
«Proporcionalmente al número de los admiradores crece el de los envidiosos.»
«Cuando no encontré motivo alguno para compadecerme, lo hice por respeto a mí mismo.»
«La vida es larga, si sabes hacer uso de ella.»
«Nadie puede llevar mucho tiempo una máscara. Lo que se finge recupera rápidamente su naturaleza.»
«¡Todo lo que es verdadero es mío!... sepan que lo sublime es un bien común.»
«No pretendas que las cosas ocurran como tú quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.»
«¿Quieres dejar de pertenecer al número de los esclavos? Rompe tus cadenas y desecha de ti todo temor y todo despecho.»
«Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado.»
«El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y una cobardía ceder el paso a los indignos.»
«Un barco no debería navegar con una sola ancla, ni la vida con una sola esperanza.»
«El error del anciano es que pretende enjuiciar el hoy con el criterio del ayer.»
«La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre.»
«El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.»
«Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti.»
«¿Qué ganarías con injuriar a una piedra que es incapaz de oírte? Pues bien, imita a la piedra y no oigas las injurias que te dirijan tus enemigos.»
«Sólo el hombre culto es libre.»
«La envidia es el adversario de los más afortunados.»
«No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo.»
«Todos los asuntos tienen dos asas: por una son manejables, por la otra no.»
«La fuente de todas las miserias para el hombre no es la muerte, sino el miedo a la muerte.»
«El exceso de cólera engendra la locura.»
«Si dicen mal de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate a reír.»
«Los placeres raros son los que más nos deleitan.»
«Cuando hayas de sentenciar procura olvidar a los litigantes y acordarte sólo de la causa.»
«Así como hay un arte de bien hablar, existe un arte de bien escuchar.»
«No se llega a campeón sin sudar.»
«La prudencia es el más excelso de todos los bienes.»
«Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino las opiniones acerca de las cosas.»
«Filosofar es esto: examinar y afinar los criterios.»
«En las desgracias hay que acordarse del estado de conformidad con que miramos las ajenas.»
«En la prosperidad es muy fácil encontrar amigos, en la adversidad no hay nada más difícil.»
«Elige la mejor manera de vivir; la costumbre te la hará agradable.»
«El que empieza a instruirse en la filosofía de todo se echa la culpa a sí mismo.»
«La verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita siempre complicidad.»
«El sol no espera a que se le suplique para derramar su luz y su calor. Imítalo y haz todo el bien que puedas sin esperar a que se te implore.»
«Puedes ser invencible si nunca emprendes combate de cuyo regreso no estés seguro y sólo cuando sepas que está en tu mano la victoria.»
«Lo que no es útil para la colmena, no es útil para la abeja.»
«El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecérsele.»
«No lo hagas si no conviene. No lo digas si no es verdad.»
«Cuando el dolor es insoportable, nos destruye; cuando no nos destruye, es que es soportable.»
«El tiempo es como un río que arrastra rápidamente todo lo que nace.»
«De las cosas que tienes, escoge las mejores y después medita cuán afanosamente las hubieras buscado si no las tuvieras.»
«Si la fama sólo llega después de la muerte, no tengo prisa en conseguirla.»
«Acostúmbrate a prestar atención a lo que dice otra persona y, en la medida de lo posible, procura entrar en su mente. Por lo general, primero hay que aprender muchas cosas antes de poder juzgar la acción de otro con conocimiento.»
«Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad.»
«No que me hayas mentido, que ya no pueda creerte, eso me aterra.»
«Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.»
«El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene, pero no de épocas felices.»
«Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal.»
«Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".»
«La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre.»
«La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio.»
«Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes.»
«Tener fe significa no querer saber la verdad.»
«No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.»
«Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.»
«La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.»
«En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón.»
«Yo necesito compañeros, pero compañeros vivos; no muertos y cadáveres que tenga que llevar a cuestas por donde vaya.»
«La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar.»
«El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.»
«Para llegar a ser sabio, es preciso querer experimentar ciertas vivencias, es decir, meterse en sus fauces. Eso es, ciertamente, muy peligroso; más de un sabio ha sido devorado al hacerlo.»
«La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba cuando era niño.»
«Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal, es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal infeliz.»
«Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.»
«Los que más han amado al hombre le han hecho siempre el máximo daño. Han exigido de él lo imposible, como todos los amantes.»
«La verdad es que amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a ella, sino porque estamos acostumbrados al amor.»
«En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre.»
«Lo que hacemos no es nunca comprendido, y siempre es acogido sólo por los elogios o por la crítica.»
«¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?.»
«No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que al igual o al superior.»
«Todos los pozos profundos viven con lentitud sus experiencias: tienen que esperar largo tiempo hasta saber qué fue lo que cayó en su profundidad.»
«El sexo es una trampa de la naturaleza para no extinguirse.»
«La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte.»
«El matrimonio acaba muchas locuras cortas con una larga estupidez.»
«La mujer perfecta es un tipo humano superior al varón perfecto, pero también es un ejemplar mucho más raro.»
«Hay almas esclavizadas que agradecen tanto los favores recibidos que se estrangulan con la cuerda de la gratitud.»
«Cuando trates con una mujer no olvides el látigo.»
«Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.»
«Sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder.»
«Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida.»
«El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.»
«El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa.»
«Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo.»
«La edad de casarse llega mucho antes que la de quererse.»
«La demencia en el individuo es algo raro; en los grupos, en los partidos, en los pueblos, en las épocas, es la regla.»
«El gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme.»
«Dios ha muerto. Parece que lo mataron los hombres.»
«Nuestro destino ejerce su influencia sobre nosotros incluso cuanto todavía no hemos aprendido su naturaleza; nuestro futuro dicta las leyes de nuestra actualidad.»
«La sencillez y naturalidad son el supremo y último fin de la cultura.»
«¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?»
«Toda convicción es una cárcel.»
«El remordimiento es como la mordedura de un perro en una piedra: una tontería.»
«El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación.»
«Mucho tienen que hacer los padres para compensar el hecho de tener hijos.»
«Sin arte la vida sería un error.»
«Un filósofo casado es, para decirlo claro, una figura ridícula.»
«La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido.»
«En algunos la castidad es una virtud, en muchos es casi un vicio.»
«Nada más hipócrita que la eliminación de la hipocresía.»
«El pensador sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son.»
«Cuando me encuentro con una criatura, encuentro la voluntad del poder.»
«Las razas laboriosas encuentran una gran molestia en soportar la ociosidad.»
«Lo absurdo de una cosa no prueba nada contra su existencia, es, más bien, condición de ella.»
«Tenemos arte para no morir de la verdad.»
«El hombre se define como ser que evalúa, como ser que ama por excelencia.»
«Cuando se tienen muchas cosas que meter en él, el día tiene cien bolsillos.»
«La irracionalidad de una cosa no es un argumento en contra de su existencia, sino más bien una condición de la misma.»
«Las convicciones son más peligrosos enemigos de la verdad que las mentiras.»
«Si sólo se dieran limosnas por piedad, todos los mendigos hubieran ya muerto de hambre.»
«El hombre parece tener más carácter cuando sigue su temperamento que cuando sigue sus principios.»
«La política es el campo de trabajo para ciertos cerebros mediocres.»
«Un político divide a las personas en dos grupos: en primer lugar, instrumentos; en segundo, enemigos.»
«El que nos encontremos tan a gusto en plena naturaleza proviene de que ésta no tiene opinión sobre nosotros.»
«Los hombres de tristeza profunda se delatan cuando son felices: tienen una manera de aferrar la felicidad como si quisieran estrangularla y ahogarla, por celos, - ¡ay, demasiado bien saben que se les escapa!»
«Todo el que ha construido alguna vez un «cielo nuevo» ha encontrado el poder para ello solamente en su propio infierno.»
«¿Qué ha contribuido más a la felicidad humana, lo real o lo imaginario?»
«El triunfo de un ideal moral se logra por los mismos medios inmorales que cualquier triunfo: la violencia, la mentira, la difamación y la injusticia.»
«Es preciso saberse amar a sí mismo, con amor sano y saludable, para saber soportarse a sí mismo y no vagabundear.»
«Callar es peor; todas las verdades silenciadas se vuelven venenosas.»
«Todo lo que eleva al individuo por encima del rebaño, todo lo que mete miedo al prójimo se llama desde entonces "malo".»
«La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren.»
«Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.»
«En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad.»
«La cólera no nos permite saber lo que hacemos y menos aún lo que decimos.»
«Con ciertas personas vale más ser traicionado que desconfiar.»
«Cada uno tiene el máximo de memoria para lo que le interesa y el mínimo para lo que no le interesa.»
«Muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia.»
«La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes.»
«Los amigos se suelen considerar sinceros; los enemigos realmente lo son: por esta razón es un excelente consejo aprovechar todas sus censuras para conocernos un poco mejor a nosotros mismos, es algo similar a cuando se utiliza una amarga medicina.»
«La riqueza es como el agua salada; cuanto más se bebe, más sed da.»
«El destino mezcla las cartas, y nosotros las jugamos.»
«A excepción del hombre, ningún ser se maravilla de su propia existencia.»
«La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada por dentro, por lo menos amortigua los embates de la vida.»
«No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige.»
«El hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales.»
«La arquitectura es una música congelada.»
«Para millones y millones de seres humanos el verdadero infierno es la Tierra.»
«La cantidad de rumores inútiles que un hombre puede soportar es inversamente proporcional a su inteligencia.»
«La belleza es una carta de recomendación que nos gana de antemano los corazones.»
«El hombre es en el fondo un animal terrible y cruel. Lo conocemos como ha sido domesticado y educado por lo que conocemos como civilización.»
«La personalidad del hombre determina por anticipado la medida de su posible fortuna.»
«Quien ha perdido la esperanza ha perdido también el miedo: tal significa la palabra "desesperado".»
«Los hombres vulgares han inventado la vida en sociedad porque les es más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos.»
«Al que todo lo pierde, le queda Dios todavía.»
«Por vida feliz hay que entender siempre "menos desdichada"; es decir, soportable. Y realmente, la vida no se nos ha dado para gozarla, sino para sufrirla, para pagarla.»
«La rebeldía es la virtud original del hombre.»
«Un genio es el que es capaz de ver la idea en el fenómeno.»
«El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.»
«Desear la inmortalidad es desear la perpetuación de un gran error.»
«Aunque el mundo contiene muchas cosas decididamente malas, la peor de todas ellas es la sociedad.»
«Las religiones, como las luciérnagas, necesitan de oscuridad para brillar.»
«En la vejez se aprende mejor a esconder los fracasos; en la juventud, a soportarlos.»
«Todo lo que ocurre, desde lo más grande a lo más chico, ocurre necesariamente.»
«Nadie es realmente digno de envidia.»
«Cada nación se burla de las otras y todas tienen razón.»
«El cambio es la única cosa inmutable.»
«Todo imbécil execrable, que no tiene en el mundo nada de que pueda enorgullecerse, se refugia en este último recurso, de vanagloriarse de la nación a que pertenece por casualidad.»
«El honor es la conciencia externa, y la conciencia, el honor interno.»
«La intuición no es una opinión, es la cosa misma.»
«El que no tiene celos no está enamorado.»
«Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas.»
«Da lo que tienes para que merezcas recibir lo que te falta.»
«Si precisas una mano, recuerda que yo tengo dos.»
«Casarse está bien. No casarse está mejor.»
«Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama.»
«Las lágrimas son la sangre del alma.»
«La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.»
«Quien no ha tenido tribulaciones que soportar, es que no ha comenzado a ser cristiano de verdad.»
«Los hombres están siempre dispuestos a curiosear y averiguar sobre las vidas ajenas, pero les da pereza conocerse a sí mismos y corregir su propia vida.»
«Cuando rezamos hablamos con Dios, pero cuando leemos es Dios quien habla con nosotros.»
«Aprueba a los buenos, tolera a los malos y ámalos a todos.»
«Es mejor cojear por el camino que avanzar a grandes pasos fuera de él. Pues quien cojea en el camino, aunque avance poco, se acerca a la meta, mientras que quien va fuera de él, cuanto más corre, más se aleja.»
«Una vez al año es lícito hacer locuras.»
«No se accede a la verdad sino a través del amor.»
«Una virtud simulada es una impiedad duplicada: a la malicia une la falsedad.»
«Dios lo que más odia después del pecado es la tristeza, porque nos predispone al pecado.»
«El hombre no reza para dar a Dios una orientación, sino para orientarse debidamente a sí mismo.»
«La oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre.»
«Conócete, acéptate, supérate.»
«Nadie niega a Dios, sino aquel a quien le conviene que Dios no exista.»
«Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti.»
«Creo para comprender, y comprendo para creer mejor.»
«Obedeced más a los que enseñan que a los que mandan.»
«Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto es para el malo.»
«En las cosas necesarias, la unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la caridad.»
«El pasado ya no es y el futuro no es todavía.»
«Buscad lo suficiente, buscad lo que basta. Y no queráis más. Lo que pasa de ahí, es agobio, no alivio; apesadumbra en vez de levantar.»
«El alma desordenada lleva en su culpa la pena.»
«La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.»
«Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia.»
«Si somos arrastrados a Cristo, creemos sin querer; se usa entonces la violencia, no la libertad.»
«Si dudo, si me alucino, vivo. Si me engaño, existo. ¿Cómo engañarme al afirmar que existo, si tengo que existir para engañarme?»
«Cuando estés en Roma, compórtate como los romanos.»
«Así como toda carencia es desgracia, toda desgracia es carencia.»
«¿Qué es, pues el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicarlo a quien me lo pide, no lo sé.»
«Todo el que cree, piensa. Porque la fe, si lo que cree no se piensa, es nula.»
«No hay riqueza más peligrosa que una pobreza presuntuosa.»
«En el jardín de la Iglesia se cultivan: Las rosas de los mártires, los lirios de las vírgenes, las yedras de los casados, las violetas de las viudas.»
«Conviene matar el error, pero salvar a los que van errados.»
«La ociosidad camina con lentitud, por eso todos los vicios la alcanzan.»
«No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad.»
«No te aflijas, sino alégrate de preferir ser, aún siendo miserable.»
«Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean.»
«La sabiduría no es otra cosa que la medida del espíritu, es decir, la que nivela al espíritu para que no se extralimite ni se estreche.»
«El mundo no fue hecho en el tiempo, sino con el tiempo.»
«Así como la verdad se produce por la medida, así la medida se produce por la verdad.»
«Da lo que mandas y manda lo que quieras.»
«Existirá la verdad aunque el mundo perezca.»
«En el Cielo dicen Aleluya, porque en la Tierra han dicho Amén.»
«La necesidad no conoce leyes.»
«Donde no hay caridad no puede haber justicia.»
«No hubo tiempo alguno en que no hubiese tiempo.»
«Una cosa es haber andado más camino y otra, haber caminado más despacio.»
«La Ley ha sido dada para que se implore la gracia; la gracia ha sido dada para que se observe la ley.»
«Se aferran a su parecer, no por verdadero sino por suyo.»
«La misma debilidad de Dios procede de su omnipotencia.»
«Amad a esta Iglesia, permaneced en esta Iglesia, sed vosotros esta Iglesia.»
«Los que no quieren ser vencidos por la verdad, son vencidos por el error.»
«Equivocarse es humano, perseverar voluntariamente en el error es diabólico.»
«No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, y los vicios los que los vuelven malos.»
«Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti.»
«Presta el oído a todos, y a pocos la voz. Oye las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión.»
«Fuertes razones, hacen fuertes acciones.»
«¿Qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo?»
«La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.»
«Una cosa es saber y otra saber enseñar.»
«Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.»
«Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros.»
«La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva.»
«La amistad es un acuerdo perfecto de los sentimientos de cosas humanas y divinas, unidas a la bondad y a una mutua ternura.»
«La justicia no espera ningún premio. Se la acepta por ella misma. Y de igual manera son todas las virtudes.»
«Es una necedad arrancarse los cabellos en los momentos de aflicción, como si ésta pudiera ser aliviada por la calvicie.»
«El amor es el deseo de obtener la amistad de una persona que nos atrae por su belleza.»
«El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, es más culpable que el que le corrompe con dinero.»
«Este es el primer precepto de la amistad: Pedir a los amigos sólo lo honesto, y sólo lo honesto hacer por ellos.»
«No hay nada tan increíble que la oratoria no pueda volverlo aceptable.»
«En cuanto a la adversidad, difícilmente la soportarías si no tuvieras un amigo que sufriese por ti más que tu mismo.»
«No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla.»
«Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo.»
«Si cerca de la biblioteca tenéis un jardín ya no os faltará de nada.»
«Recuerdo incluso lo que no quiero. Olvidar no puedo lo que quiero.»
«Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.»
«La amistad comienza donde termina o cuando concluye el interés.»
«Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos.»
«No logran entender los hombres cuán gran renta constituye la economía.»
«Si quieres aprender, enseña.»
«No todo error debe calificarse de necedad.»
«Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma.»
«Las enemistades ocultas y silenciosas, son peores que las abiertas y declaradas.»
«La primera ley de la amistad es pedir a los amigos cosas honradas; y sólo cosas honradas hacer por ellos.»
«Nada resulta más atractivo en un hombre que su cortesía, su paciencia y su tolerancia.»
«Humano es errar; pero sólo los estúpidos perseveran en el error.»
«Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo.»
«No sé, si, con excepción de la sabiduría, los dioses inmortales han otorgado al hombre algo mejor que la amistad.»
«El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a las leyes.»
«Quien contempla a un verdadero amigo, es como si contemplara a otro ejemplar de sí mismo.»
«Si queremos gozar la paz, debemos velar bien las armas; si deponemos las armas no tendremos jamás paz.»
«Para ser libres hay que ser esclavos de la ley.»
«Nadie que confía en sí, envidia la virtud del otro.»
«Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo.»
«Pensar es como vivir dos veces.»
«Los deseos del joven muestran las futuras virtudes del hombre.»
«La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.»
«Hay que atender no sólo a lo que cada cual dice, sino a lo que siente y al motivo porque lo siente.»
«No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños.»
«Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos.»
«Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho.»
«Si quieres ser viejo mucho tiempo, hazte viejo pronto.»
«No es otra cosa la amistad que un sumo consentimiento en las cosas divinas y humanas con amor y benevolencia.»
«Los deseos deben obedecer a la razón.»
«Las leyes callan cuando las armas hablan.»
«La victoria es por naturaleza insolente y arrogante.»
«La sola idea de que una cosa cruel pueda ser útil es ya de por sí inmoral.»
«Es preferible ser viejo menos tiempo que serlo antes de la vejez.»
«El recuerdo del mal pasado es alegre.»
«Difícil es decir cuánto concilia los ánimos humanos la cortesía y la afabilidad al hablar.»
«La vida feliz y dichosa es el objeto único de toda la filosofía.»
«La falsedad está tan cercana a la verdad que el hombre prudente no debe situarse en terreno resbaladizo.»
«La naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad.»
«No hay nada hecho por la mano del hombre que tarde o temprano el tiempo no destruya.»
«No hay hombre de nación alguna que, habiendo tomado a la naturaleza por guía, no pueda llegar a la verdad.»
«Todas las acciones cumplidas sin ostentación y sin testigos me parecen más loables.»
«Nada hay más injusto que buscar premio en la justicia.»
«Me avergüenzo de esos filósofos que no quieren desterrar ningún vicio si no está castigado por el juez.»
«Las leyes se han hecho para el bien de los ciudadanos.»
«La necedad es la madre de todos los males.»
«La naturaleza misma ha impreso en la mente de todos la idea de un Dios.»
«La libertad sólo reside en los estados en los que el pueblo tiene el poder supremo.»
«La ley suprema es el bien del pueblo.»
«La ley no ha sido establecida por el ingenio de los hombres, ni por el mandamiento de los pueblos, sino que es algo eterno que rige el Universo con la sabiduría del imperar y del prohibir.»
«La ley es, pues, la distinción de las cosas justas e injustas, expresada con arreglo a aquella antiquísima y primera naturaleza de las cosas.»
«La justicia es absolutamente nula si no se encuentra en la naturaleza.»
«La fuerza es el derecho de las bestias.»
«La ciencia que se aparte de la justicia más que ciencia debe llamarse astucia.»
«El que sufre tiene memoria.»
«El egoísta se ama a sí mismo sin rivales.»
«A pesar de que ya soy mayor, sigo aprendiendo de mis discípulos.»
«Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.»
«Donde quiera que se esté bien, allí está la patria.»
«Es bueno acostumbrarse a la fatiga y a la carrera, pero no hay que forzar la marcha.»
«No hay cosa que los humanos traten de conservar tanto, ni que administren tan mal, como su propia vida.»
«Cuanto más altos estamos, más debemos bajarnos hacia nuestros inferiores.»
«Cuando los tambores hablan, las leyes callan.»
«No hay absurdo que no haya pasado por la cabeza de algún filósofo.»
«Si las leyes fueran constituidas por los hombres, o por las sentencias de los jueces, serían derechos matar, robar, adulterar, etcétera.»
«Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras.»
«Por conservar la libertad, la muerte, que es el último de los males, no debe temerse.»
«No solamente es ciega la fortuna, sino que de ordinario vuelve también ciegos a aquellos a quienes acaricia.»
«No entiendo por qué el que es dichoso busca mayor felicidad.»
«Mis libros siempre están a mi disposición, nunca están ocupados.»
«Nada perturba tanto la vida humana como la ignorancia del bien y el mal.»
«El tiempo es una cierta parte de la eternidad.»
«¡Oh, dulce nombre de la libertad!»
«La evidencia es la más decisiva demostración.»
«La naturaleza quiere que la amistad sea auxiliadora de virtudes, mas no compañera de vicios.»
«Seamos esclavos de las leyes, para poder ser libres.»
«La salud del pueblo está en la supremacía de la ley.»
«La honradez es siempre digna de elogio, aún cuando no reporte utilidad, ni recompensa, ni provecho.»
«Es propio de los necios ver los vicios ajenos y olvidar los propios.»
«Hay que comer para vivir, no vivir para comer.»
«Nada es difícil para el que ama.»
«Como nada es más hermoso que conocer la verdad, nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla por verdad.»
«¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia.»
«La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo.»
«El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo.»
«No ha de ser dichoso el joven, sino el viejo que ha vivido una hermosa vida.»
«Debemos buscar a alguien con quien comer y beber antes de buscar algo que comer y beber, pues comer solo es llevar la vida de un león o un lobo.»
«Una conducta desordenada se parece a un torrente invernal de corta duración.»
«Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.»
«La necesidad es un mal, no hay necesidad de vivir bajo el imperio de la necesidad.»
«El placer es el bien primero. Es el comienzo de toda preferencia y de toda aversión. Es la ausencia del dolor en el cuerpo y la inquietud en el alma.»
«El hombre que no se contenta con poco, no se contenta con nada.»
«Juzgamos mejores que los placeres muchos dolores porque se consigue para nosotros un placer mayor.»
«Es impío no el que suprime a los Dioses, sino el que los conforma a las opiniones de los mortales.»
«Así como el sabio no escoge los alimentos más abundantes, sino los más sabrosos, tampoco ambiciosa la vida más prolongada, sino la más intensa.»
«¿Dioses? Tal vez los haya. Ni lo afirmo ni lo niego, porque no lo sé ni tengo medios para saberlo. Pero sé, porque esto me lo enseña diariamente la vida, que si existen ni se ocupan ni se preocupan de nosotros.»
«Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue.»
«Sin esperanza se encuentra lo inesperado.»
«Todo cambia nada es.»
«Los médicos cortan, queman, torturan. Y haciendo a los enfermos un bien, que más parece mal, exigen una recompensa que casi no merecen.»
«Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña.»
«Todas las leyes humanas se alimentan de la ley divina.»
«Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto.»
«Muerte es todo lo que vemos despiertos; sueño lo que vemos dormidos.»
«Los perros sólo ladran a quienes no conocen.»
«Los buscadores de oro cavan mucho y hallan poco.»
«Dios es día y noche, invierno y verano, guerra y paz, abundancia y hambre.»
«A todo hombre le es concedido conocerse a sí mismo y meditar sabiamente.»
«Son distintas las aguas que cubren a los que entran al mismo río.»
«Inmortales, mortales, inmortales. Nuestra vida es la muerte de los primeros y su vida es nuestra muerte.»
«Más vale apagar una injuria que apagar un incendio.»
«Los hombres intentan purificarse manchándose de sangre. Es como si, después de haberse manchado con barro, quisieran limpiarse con barro.»
«Los asnos prefieren la paja al oro.»
«La enfermedad hace agradable la salud; el hambre la saciedad; la fatiga el reposo.»
«En el círculo se confunden el principio y el fin.»
«El sol es nuevo cada día.»
«Con tanto ardor deben los ciudadanos pelear por la defensa de las leyes, como por la de sus murallas, no siendo menos necesarias aquéllas que éstas para la conservación de una ciudad.»
«Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.»
«Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio.»
«Elige una mujer de la cual puedas decir: Yo hubiera podido buscarla más bella pero no mejor.»
«Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.»
«Economizad las lágrimas de vuestros hijos a fin de que puedan regar con ellas vuestra tumba.»
«Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.»
«Escribe en la arena las faltas de tu amigo.»
«Dos especies de lágrimas tienen los ojos de la mujer: de verdadero dolor y de despecho.»
«Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.»
«No desprecies a nadie; un átomo hace sombra.»
«Más le vale a un hombre tener la boca cerrada, y que los demás le crean tonto, que abrirla y que los demás se convenzan de que lo es.»
«La amistad es una igualdad armoniosa.»
«No sabe hablar quien no sabe callar.»
«En tres partes se divide el alma humana: en mente, en sabiduría y en ira.»
«El principio es la mitad del todo.»
«Nada perece en el Universo; todo cuanto acontece en él no pasa de meras transformaciones.»
«¡Oh legislador! No me des leyes para los pueblos, sino pueblos para las leyes.»
«Prefiero el bastón de la experiencia que el carro rápido de la fortuna. El filósofo viaja a pie.»
«No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.»
«Entre dos hombres iguales en fuerza, el más fuerte es el que tiene la razón.»
«Si sufres injusticias consuélate, porque la verdadera desgracia es cometerlas.»
«Sobre todas las cosas pueden hacerse dos afirmaciones totalmente contrarias.»
«Ante todo, respetáos a vosotros mismos.»
«Un hombre debe vivir cerca de sus superiores como cerca del fuego: ni tan cerca que se queme ni tan lejos que se hiele.»
«El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe.»
«Es preferible consolarse que ahorcarse.»
«Cuando estoy entre locos me hago el loco.»
«El único medio de conservar el hombre su libertad es estar siempre dispuesto a morir por ella.»
«Otros perros sólo muerden a sus enemigos, mientras que yo también muerdo a mis amigos con el fin de salvarlos.»
«Gente mucha, personas pocas.»
«Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.»
«Aunque estés solo, no debes decir ni hacer nada malo. Aprende a avergonzarte más ante ti que ante los demás.»
«El que todo lo aplaza no dejará nada concluido ni perfecto.»
«Vida sin fiestas es como largo camino sin posadas.»
«La vida es un tránsito; el mundo es una sala de espectáculos; el hombre entra en ella, mira y sale.»
«Toda la tierra está al alcance del sabio, ya que la patria de un alma elevada es el universo.»
«No te avergüences de someterte a las leyes y al que sabe más que tú.»
«La naturaleza se basta así misma; por esto vence con lo menos y con lo seguro, las demasías de la esperanza.»
«¿Puede ser por ventura amado el que a nadie ama?»
«Cuando la necesidad nos arranca palabras sinceras, cae la máscara y aparece el hombre.»
«Si los sentidos no son veraces, toda nuestra razón es falsa.»
«¿Por qué no salir de esta vida como sale de un banquete el convidado harto?»
«Teme al hombre de un solo libro.»
«Es evidente que existe la verdad. Porque el que niega que existe la verdad, conoce que la verdad existe. Si, pues, no existe la verdad, es verdad que la verdad no existe.»
«El pecado ofende a Dios lo que perjudica al hombre.»
«Dios, que es acto puro y no tiene nada de potencialidad, tiene un poder activo infinito sobre las demás cosas.»
«Lo que se recibe se recibe al modo del recipiente.»
«El ser de las cosas, no su verdad, es la causa de la verdad en el entendimiento.»
«El estudioso es el que lleva a los demás a lo que él ha comprendido: la verdad.»
«Justicia sin misericordia es crueldad.»
«La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano.»
«Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos.»
«Vale más hacer y arrepentirse, que no hacer y arrepentirse.»
«Los hombres ofenden antes al que aman que al que temen.»
«La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad.»
«No puede haber grandes dificultades cuando abunda la buena voluntad.»
«Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento.»
«La habilidad y la constancia son las armas de la debilidad.»
«El que es elegido príncipe con el favor popular debe conservar al pueblo como amigo.»
«Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.»
«El que quiere ser tirano y no mata a Bruto y el que quiere establecer un Estado libre y no mata a los hijos de Bruto, sólo por breve tiempo conservará su obra.»
«En todas las cosas humanas, cuando se examinan de cerca, se demuestra que no pueden apartarse los obstáculos sin que de ellos surjan otros.»
«Si el partido principal, sea el pueblo, el ejército o la nobleza, que os parece más útil y más conveniente para la conservación de vuestra dignidad está corrompido, debéis seguirle el humor y disculparlo. En tal caso, la honradez y la virtud son perniciosas.»
«En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven.»
«Dios no quiere hacerlo todo, para no quitaros el libre albedrío y aquella parte de la gloria que os corresponde.»
«Los hombres olvidan con mayor rapidez la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.»
«El fin justifica los medios.»
«De vez en cuando las palabras deben servir para ocultar los hechos.»
«El vulgo se deja cautivar siempre por la apariencia y el éxito.»
«Que nadie provoque desórdenes en una ciudad en la ilusión de que luego podrá frenarlos a su antojo o encauzarlos según sus deseos.»
«Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis.»
«El que no esté seguro de su memoria debe abstenerse de mentir.»
«A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.»
«La principal ocupación de mi vida consiste en pasarla lo mejor posible.»
«La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha.»
«Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.»
«El signo más cierto de la sabiduría es la serenidad constante.»
«Yo no me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero.»
«La prueba más clara de la sabiduría es una alegría continua.»
«La cobardía es la madre de la crueldad.»
«La conciencia hace que nos descubramos, que nos denunciemos o nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos declara contra nosotros.»
«El mejor matrimonio sería aquel que reuniese a una mujer ciega con un marido sordo.»
«Cada virtud sólo necesita un hombre; pero la amistad necesita dos.»
«Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara.»
«Para juzgar cosas grandes y nobles, es necesario poseer un alma igual de grande y noble.»
«La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo.»
«La confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad.»
«El hombre sabio no lo es en todas las cosas.»
«Soledad: Un instante de plenitud.»
«Prohibir algo es despertar el deseo.»
«El matrimonio es como una jaula; uno ve a los pájaros desesperados por entrar, y a los que están dentro igualmente desesperados por salir.»
«Cien veces al día burlamos nuestros propios defectos censurándolos en los demás.»
«Si no acaba con la guerra, no es una victoria.»
«Mil rutas se apartan del fin elegido, pero hay una que llega a él.»
«Encuentro tanta diferencia entre yo y yo mismo como entre yo y los demás.»
«Saber mucho da ocasión de dudar más.»
«Los libros son el mejor viático que he encontrado para este humano viaje.»
«Los juegos infantiles no son tales juegos, sino sus más serias actividades.»
«La muerte no os concierne ni vivo ni muerto: vivo, porque sois; muerto porque ya no sois.»
«El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo.»
«Es preciso prestarse a los otros, pero no darse sino a uno mismo.»
«El bien público requiere que se traicione, que se mienta y que se masacre.»
«Yo no cito a otros más que para expresar mejor mi pensamiento.»
«Nada parece tan verdadero que no pueda parecer falso.»
«Nunca se logra ningún beneficio sin perjudicar a otro.»
«Las leyes mantienen su crédito no porque sean justas, sino porque son leyes.»
«Incluso en el trono más alto, uno se sienta sobre sus propias posaderas.»
«Cuidamos más que se hable de nosotros que de cómo se hable.»
«Aunque pudiera hacerme temible, preferiría hacerme amable.»
«No existe el presente: Lo que así llamamos no es otra cosa que el punto de unión del futuro con el pasado.»
«La ciencia es un cetro en ciertas manos, al paso que en otras tan solo es un palitroque.»
«No hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo.»
«Toda persona honrada prefiere perder el honor antes que la conciencia.»
«El oro puede hacer mucho, pero la belleza más.»
«La belleza es una gran recomendación en el comercio humano, y no hay nadie que sea tan bárbaro o tan grosero que no se sienta herido por su dulzura.»
«De todos los beneficios que nos reporta la virtud, uno de los más grandes es el desprecio a la muerte.»
«Quien quisiera que el hombre no conociera el dolor, evitaría al mismo tiempo el conocimiento del placer y reduciría al mismo hombre a la nada.»
«Quien no vive de algún modo para los demás, tampoco vive para sí mismo.»
«Nos ocupamos mucho de ser gentes de bien según la ley de Dios; no sabríamos serlo según nosotros mismos.»
«La curiosidad de conocer las cosas ha sido entregada a los hombres como un castigo.»
«Nuestro deseo desprecia y abandona lo que tenemos para correr detrás de lo que no tenemos.»
«La vida no es en sí ni un bien ni un mal, sino el lugar del bien o del mal, según que el hombre practique lo uno o lo otro.»
«El que, estando enfadado, impone un castigo, no corrige, sino que se venga.»
«A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo tenga la culpa.»
«Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron.»
«Rechazo toda violencia en la educación de un alma tierna que se adiestra para el honor y la libertad.»
«Ningún hombre es tan bueno, que, al ser expuesto a las acciones de la ley, no sería condenado a la horca por lo menos diez veces.»
«Cuando me llevan la contraria, despiertan mi atención, no mi cólera; me ofrezco a quien me contradice, que me instruye. La causa de la verdad debería ser la causa común de uno y otro.»
«El ejercicio más fructífero y natural de nuestro espíritu es, a mi juicio, la conversación. Encuentro su práctica más dulce que cualquier otra actividad de nuestra vida.»
«Quien se conoce, conoce también a los demás, porque todo hombre lleva la forma entera de la condición humana.»
«Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.»
«Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo.»
«Vale más saber alguna cosa de todo, que saberlo todo de una sola cosa.»
«El corazón tiene razones que la razón ignora.»
«¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma? Quien quiera conservar su alma, la perderá.»
«Cuando no se ama demasiado no se ama lo suficiente.»
«Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen.»
«La felicidad es un artículo maravilloso: cuanto más se da, más le queda a uno.»
«Estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable no serlo alguna vez.»
«El hombre tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que lo sostiene.»
«El hombre está dispuesto siempre a negar todo aquello que no comprende.»
«Sólo conviene la mediocridad. Esto lo ha establecido la pluralidad, y muerde a cualquiera que se escapa de ella por alguna parte.»
«Las cuerdas que amarran el respeto de unos por otros son, en general, cuerdas de necesidad.»
«Por muchas riquezas que el hombre posea y por grandes que sean la salud y las comodidades que disfrute, no se siente satisfecho si no cuenta con la estimación de los demás.»
«La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante.»
«La grandeza de un hombre está en saber reconocer su propia pequeñez.»
«Sólo hay dos clases de personas coherentes: los que gozan de Dios porque creen en él y los que sufren porque no le poseen.»
«La conciencia es el mejor libro moral que tenemos.»
«Nuestra imaginación nos agranda tanto el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada una eternidad.»
«No vivimos nunca, sino que esperamos vivir; y disponiéndonos siempre a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca.»
«La justicia sobre la fuerza, es la impotencia, la fuerza sin justicia es tiranía.»
«Dos excesos: excluir la razón, no admitir más que la razón.»
«Nuestra naturaleza está en movimiento. El reposo absoluto es la muerte.»
«La naturaleza tiene perfecciones para demostrar que es imagen de Dios e imperfecciones para probar que sólo es una imagen.»
«La moral es la ciencia por excelencia; es el arte de vivir bien y de ser dichoso.»
«He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta.»
«Aquel que duda y no investiga, se torna no sólo infeliz, sino también injusto.»
«La desgracia descubre al alma luces que la prosperidad no llega a percibir.»
«Es sin duda un mal, estar lleno de defectos; pero es todavía un mal mayor estar lleno de ellos y no quererlo reconocer, porque es añadir todavía el de una ilusión voluntaria.»
«A fuerza de hablar de amor, uno llega a enamorarse. Nada tan fácil. Esta es la pasión más natural del hombre.»
«Una de las principales enfermedades del hombre es su inquieta curiosidad por conocer lo que no puede llegar a saber.»
«La reina del mundo es la fuerza y no la opinión; pero es la opinión quien usa de la fuerza.»
«La mayoría de los males les vienen a los hombres por no quedarse tranquilos en casa.»
«La elocuencia es una pintura del pensamiento, y por esto los que después de haber pintado añaden algo más, hacen un cuadro en lugar de un retrato.»
«Es miserable saberse miserable, pero es ser grande reconocer que se es miserable.»
«Cuando leemos demasiado deprisa o demasiado despacio, no entendemos nada.»
«Los que poseen el espíritu de discernimiento saben cuanta diferencia puede mediar entre dos palabras parecidas, según los lugares y las circunstancias que las acompañen.»
«¿Qué es el hombre dentro de la naturaleza? Nada con respecto al infinito. Todo con respecto a la nada. Un intermedio entre la nada y el todo.»
«No poseemos la verdad ni el bien nada más que en parte y mezclados con la falsedad y con el mal.»
«Toda religión que no afirme que Dios está oculto, no es verdadera.»
«Poca cosa nos consuela porque poca cosa nos aflige.»
«Muy débil es la razón sino llega a comprender que hay muchas cosas que la sobrepasan.»
«Lo último que uno sabe es por donde empezar.»
«Es más fácil soportar la muerte sin pensar en ella, que soportar el pensamiento de la muerte.»
«El rey está rodeado de gentes que no piensan sino en divertirlo y en impedir que piense en sí mismo. Porque, por muy rey que sea, es desgraciado si piensa en ello.»
«El hombre es naturalmente crédulo, incrédulo; tímido, temerario.»
«El espíritu cree naturalmente y la voluntad naturalmente ama; de modo que, a falta de objetos verdaderos, es preciso apegarse a los falsos.»
«Descripción del hombre: dependencia, deseo de independencia, necesidad.»
«¿Quién se siente desgraciado por no ser rey, sino un rey destronado?»
«¿Puede haber algo más ridículo que la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porque habita al otro lado del agua y su príncipe tiene una querella con el mío aunque yo no la tenga con él?»
«Sabed que el hombre supera infinitamente al hombre.»
«Para quienes no ansían sino ver, hay luz bastante; mas para quienes tienen opuesta disposición, siempre hay bastante oscuridad.»
«No es bueno ser demasiado libre. No es bueno tener todo lo que uno quiere.»
«Ni la contradicción es indicio de falsedad, ni la falta de contradicción es indicio de verdad.»
«Dicen que el hábito es una segunda naturaleza. Quien sabe, empero, si la naturaleza no es primero un hábito.»
«El arte de persuadir consiste tanto en el de agradar como en el de convencer; ya que los hombres se gobiernan más por el capricho que por la razón.»
«El mundo está lleno de buenas máximas; sólo falta aplicarlas.»
«En las religiones es preciso ser sinceros; verdaderos paganos, verdaderos judíos, verdaderos cristianos.»
«Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito.»
«El primer efecto del amor es inspirar un gran respeto; se siente veneración por quien se ama.»
«Los hombres creen buscar sinceramente el reposo, y en realidad no buscan sino agitación.»
«La virtud de un hombre no debe medirse por sus esfuerzos, sino por sus obras cotidianas.»
«Pocas amistades quedarían en este mundo si uno supiera lo que su amigo dice de él en ausencia suya, aún cuando sus palabras fueran sinceras y desapasionadas.»
«No me arrepiento de nada. El que se arrepiente de lo que ha hecho es doblemente miserable.»
«Si no quieres repetir el pasado, estúdialo.»
«Sólo es libre aquello que existe por las necesidades de su propia naturaleza y cuyos actos se originan exclusivamente dentro de sí.»
«Comprender es el principio de aprobar.»
«La experiencia nos ha demostrado que a la persona no le resulta nada más difícil de dominar que su lengua.»
«Las ideas no son unas pinturas mudas sobre una pizarra; una idea, en tanto que es idea, incluye una afirmación o una negación.»
«La paz no es la ausencia de guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia.»
«La actividad más importante que un ser humano puede lograr es aprender para entender, porque entender es ser libre.»
«El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca.»
«En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz.»
«El hombre es celoso si ama; la mujer también, aunque no ame.»
«La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte.»
«La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación.»
«La libertad es aquella facultad que aumenta la utilidad de todas las demás facultades.»
«No se puede aprender filosofía, tan sólo se puede aprender a filosofar.»
«Tan solo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él.»
«El derecho es el conjunto de condiciones que permiten a la libertad de cada uno acomodarse a la libertad de todos.»
«Con las piedras que con duro intento los críticos te lanzan, bien puedes erigirte un monumento.»
«La educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que su naturaleza es capaz.»
«Cuando podía haber tomado esposa, no pude soportar a ninguna; y cuando pude soportar a alguna, ya no necesitaba a ninguna.»
«Dormía y soñaba que la vida era bella; desperté y advertí que la vida era deber.»
«Dos cosas llenan el animo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con mas frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mi y la ley moral en mi.»
«El sueño es un arte poético involuntario.»
«Pensamientos sin contenidos son vacíos; intuiciones sin conceptos son ciegas.»
«Sólo hay una religión verdadera, pero pueden haber muchas especies de fe.»
«La religión es el conocimiento de todos nuestros deberes como mandamientos divinos.»
«La conciencia es un instinto que nos lleva a juzgarnos a la luz de las leyes morales.»
«La democracia constituye necesariamente un despotismo, por cuanto establece un poder ejecutivo contrario a la voluntad general. Siendo posible que todos decidan contra uno cuya opinión pueda diferir, la voluntad de todos no es por tanto la de todos, lo cual es contradictorio y opuesto a la libertad.»
«Las cualidades sublimes infunden respeto; las bellas amor.»
«Todo nuestro conocimiento arranca del sentido, pasa al entendimiento y termina en la razón.»
«Obra siempre de modo que tu conducta pudiera servir de principio a una legislación universal.»
«El Estado, al igual que el suelo sobre el que se halla situado, no es un patrimonio. Consiste en una sociedad de hombres sobre los cuales únicamente el Estado tiene derecho a mandar y disponer. Es un tronco que tiene sus propias raíces.»
«Se mide la inteligencia del individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar.»
«El suicidio no es abominable porque Dios lo prohíba; Dios lo prohíbe porque es abominable.»
«¡Bienvenido sea el dolor si es causa de arrepentimento!»
«El filósofo, debe hacer filosofía cuando ya la vida ha pasado.»
«La historia universal es el progreso de la conciencia de la libertad.»
«La belleza se define como la manifestación sensible de la idea.»
«Todo lo racional es real; y todo lo real es racional.»
«El pueblo es aquella parte del Estado que no sabe lo que quiere.»
«Tened el valor de equivocaros.»
«Nada grande se ha hecho en el mundo sin una gran pasión.»
«Los hombres no son sino los instrumentos del genio del universo.»
«Ser independiente de la opinión pública es la primera condición formal para lograr algo grande.»
«La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.»
«¡Qué irónico es que precisamente por medio del lenguaje un hombre pueda degradarse por debajo de lo que no tiene lenguaje!»
«La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante.»
«La angustia es el vértigo de la libertad.»
«Si realmente el período de noviazgo es el más bello de todos, ¿por qué se casan los hombres?.»
«Si te casas lo lamentarás. Si no te casas, también lo lamentarás.»
«Toma consejo de tu enemigo.»
«El tirano muere y su reino termina. El mártir muere y su reino comienza.»
«En ninguna cosa la infidelidad es más innoble y repugnante que en el amor.»
«La gente exige la libertad de expresión como una compensación por la libertad de pensamiento, que rara vez utilizan.»
«La mayoría de los hombres persiguen el placer con tal apresuramiento que, en su prisa, lo pasan de largo.»
«Dejemos con toda tranquilidad a la gente sabia el orgullo de no caer nunca en contradicción.»
«Es un deber del conocimiento humano comprender que existen y cuáles son las cosas que no puede entender.»
«Existen dos maneras de ser engañados. Una es creer lo que no es verdad, la otra es negarse a aceptar lo que sí es verdad.»
«La forma más común de la desesperación es no ser quien eres.»
«También yo he sentido la inclinación a obligarme, casi de una manera demoníaca, a ser más fuerte de lo que en realidad soy.»
«Es prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado una vez.»
«Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro.»
«Dos cosas contribuyen a avanzar: ir más deprisa que los otros o ir por el buen camino.»
«Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás.»
«La matemática es la ciencia del orden y la medida, de bellas cadenas de razonamientos, todos sencillos y fáciles.»
«El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.»
«La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres.»
«Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.»
«Lo poco que he aprendido carece de valor, comparado con lo que ignoro y no desespero en aprender.»
«No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.»
«Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros.»
«Las almas más grandes son tan capaces de los mayores vicios como de las mayores virtudes.»
«Si no está en nuestro poder el discernir las mejores opiniones, debemos seguir las más probables.»
«Divide las dificultades que examinas en tantas partes como sea posible para su mejor solución.»
«No hay alma, por poco noble que sea, que permanezca tan aferrada a los objetos de los sentidos que, a veces, no se aparte de ellos para desear un bien mayor.»
«El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país.»
«Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no lo hagan trabajar.»
«Leer un libro enseña más que hablar con su autor, porque el autor, en el libro, sólo ha puesto sus mejores pensamientos.»
«La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales.»
«El mayor bien que puede existir en un Estado es el de tener verdaderos filósofos.»
«No basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien.»
«En cuanto a la lógica, sus silogismos más bien sirven para explicar a otros las cosas ya sabidas, que para aprender.»
«Despréndete de todas las impresiones de los sentidos y de la imaginación, y no te fíes sino de la razón.»
«Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre.»
«Para mejorar nuestro conocimiento debemos aprender menos y contemplar más.»
«Apenas hay algo dicho por uno cuyo opuesto no sea afirmado.»
«¡Mi único deseo es conocer el mundo y las comedias que en él se representan!.»
«Sería absurdo que nosotros, que somos finitos, tratásemos de determinar las cosas infinitas.»
«La multitud de leyes frecuentemente presta excusas a los vicios.»
«La primera máxima de todo ciudadano ha de ser la de obedecer las leyes y costumbres de su país, y en todas las demás cosas gobernarse según las opiniones más moderadas y más alejadas del exceso.»
«El buen sentido es lo que mejor repartido está entre todo el mundo, pues cada cual piensa que posee buena provisión de él.»
«Los viajes sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo es la propia patria se puede vivir de la manera a que uno está acostumbrado.»
«La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.»
«Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo.»
«La razón siempre ha existido, pero no siempre en una forma razonable.»
«La manera cómo se presentan las cosas no es la manera como son; y si las cosas fueran como se presentan la ciencia entera sobraría.»
«Nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos.»
«El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra.»
«El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía.»
«El motor de la historia es la lucha de clases.»
«Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado.»
«Los desposeídos tienen un mundo que ganar.»
«La religión es el opio del pueblo.»
«El progreso social puede ser medido por la posición social del sexo femenino.»
«El hombre es el ser supremo para el hombre.»
«El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan.»
«Trabajadores del mundo, uníos, no tenéis nada que perder excepto vuestras cadenas.»
«Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella.»
«El enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza.»
«La vida es una serie de colisiones con el futuro; no es una suma de lo que hemos sido, sino de lo que anhelamos ser.»
«La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.»
«El amor, a quien pintan ciego, es vidente y perspicaz porque el amante ve cosas que el indiferente no ve y por eso ama.»
«No somos disparados a la existencia como una bala de fusil cuya trayectoria está absolutamente determinada. Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter.»
«La mayor parte de los hombres tiene una capacidad intelectual muy superior al ejercicio que hacen de ella.»
«El amor auténtico se encuentra siempre hecho. En este amor un ser queda adscrito de una vez para siempre y del todo a otro ser. Es el amor que empieza con el amor.»
«Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande, sólo es posible avanzar cuando se mira lejos.»
«Una buena parte de los hombres no tiene más vida interior que la de sus palabras, y sus sentimientos se reducen a una existencia oral.»
«No hay amor sin instinto sexual. El amor usa de este instinto como de una fuerza brutal, como el bergantín usa el viento.»
«La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada.»
«El deseo muere automáticamente cuando se logra: fenece al satisfacerse. El amor en cambio, es un eterno insatisfecho.»
«Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender.»
«El que no pueda lo que quiera, que quiera lo que pueda.»
«Algunas personas enfocan su vida de modo que viven con entremeses y guarniciones. El plato principal nunca lo conocen.»
«Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñes.»
«Enamorarse es sentirse encantado por algo, y algo sólo puede encantar si es o parece ser perfección.»
«Los hombres más capaces de pensar sobre el amor son los que menos lo han vivido; y los que lo han vivido suelen ser incapaces de meditar sobre él.»
«Es importante acentuar el papel que juegan sobre el amor la fisonomía y los gestos tales como un beso. Revelan el auténtico ser de la persona que amamos.»
«Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie. Su existencia consistirá en una perpetua fuga de la única realidad que podía ser.»
«Que no sabemos lo que nos pasa: eso es lo que nos pasa.»
«Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral.»
«Ciencia es todo aquello sobre lo cual siempre cabe discusión.»
«La democracia [...] como norma política parece una cosa óptima. Pero [...] de la democracia en el pensamiento y en el gesto, la democracia en el corazón y en la costumbre, es el más peligroso morbo que puede padecer una sociedad.»
«La vida humana eterna sería insoportable. Cobra valor precisamente porque su brevedad la aprieta, densifica y hace compacta.»
«El pensamiento es la única cosa del Universo de la que no se puede negar su existencia: negar es pensar.»
«El hombre se diferencia del animal en que bebe sin sed y ama sin tiempo.»
«El hombre es el ser que necesita absolutamente de la verdad y, al revés, la verdad es lo único que esencialmente necesita el hombre, su única necesidad incondicional.»
«Cada cosa que existe es una virgen que ha de ser amada para hacerse fecunda.»
«En la morfología del ser femenino, acaso no haya figuras más extrañas que las de Judit y Salomé, las dos mujeres que van con dos cabezas cada una: la suya y la cortada.»
«El amor, más que un poder elemental, parece un género literario. Porque el amor, más que un instinto, es una creación, y aun como creación nada primitiva en el hombre.»
«La máxima especialización equivale a la máxima incultura.»
«Dime cómo te diviertes y te diré quién eres.»
«En tanto que haya alguien que crea en una idea, la idea vive.»
«El mundo es la suma total de nuestras posibilidades vitales.»
«Los hombres no viven juntos porque sí, sino para acometer juntos grandes empresas.»
«Lo menos que podemos hacer, en servicio de algo, es comprenderlo.»
«La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda.»
«Evitemos, pues, el suplantar con “nuestro mundo” el de los demás.»
«La vida nos ha sido dada, pero no nos ha sido dada hecha.»
«Mientras el tigre no puede dejar de ser tigre, no puede destigrarse, el hombre vive en riesgo permanente de deshumanizarse.»
«El malvado descansa algunas veces; el necio jamás.»
«El mayor crimen está ahora, no en los que matan, sino en los que no matan pero dejan matar.»
«La ciencia consiste en sustituir el saber que parecía seguro por una teoría, o sea, por algo problemático.»
«Para el escritor hay una cuestión de honor intelectual en no escribir nada susceptible de prueba, sin poseer antes ésta.»
«Un historiador es un profeta al revés.»
«¿Qué perfección es ésta que complace y no subyuga, que admira y no arrastra?»
«Es funesto que nos acostumbremos a reconocer como ejemplos de sana belleza algunas obras clásicas, que acaso son objetivamente muy valiosas, pero que no causan deleite.»
«Es el porvenir quien debe imperar sobre el pretérito, y de él recibimos la orden para nuestra conducta frente a cuanto fue.»
«Nuestras convicciones más arraigadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión.»
«Lo que más vale en el hombre es su capacidad de insatisfacción.»
«La técnica es el esfuerzo para ahorrar esfuerzo.»
«De querer ser a creer que se es ya, va la distancia de lo trágico o lo cómico.»
«Yo sólo ofrezco posibles maneras nuevas de mirar las cosas.»
«El que no se siente de verdad perdido se pierde inexorablemente; es decir, no se encuentra jamás, no topa nunca con la propia realidad.»
«La lealtad puede decirse que es el camino más corto entre dos corazones.»
«El defecto más grave del hombre es la ingratitud.»
«Lo que se deja expresar, debe ser dicho de forma clara; sobre lo que no se puede hablar, es mejor callar.»
«Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente.»
«Aunque todas las posibles preguntas de la ciencia recibiesen respuesta, ni siquiera rozarían los verdaderos problemas de nuestra vida.»
«Revolucionario será aquel que pueda revolucionarse a sí mismo.»
«De lo que no puedo hablar tengo la obligación de callarme.»
«No sé por qué estamos aquí, pero estoy completamente seguro de que no es para divertirnos.»
«La solución a los problemas que ves en tu vida es vivir en tal forma que desaparezca lo problemático.»
«Los problemas se solucionan, no por dar nueva información, sino ordenando lo que siempre hemos conocido.»
«Ayúdate a ti mismo y ayuda a los demás con toda tu fuerza y al hacerlo ¡conserva la alegría!... ¡Es difícil llevar una vida buena! Pero la vida buena es bella.»
«El temor a la muerte es el mejor signo de una vida falsa, esto es, mala.»
«La angustia es la disposición fundamental que nos coloca ante la nada.»
«Muy pronto la televisión, para ejercer su influencia soberana, recorrerá en todos los sentidos toda la maquinaria y todo el bullicio de las relaciones humanas.»
«Cuando un hombre piensa a lo grande se equivoca a lo grande.»
«Ninguna época ha sabido tantas y tan diversas cosas del hombre como la nuestra. Pero en verdad, nunca se ha sabido menos qué es el hombre.»
«Sólo hay mundo donde hay lenguaje.»
«La filosofía implica una movilidad libre en el pensamiento, es un acto creador que disuelve las ideologías.»
«Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.»
«Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad.»
«El hombre nace libre, responsable y sin excusas.»
«Quien es auténtico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es.»
«Desconfío de la incomunicabilidad; es la fuente de toda violencia.»
«No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.»
«Basta con que un hombre odie a otro para que el odio vaya corriendo hasta la humanidad entera.»
«Soñar en teoría, es vivir un poco, pero vivir soñando es no existir.»
«Nunca las noticias son malas para los elegidos de Dios.»
«Los cobardes son los que se cobijan bajo las normas.»
«El hombre está condenado a ser libre.»
«Incluso el pasado puede modificarse; los historiadores no paran de demostrarlo.»
«Un hombre no es otra cosa que lo que hace de sí mismo.»
«No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en que se digan.»
«No hay necesidad de fuego, el infierno son los otros.»
«Lo más aburrido del mal es que a uno lo acostumbra.»
«Trata de amar al prójimo. Ya me dirás el resultado.»
«La libertad es lo que haces con lo que te han hecho.»
«Todos los medios son buenos cuando son eficaces.»
«Mi libertad se termina donde empieza la de los demás.»
«La conciencia sólo puede existir de una manera, y es teniendo conciencia de que existe.»
«La fe, incluso la profunda, nunca es completa.»
«Cada hombre tiene que inventar su camino.»
«Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.»
«El mundo podría existir muy bien sin la literatura, e incluso mejor sin el hombre.»
«Es por el hombre que hay valores en el mundo.»
«Nadie debe cometer la misma tontería dos veces, la elección es suficientemente amplía.»
«A los verdugos se les reconoce siempre. Tienen cara de miedo.»
«La violencia, sea cual sea la forma en que se manifieste, es un fracaso.»
«Aunque Dios existiera, nada cambiaría: El hombre se hace a través del ejercicio de su propia libertad.»
«Nada ha cambiado y, sin embargo, todo existe de otra manera.»
«Todo el mundo tienen miedo, todo. Los que no lo tienen no son normales; esto no tiene nada que ver con el valor.»
«...no puedo contar con hombres que no conozco fundándome en la bondad humana, o en el interés del hombre por el bien de la sociedad, dado que el hombre es libre y que no hay ninguna naturaleza humana en que pueda yo fundarme.»
«Cada palabra tiene consecuencias, cada silencio también.»
«No ha lugar la razón contra la fuerza de la pasión.»
«La razón habla y el sentimiento muerde.»
«Somos todos tan limitados, que creemos siempre tener razón.»
«El que quiera tener razón y habla solo, de seguro logrará su objetivo.»
«La razón no me ha enseñado nada. Todo lo que yo sé me ha sido dado por el corazón.»
«Se puede admitir la fuerza bruta, pero la razón bruta es insoportable.»
«Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor.»
«Ciertamente, Whistler es uno de los grandes maestros de la pintura, en mi opinión. Y he de añadir que el mismo Mr. Whisler está completamente de acuerdo con esta opinión.»
«La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los que todo lo han perdido la poseen aún.»
«La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás.»
«El placer supremo es obtener lo que se anhela.»
«Todo es animado y todo está lleno de dioses.»
«Muchas palabras nunca indican sabiduría.»
«El agua es el elemento y principio de las cosas.»
«Si me engañas una vez, tuya es la culpa; si me engañas dos, es mía.»
«Todas las cosas participan de todo, mientras que la inteligencia es infinita y se gobierna a sí misma y no está mezclada con nada.»
«La inteligencia es lo más puro de todas las cosas. Tiene un conocimiento total de cada cosa y es la máxima fuerza.»
«La inteligencia conoce todas las cosas y ordenó todas las cosas que van a ser y las que fueron y las que son ahora y las que no son.»
«Es preciso suponer que en todo lo que se combina hay muchas cosas de todas clases, y semillas de todas las cosas, que tienen formas diversas y colores y sabores diferentes.»
«El hombre es inteligente porque tiene manos.»
«El espíritu gobierna el universo.»
«La ciencia daña tanto a los que no saben servirse de ella, cuanto es útil a los demás.»
«La amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad.»
«Si comienza uno con certezas, terminará con dudas; mas si se acepta empezar con dudas, llegará a terminar con certezas.»
«Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos.»
«Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él.»
«Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.»
«El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza.»
«No hay cosa que haga más daño a una nación como el que la gente astuta pase por inteligente.»
«Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar, y viejos autores para leer.»
«En materia de gobierno todo cambio es sospechoso, aunque sea para mejorar.»
«El requisito del éxito es la prontitud en las decisiones.»
«La verdad es hija del tiempo, no de la autoridad.»
«Sin la amistad, el mundo es un desierto.»
«Una persona que quiere venganza guarda sus heridas abiertas.»
«La soberanía del hombre está oculta en la dimensión de sus conocimientos.»
«Quisiera vivir para estudiar, no estudiar para vivir.»
«La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue.»
«La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil, y el escribir, preciso.»
«La maravilla de un solo copo de nieve supera la sabiduría de un millón de meteorologistas.»
«El que no aplique nuevos remedios debe esperar nuevos males, porque el tiempo es el máximo innovador.»
«La envidia es el gusano roedor del mérito y de la gloria.»
«La perfección de la propia conducta estriba en mantener cada cual su dignidad sin perjudicar la libertad ajena.»
«La esperanza es un buen desayuno pero una mala cena.»
«Es un extraño propósito perseguir el poder y perder la libertad.»
«La cabeza de muchas personas de alta estatura se parece a las casas; el piso mas alto es el peor amueblado.»
«La bajeza más vergonzosa es la adulación.»
«Nada se sabe bien sino por medio de la experiencia.»
«Los viajes son en la juventud una parte de educación y, en la vejez, una parte de experiencia.»
«Los cocodrilos vierten lágrimas cuando devoran a sus víctimas. He ahí su sabiduría.»
«Lo malo cuando se finge bueno, es pésimo.»
«La felicidad de los grandes consiste no en sentirse felices, sino en comprender cuan felices piensan otros que han de ser ellos.»
«Es muy difícil hacer compatibles la política y la moral.»
«El papel más honroso en una conversación corresponde al que da la ocasión a ella, y luego al que la dirige y hace que se pase de un asunto a otro, pues así uno dirige la danza.»
«El argumento se semeja al disparo de una ballesta, es igual de efectivo dirigido a un gigante que a un enano.»
«La duda: la escuela de la verdad.»
«Cuando el peligro parece ligero, deja de ser ligero.»
«He preferido estudiar los libros que a los hombres.»
«La muerte es el menor de todos los males.»
«Escoger el propio tiempo es ganar tiempo.»
«La discreción es una virtud, sin la cual dejan las otras de serlo.»
«Un hombre no es más que lo que sabe.»
«El tiempo es la medida de los negocios, como el dinero lo es de las mercancías.»
«Un joven en años puede ser viejo en horas, si no ha perdido el tiempo.»
«Mientras admiramos y exaltamos las facultades de la inteligencia humana, nos olvidamos de buscar sus verdaderos colaboradores.»
«Los descubrimientos ya logrados se deben al azar y a la experiencia vulgar más que a la ciencia.»
«La lógica, dado el mal uso que de ella se hace, vale más para estabilizar y perpetuar los errores cimentados sobre el terreno de las ideas vulgares, que para conducir al descubrimiento de la verdad.»
«La antigüedad del tiempo es la juventud del mundo.»
«En lo que acción se refiere, el hombre no puede hacer otra cosa que aproximar o separar los cuerpos naturales; lo demás lo realiza la naturaleza.»
«Nada induce al hombre a sospechar mucho como el saber poco.»
«Sólo obedeciéndola se doblega a la naturaleza.»
«Los Estados son grandes máquinas que se mueven lentamente.»
«Las democracias suelen ser más tranquilas y están menos expuestas a la sedición que el régimen gobernado por una estirpe de nobles.»
«El conocimiento es poder.»
«El mar, por su naturaleza, estaría tranquilo y quieto si los vientos no lo revolvieran y turbaran. De la misma manera el pueblo estaría quieto y sería dócil si oradores y sediciosos no lo removiesen y agitasen.»
«Poca ciencia aleja muchas veces de Dios, y mucha ciencia conduce siempre a él.»
«El silencio es la virtud de los locos.»
«La belleza es como la fruta estival: fácil de corromper y de corta duración.»
«El respeto de sí mismo es, después de la religión, el principal freno de los vicios.»
«El hombre que se muestre solícito y cortés con un extranjero demuestra que es ciudadano del mundo.»
«El egoísta sería capaz de pegar fuego a la casa del vecino para hacer freir un huevo.»
«Un hombre está dispuesto a creer aquello que le gustaría que fuera cierto.»
«La experiencia de los siglos prueba que el lujo anuncia la decadencia de los imperios.»
«El odio del contrario es el amor del semejante: el amor de esto es el odio de aquello. Así, pues, en sustancia, es una cosa misma odio y amor.»
«Lo último corrompido ¿no es el principio de lo engendrado?»
«A la proporción, semejanza, unión e identidad del infinito no te acercas más siendo hombre que siendo hormiga.»
«La ociosidad es la madre de la filosofía.»
«Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad.»
«De la igualdad de habilidades surge la igualdad de esperanzas en el logro de nuestros fines.»
«La base de todas las sociedades grandes y duraderas ha consistido, no en la mutua voluntad que los hombres se tenían, sino en el recíproco temor.»
«El hombre es un lobo para el hombre.»
«La risa no es más que la gloria que nace de nuestra superioridad.»
«Los que aprueban una opinión, la llaman opinión; pero los que la desaprueban la llaman herejía.»
«Las ideas estimulan la mente.»
«Las nociones de rectitud e ilicitud, justicia e injusticia, no tienen lugar en la guerra.»
«La guerra no consiste sólo en la batalla sino en la voluntad de contender.»
«En la naturaleza del hombre encontramos tres causas principales de querella: la competencia, la desconfianza y la gloria.»
«El que renuncia a un derecho solamente se quita de en medio para poder gozar del mismo sin impedimento de su parte.»
«No buscamos la sociedad por amor a ella misma, sino por los honores o los beneficios que puede reportarnos.»
«Una democracia no es en realidad más que una aristocracia de oradores, interrumpida a veces por la monarquía temporal de un orador.»
«Hay muy pocos que sean tan necios que no prefieren gobernarse a sí mismos antes que ser gobernados por otros.»
«Cuando dos hombres desean la misma cosa que no pueden gozar juntos se convierten en enemigos.»
«La ley primera y fundamental de la naturaleza es buscar la paz.»
«Cuando los hombres construyen sobre falsos cimientos, cuanto más construyan, mayor será la ruina.»
«Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.»
«La esperanza de una felicidad eterna e incomprensible en otro mundo, es cosa que también lleva consigo el placer constante.»
«Ningún conocimiento humano puede ir más allá de su experiencia.»
«La noción que a través de los sentidos adquirimos de las cosas exteriores, aunque no sea tan cierta como nuestro conocimiento intuitivo, merece el nombre de conocimiento.»
«Dios ha creado al hombre como una animal sociable, con la inclinación y bajo la necesidad de convivir con los seres de su propia especie, y le ha dotado, además, de lenguaje, para que sea el gran instrumento y lazo común de la sociedad.»
«Cada uno es ortodoxo con respecto a sí mismo.»
«Las leyes se hicieron para los hombres y no los hombres para las leyes.»
«La única defensa contra el mundo es un conocimiento perfecto de él.»
«El trabajo del maestro no consiste tanto en enseñar todo lo aprendible, como en producir en el alumno amor y estima por el conocimiento.»
«La lectura proporciona a la mente sólo materiales de conocimiento; es pensar lo que hace que lo que leemos sea nuestro.»
«Amar la verdad por amor a la verdad es la parte principal de la perfección humana en este mundo, y la semilla principal de todas las otras virtudes.»
«La lectura le proporciona a la mente un importante material de conocimiento. Y le permite pensar en cómo hacer para que lo que leamos se convierta en algo nuestro.»
«No todos los hombres reconocen que la fidelidad y la justicia son principios.»
«La amistad es un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores a los demás para que los demás nos los hagan grandes.»
«A la mayoría de las personas prefiero darles la razón rápidamente antes que escucharlas.»
«Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento.»
«Queremos ser más felices que los demás, y eso es dificilísimo, porque siempre les imaginamos mucho más felices de lo que son en realidad.»
«Para obtener éxito en el mundo, hay que parecer loco y ser sabio.»
«Hay que estudiar mucho para saber poco.»
«Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.»
«Aquí un marido que ama a su mujer es un hombre que no tiene el mérito suficiente para hacerse amar por otra.»
«Parece que nuestra vida aumenta cuando podemos ponerla en la memoria de los demás: Es una nueva vida que adquirimos y nos resulta preciosa.»
«El hombre de talento es naturalmente inclinado a la crítica, porque ve más cosas que los otros hombres y las ve mejor.»
«La verdad en un tiempo es error en otro.»
«La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad, que la conduce a la aristocracia, y el espíritu de igualdad extrema, que la conduce al despotismo.»
«Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad.»
«Máxima admirable: no hablar de las cosas hasta después de que estén hechas.»
«La ley debe ser como la muerte, que no exceptúa a nadie.»
«Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella.»
«Las leyes inútiles debilitan a las necesarias.»
«Cuando la muerte ha igualado las fortunas, las pompas fúnebres no deberían diferenciarlas.»
«Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora.»
«La libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer.»
«Normalmente, aquellos que poseen un gran talento, son ingenuos.»
«El deporte gusta porque halaga la avaricia, es decir, la esperanza de poseer más.»
«No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia.»
«El estudio ha sido para mí el principal remedio contra las preocupaciones de la vida; no habiendo tenido nunca un disgusto que no me haya pasado después de una hora de lectura.»
«El talento es un don que Dios nos hace en secreto, y que nosotros revelamos sin saberlo.»
«La libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten. Si un ciudadano tuviera derecho a hacer lo que éstas prohíben, ya no sería libertad, pues cualquier otro tendría el mismo derecho.»
«La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principio sobre los cuales fué fundado.»
«Cuando nacen las sociedades, los jefes de un Estado son los que dan a éste su carácter especial. Después, este carácter especial es el que forma a los jefes de Estado.»
«Cuando se busca tanto el modo de hacerse temer se encuentra siempre primero el de hacerse odiar.»
«Las personas que tienen poco que hacer son por lo común muy habladoras: cuanto más se piensa y obra, menos se habla.»
«En el derecho público el acto de justicia más severo es la guerra, porque puede tener por efecto la destrucción de la sociedad.»
«Los malos ejemplos son más dañinos que los crímenes.»
«Las costumbres hacen las leyes, las mujeres hacen las costumbres; las mujeres, pues, hacen las leyes.»
«Si nos bastase ser felices, la cosa sería facilísima; pero nosotros queremos ser más felices que los demás, y esto es casi siempre imposible, porque creemos que los demás son bastante más felices de lo que son en realidad.»
«La mayoría de veces el éxito depende de saber cuánto se ha de tardar en lograrlo.»
«El lujo está siempre en proporción con el desnivel de las fortunas.»
«Más Estados han perecido por la depravación de las costumbres que por la violación de las leyes.»
«Quisiera abolir las pompas fúnebres. Hay que llorar a los hombres cuando nacen y no ya cuando mueren.»
«Las cabezas de los hombres más grandes se achican cuando se reúnen, y allí donde hay más cuerdos es también donde hay menos cordura.»
«La religión cristiana, que parece no tiene por objeto más que la felicidad de la otra vida, nos hace también dichosos en ésta.»
«Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder.»
«Los países no están cultivados en razón de su fertilidad, sino en razón de su libertad.»
«La mayor parte de los hombres son capaces más bien de grandes acciones que de buenas acciones.»
«El divorcio es indispensable en las modernas civilizaciones.»
«Cuando los hombres prometen a una mujer que la amarán siempre suponen a su vez que ellas les promenten ser siempre amables; si ella falta a su palabra, ellos no se creen obligados por la suya.»
«Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo.»
«Si los triangulos hicieran un dios, lo idearían con tres lados.»
«La adversidad es nuestra madre; la prosperidad sólo es nuestra madrastra.»
«Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho.»
«Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.»
«La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.»
«Una de las ventajas de las buenas acciones es la de elevar el alma y disponerla a hacer otras mejores.»
«El hombre ha nacido libre, pero por donde quiera que va se encuentra atado con cadenas.»
«Pueblos libres, recordad esta máxima: Podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera una vez que se pierde.»
«Quitad de los corazones el amor por lo bello, y habréis quitado todo el encanto a la vida.»
«La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces.»
«Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía.»
«Un hombre honrado no encontrará jamás una amiga mejor que su esposa.»
«Si hubiera una nación de dioses, éstos se gobernarían democráticamente; pero un gobierno tan perfecto no es adecuado para los hombres.»
«Trabajar constituye un deber indispensable para el hombre social. Rico o pobre, poderoso o débil, todo ciudadano ocioso es un ladrón.»
«Si la razón hace al hombre, el sentimiento lo conduce.»
«El alma resiste mucho mejor los dolores agudos que la tristeza prolongada.»
«La clase de felicidad que necesito es menos hacer lo que quiero que no hacer lo que no quiero.»
«Un buen padre vale por cien maestros.»
«No conozco mayor enemigo del hombre que el que es amigo de todo el mundo.»
«Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas.»
«El hombre que más ha vivido no es aquel que más años ha cumplido, sino aquel que más ha experimentado la vida.»
«La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla.»
«Las injurias son las razones de los que tienen culpa.»
«Ser adulto es estar solo.»
«Nadie puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo.»
«La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, nininguno tan pobre que se vea necesitado de venderse.»
«El hombre es un milagro sin interés.»
«Es verdaderamente libre aquel que desea solamente lo que es capaz de realizar y que hace lo que le agrada.»
«La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha trazado.»
«La libertad no es fruto que crezca en todos los climas, y por ello no está al alcance de todos los pueblos.»
«El gobierno tuvo su origen en el propósito de encontrar una forma de asociación que defienda y proteja la persona y la propiedad de cada cual con la fuerza común de todos.»
«Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.»
«Donde quiera que veáis la moderación sin tristeza, la concordia sin esclavitud, la abundancia sin profusión, decid confiadamente; es un ser venturoso el que aquí manda.»
«No basta que una esposa sea fiel, es menester que su marido, sus amigos y sus vecinos crean en su fidelidad.»
«No hacer el bien es un mal muy grande.»
«Las ciudades son el abismo de la especie humana.»
«El más fuerte no es siempre bastante fuerte para ser amo.»
«Al salir de ciertas bocas, la misma verdad tiene mal olor.»
«Detesto más las malas máximas que las malas acciones.»
«La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable.»
«El vicio rara vez se insinuó oponiéndose a la honradez; casi siempre toma el disfraz de ésta.»
«Es muy difícil pensar noblemente cuando no se piensa más que para vivir.»
«La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna.»
«Las ideas generales y abstractas son fuente de los más grandes errores humanos.»
«Renunciar a nuestra libertad es renunciar a nuestra calidad de hombres, y con esto a todos los deberes de la humanidad.»
«No es nada fácil abandonar la virtud; ella atormenta durante mucho tiempo a los que la abandonan.»
«Hay mucha diferencia entre viajar para ver países y para ver pueblos.»
«El acento es el alma del discurso.»
«Siempre he creído que lo bueno no era sino lo bello puesto en acción.»
«No seréis nunca frailes si primero no sois monaguillos.»
«Es muy difícil someter a la obediencia a aquel que no busca mandar.»
«El hombre padece pocos males, si se esceptuan los que él mismo se atrae por el abuso de sus facultades.»
«Los remordimientos se adormencen en la prosperidad y se agudizan en los malos tiempos.»
«El dinero que se tiene es instrumento de libertad, el que se busca lo es de servidumbre.»
«Mi mayor desgracia ha sido siempre no ser capaz de resistirme a los halagos.»
«Prefiero ser un hombre de paradojas que un hombre de prejuicios.»
«No hay tan completa sujeción como la que conserva las apariencias de la libertad, porqué así está la libertad misma cautiva.»
«Quien habla de cosas que no le atañen, escucha cosas que no le gustan.»
«Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza.»
«La mujer no es más que el hombre imperfecto.»
«En la naturaleza nada hay superfluo.»
«El hombre cuya opinión nunca varía es semejante al agua estancada, y engendra reptiles en su mente.»
«Los hombres creen gustosamente aquello que se acomoda a sus deseos.»
«Prefiero ser el primero en una aldea que el segundo en Roma.»
«Los cobardes agonizan muchas veces antes de morir... Los valientes ni se enteran de su muerte.»
«Amo la traición, pero odio al traidor.»
«Nada es tan difícil que no pueda conseguir la fortaleza.»
«Nada es más fácil que censurar a los muertos.»
«Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.»
«Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.»
«Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.»
«Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano.»
«Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.»
«Una casa será fuerte e indestructible cuando esté sostenida por estas cuatro columnas: padre valiente, madre prudente, hijo obediente, hermano complaciente.»
«Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes.»
«Es más fácil apoderarse del comandante en jefe de un ejército que despojar a un miserable de su libertad.»
«¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.»
«Donde hay educación no hay distinción de clases.»
«Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.»
«Se puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad.»
«El silencio es el único amigo que jamás traiciona.»
«Es posible conseguir algo luego de tres horas de pelea, pero es seguro que se podrá conseguir con apenas tres palabras impregnadas de afecto.»
«Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz.»
«El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor.»
«La ignorancia es la noche de la mente: pero una noche sin luna y sin estrellas.»
«Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero el hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.»
«Si no conoces todavía la vida, ¿cómo puede ser posible conocer la muerte?»
«El más elevado tipo de hombre es el que obra antes de hablar, y practica lo que profesa.»
«Trabaja en impedir delitos para no necesitar castigos.»
«Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae.»
«Un hombre de virtuosas palabras no es siempre un hombre virtuoso.»
«Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro.»
«El sabio sabe que ignora.»
«Cuando veáis a un hombre sabio, pensad en igualar sus virtudes. Cuando veáis un hombre desprovisto de virtud, examinaos vosotros mismos.»
«El tipo más noble de hombre tiene una mente amplia y sin prejuicios. El hombre inferior es prejuiciado y carece de una mente amplia.»
«¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás?.»
«La naturaleza hace que los hombres nos parezcamos unos a otros y nos juntemos; la educación hace que seamos diferentes y que nos alejemos.»
«Los defectos de un hombre se adecuan siempre a su tipo de mente. Observa sus defectos y conocerás sus virtudes.»
«Lo que no quieras que los otros te hagan a ti, no lo hagas a los otros.»
«No pretendas apagar con fuego un incendio, ni remediar con agua una inundación.»
«El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas.»
«Lo que quiere el sabio, lo busca en sí mismo; el vulgo, lo busca en los demás.»
«Aprende a vivir y sabrás morir bien.»
«Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender, peligroso.»
«Sólo los sabios más excelentes, y los necios más acabados, son incomprensibles.»
«Un caballero se avergüenza de que sus palabras sean mejores que sus actos.»
«Aprender sin reflexionar es malgastar la energía.»
«Una voz fuerte no puede competir con una voz clara, aunque ésta sea un simple murmullo.»
«Sólo el virtuoso es competente para amar u odiar a los hombres.»
«Entristécete no porque los hombres no te conozcan, sino porque tú no conoces a los hombres.»
«Oír o leer sin reflexionar es una ocupación inútil.»
«Los hombres se distinguen menos por sus cualidades naturales que por la cultura que ellos mismos se proporcionan. Los únicos que no cambian son los sabios de primer orden y los completamente idiotas.»
«La naturaleza humana es buena y la maldad es esencialmente antinatural.»
«El lenguaje artificioso y la conducta aduladora rara vez acompañan a la virtud.»
«Si no se respeta lo sagrado, no se tiene nada en que fijar la conducta.»
«No debes quejarte de la nieve en el tejado de tu vecino cuando también cubre el umbral de tu casa.»
«Mejor que el hombre que sabe lo que es justo es el hombre que ama lo justo.»
«Aquel que gobierna por medio de su excelencia moral puede compararse a la estrella polar, que permanece en su sitio en tanto todas las demás estrellas se inclinan ante ella.»
«Yo no procuro conocer las preguntas; procuro conocer las respuestas.»
«Los cautos rara vez se equivocan.»
«Un erudito que no sea serio no inspirará respeto, y su sabiduría, por lo tanto, carecerá de estabilidad.»
«El hombre superior es persistente en el camino cierto y no sólo persistente.»
«El que conoce la verdad no es igual al que la ama.»
«La virtud no habita en la soledad: debe tener vecinos.»
«Gobernar es rectificar.»
«Arréglese al estado como se conduce a la familia, con autoridad, competencia y buen ejemplo.»
«Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.»
«Por muy lejos que el espiritu vaya, nunca irá más lejos que el corazón.»
«Nunca hagas apuestas. Si sabes que has de ganar, eres un pícaro; y si no lo sabes, eres tonto.»
«La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones.»
«Antes de empezar un viaje de venganza cava dos tumbas.»
«Quien gobierna a un pueblo dando buen ejemplo se parece a la estrella polar, que permanece inmutable mientras los astros dan vueltas a su alrededor.»
«No hay cosa más fría que un consejo cuya aplicación sea imposible.»
«Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí.»
«El hombre superior piensa siempre en la virtud; el hombre vulgar piensa en la comodidad.»
«No son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino.»
«El verdadero caballero es el que solo predica lo que practica.»
«La virtud debe ser común al labrador y al monarca.»
«Triunfan aquellos que saben cuándo luchar y cuándo no.»
«El supremo arte de la guerra es doblegar al enemigo sin luchar.»
«Cada uno de los movimientos de todos los individuos se realizan por tres únicas razones: por honor, por dinero o por amor.»
«Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo.»
«Sólo hay dos palancas que muevan a los hombres: el miedo y el interés.»
«Los sabios son los que buscan la sabiduría; los necios piensan ya haberla encontrado.»
«Cuando quiero que un asunto no se resuelva lo encomiendo a un comité.»
«La envidia es una declaración de inferioridad.»
«La mayor parte de aquellos que no quieren ser oprimidos, quieren ser opresores.»
«El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite: deja siempre huellas.»
«La victoria pertenece al más perseverante.»
«Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes.»
«Tan tranquilas son las personas honradas y tan activas las pícaras, que a menudo es necesario servirse de las segundas.»
«La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo.»
«Si quieres tener éxito, promete todo y no cumplas nada.»
«Es injusto que una generación sea comprometida por la precedente. Hay que encontrar un modo de preservar a las venideras de la avaricia o inhabilidad de las presentes.»
«Las mujeres no son otra cosa que máquinas de producir hijos.»
«El método más seguro de permanecer pobre es, sin duda, ser una persona franca.»
«Abandonarse al dolor sin resistir, suicidarse para sustraerse de él, es abandonar el campo de batalla sin haber luchado.»
«En la guerra como en el amor, para acabar es necesario verse de cerca.»
«¿Queréis contar a vuestros amigos? Caed en el infortunio.»
«El amor es una tontería hecha por dos.»
«Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.»
«Interpretar la ley es corromperla, los abogados las matan.»
«Con audacia se puede intentar todo, mas no conseguirlo todo.»
«La independencia, igual que el honor, es una isla rocosa sin playas.»
«Para triunfar es necesario, más que nada, tener sentido común.»
«No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.»
«La mejor forma de cumplir con la palabra empeñada es no darla jamás.»
«Hay ladrones a los que no se castiga, pero que roban lo más preciado: el tiempo.»
«A la mayor parte de los que no quieren ser oprimidos no les disgustaría ser opresores.»
«Bien analizada, la libertad política es una fábula imaginada por los Gobiernos para adormecer a sus gobernados.»
«La opinión pública es un poder al que nada resiste.»
«La guerra es un juego serio en el que uno compromete su reputación, sus tropas y su patria.»
«El porvenir de un hijo es siempre obra de su madre.»
«Discutir en el peligro es apretar el dogal.»
«Un hombre de estado debe tener el corazón en la cabeza.»
«La muerte es un ensueño sin ensueños.»
«Hace falta más valor para sufrir que para morir.»
«La policía a veces inventa más de lo que descubre.»
«El coraje no se puede simular: es una virtud que escapa a la hipocresía.»
«La ambición jamás se detiene, ni siquiera en la cima de la grandeza.»
«Hay tantas leyes que nadie está seguro de no ser colgado.»
«Se puede aplastar una nación religiosa, pero no dividirla.»
«Una cabeza sin memoria es como una fortaleza sin guarnición.»
«Si la obediencia es el resultado del instinto de las muchedumbres, el motín es el de su reflexión.»
«Imponer condiciones excesivamente duras es dispensar de su cumplimiento.»
«Nos batimos más por nuestros intereses que por nuestros derechos.»
«Si la perfección no fuera quimérica, no tendría tanto éxito.»
«El que sólo practica la virtud para conquistar una gran reputación está muy cerca de caer en el vicio.»
«Una gran reputación es un gran ruido: cuando más aumenta, más se extiende; caen las leyes, las naciones, los monumentos; todo se desmorona. Pero el ruido subsiste.»
«A veces una batalla lo decide todo, y a veces la cosa más insignificante decide la suerte de una batalla.»
«El más peligroso de nuestros consejeros es el amor propio.»
«Podemos detenernos cuando subimos, pero nunca cuando descendemos.»
«La masa busca al líder, no porque lo estime sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad.»
«La diplomacia es la política en traje de etiqueta.»
«Se gobierna mejor a las personas por sus vicios que por sus virtudes.»
«Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.»
«Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz.»
«Los que se enamoran de la práctica sin la teoría son como los pilotos sin timón ni brújula, que nunca podrán saber a dónde van.»
«He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido.»
«Verdaderamente, el hombre es el rey de los animales, pues su brutalidad supera a la de éstos.»
«Quien no castiga el mal, ordena que se haga.»
«Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto.»
«La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte.»
«Mientras pensaba que estaba aprendiendo a vivir, he aprendido cómo morir.»
«Si es posible, se debe hacer reír hasta a los muertos.»
«Nuestras mayores tonterías pueden ser muy sabias.»
«La naturaleza benigna provee de manera que en cualquier parte halles algo que aprender.»
«La sabiduría es hija de la experiencia.»
«Aquel que más posee, más miedo tiene de perderlo.»
«La pintura es poesía muda; la poesía pintura ciega.»
«El que no valora la vida no se la merece.»
«Quien poco piensa, se equivoca mucho.»
«La ciencia más útil es aquella cuyo fruto es el más comunicable.»
«Donde hay más sensibilidad, allí es más fuerte el martirio.»
«Puedes censurar a un amigo en confianza, pero debes alabarlo delante de los demás.»
«La desigualdad es el origen de todos los movimientos locales.»
«No se puede poseer mayor gobierno, ni menor, que el de uno mismo.»
«Todo lo que hay de bello en el hombre pasa y no dura.»
«Son vanas y están plagadas de errores las ciencias que no han nacido del experimento, madre de toda certidumbre.»
«El ojo recibe de la belleza pintada el mismo placer que de la belleza real.»
«La amenaza es el arma del amenazado.»
«En cuanto nace la virtud, nace contra ella la envidia, y antes perderá el cuerpo su sombra que la virtud su envidia.»
«Todo nuestro conocimiento tiene su principio en los sentimientos.»
«Mediocre alumno el que no sobrepase a su maestro.»
«Cualquier persona que argumenta apelando a su autoridad no está usando su inteligencia; sino su memoria.»
«La necesidad es maestra y tutora de la naturaleza.»
«El placer más noble es el júbilo de comprender.»
«La experiencia no se equivoca; sólo tus juicios se equivocan al esperar de ella lo que no está en su poder.»
«Todo conocimiento que termina en palabras morirá tan pronto como llegó a la vida, a excepción de la palabra escrita: que es su parte mecánica.»
«La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.»
«Tómate tiempo en escoger un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo.»
«Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.»
«De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.»
«Un padre es un tesoro, un hermano es un consuelo: un amigo es ambos.»
«No anticipéis las tribulaciones ni temáis lo que seguramente no os puede suceder. Vivid siempre en un ambiente de optimismo.»
«La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.»
«Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea.»
«Donde mora la libertad, allí está mi patria.»
«La llave que se usa constantemente reluce como plata: no usándola se llena de herrumbre. Lo mismo pasa con el entendimiento.»
«Tres podrían guardar un secreto si dos de ellos hubieran muerto.»
«El mejor médico es el que conoce la inutilidad de la mayor parte de las medicinas.»
«No hay nada tan cierto en el mundo como la muerte y los impuestos.»
«El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.»
«Aquellos que cederían la libertad esencial para adquirir una pequeña seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad.»
«El que quiera prosperar en sus negocios hágalos por sí mismo, y si quiere que todo le salga mal, no tiene más que confiarlos a manos ajenas.»
«Más de un hombre hubiera sido peor si su fortuna hubiese sido mejor.»
«Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y corrompido, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse.»
«Hay tres amigos fieles; una esposa anciana, un perro viejo y dinero contante y sonante.»
«Quien quiera ver prosperar sus negocios, consulte a su mujer.»
«El corazón del loco está en la boca; pero la boca del sabio está en el corazón.»
«Las tres cosas más difíciles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.»
«La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la familia.»
«Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado.»
«No cambies la salud por la riqueza, ni la libertad por el poder.»
«El que vive de esperanzas, muere de sentimiento.»
«La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla.»
«Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que practica; la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre dice y hace lo que debe.»
«Vacía tu bolsillo en tu mente, y tu mente llenará tu bolsillo.»
«Presta dinero a tu enemigo y lo ganarás a él; préstalo a tu amigo y lo perderás.»
«El que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre.»
«Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.»
«Lo que empieza en cólera acaba en vergüenza.»
«Invertir en conocimientos produce siempre los mejores beneficios.»
«La peor decisión es la indecisión.»
«La oxidación por falta de uso gasta mucho más las herramientas que el propio trabajo.»
«Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco.»
«Yo creo que el mejor medio de hacer bien a los pobres no es darles limosna, sino hacer que puedan vivir sin recibirla.»
«Si el tiempo es lo más caro, la pérdida de tiempo es el mayor de los derroches.»
«Un camino de mil millas comienza con un paso.»
«Toma consejo en el vino, pero decide después con agua.»
«Ten tus ojos bien abiertos antes del matrimonio; y medio cerrados después de él.»
«Es mejor acostarse sin cenar que levantarse con deudas.»
«El sabio consigue más ventajas por sus enemigos que el necio por sus amigos.»
«Siempre tendremos razones para estar enfadados, pero esas razones, rara vez serán buenas.»
«Bastante, significa un poco más de lo que cada uno posee.»
«Ninguna nación fue arruinada jamás por el comercio.»
«No hay mejor predicador que la hormiga, que no dice nada.»
«Si haces lo que no debes, deberás sufrir lo que no mereces.»
«Si el hombre alcanzara la mitad de los deseos que tiene, redoblaría sus inquietudes.»
«Por un clavo se perdió una herradura, por ésta un caballo, y por éste el jinete, que fue capturado y muerto por el enemigo.»
«Nada existe más dulce que la miel. Excepto el dinero.»
«La ociosidad, como el moho, desgasta mucho más rápidamente que el trabajo.»
«¡Arriba, haragán! ¡No desperdicies la vida! Ya dormirás bastante en la sepultura.»
«El hambre espía en la casa de los pobres, pero si la habitan personas trabajadoras, no se atreve a entrar.»
«Las leyes demasiado benignas rara vez son obedecidas; las demasiado severas, rara vez ejecutadas.»
«No perdáis una hora, porque no estáis seguros de un minuto.»
«No malgastes tu tiempo, pues de esa materia está formada la vida.»
«Si los hombres son tan perversos teniendo religión, ¿cómo serían sin ella?.»
«Las puertas de la sabiduría nunca están cerradas.»
«Nunca existió una buena guerra ni una mala paz.»
«Inscribe los agravios en el polvo, las palabras de bien inscríbelas en el mármol.»
«El que compra lo supérfluo, pronto tendrá que vender lo necesario.»
«El hombre descontento no encuentra silla cómoda.»
«El primer error que se comete en los negocios públicos es consagrarse a ellos.»
«Sólo el hombre íntegro es capaz de confesar sus faltas y de reconocer sus errores.»
«Carecer de libros propios es el colmo de la miseria.»
«La honradez reconocida es el más seguro de los juramentos.»
«La necesidad nunca hizo buenos negocios.»
«O caminamos todos juntos hacia la paz, o nunca la encontraremos.»
«Incluso la paz se puede comprar a un precio demasiado alto.»
«El cielo cura y el médico cobra la minuta.»
«La ociosidad camina con tanta lentitud, que todos los vicios la alcanzan.»
«Un hoy vale por dos mañanas.»
«Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años.»
«Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.»
«Mejor es callar y que sospechen de tu poca sabiduría que hablar y eliminar cualquier duda sobre ello.»
«La demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con la palabras mayores.»
«Yo no sé quien fue mi abuelo; me importa mucho más saber quien será su nieto.»
«Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder.»
«Medir las palabras no es necesariamente endulzar su expresión sino haber previsto y aceptado las consecuencias de ellas.»
«¿Acaso no destruimos a nuestros enemigos cuando los hacemos amigos nuestros?»
«Recuerda siempre que tu propia resolución de triunfar es más importante que cualquier otra cosa.»
«Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son.»
«Si quieres ganar un adepto para tu causa, convéncelo primero de que eres su amigo sincero.»
«Dios prefiere a la gente corriente, por eso ha hecho tanta.»
«Suavizar las penas de los otros es olvidar las propias.»
«La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo.»
«Hay momentos en la vida de todo político, en que lo mejor que puede hacer es no despegar los labios.»
«Es difícil hacer a un hombre miserable mientras sienta que es digno de sí mismo.»
«Ningún hombre es lo bastante bueno para gobernar a otro sin su consentimiento.»
«Voy despacio, pero jamás desandando lo andado.»
«El hombre nunca ha encontrado una definición para la palabra libertad.»
«¿Por qué no tener confianza en la justicia del pueblo? ¿Hay en el mundo esperanza mejor o que pueda igualarla?»
«Dando libertad a los esclavos la aseguramos a los libres.»
«Ha sido mi experiencia que gente que no tiene vicios tiene muy pocas virtudes.»
«Es más fácil reprimir el primer capricho que satisfacer a todos los que le siguen.»
«Todo lo que soy o espero ser se lo debo a la angelical solicitud de mi madre.»
«Si tuviera dos caras. ¿Estaría usando ésta?»
«La más estricta justicia no creo que sea siempre la mejor política.»
«Del mismo modo que no sería un esclavo, tampoco sería un amo. Esto expresa mi idea de la democracia.»
«Hagas lo que hagas, hazlo bien.»
«La probabilidad de perder en la lucha no debe disuadirnos de apoyar una causa que creemos que es justa.»
«Casi todas las personas son tan felices como deciden serlo.»
«Aquéllos que niegan la libertad a otros no la merecen para sí, y bajo un Dios justo no pueden conservarla mucho tiempo.»
«Sobre la educación, sólo puedo decir que es el tema más importante en que nosotros, como pueblo, debemos involucarnos.»
«El lazo más fuerte de simpatía humana debería ser unir a las personas de todas las naciones y todas las lenguas.»
«La confianza ha de darnos la paz. No basta la buena fe, es preciso mostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan.»
«Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios.»
«Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos.»
«Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad.»
«Es difícil hacer justicia a quien nos ha ofendido.»
«Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.»
«El ajedrez es un juego útil y honesto, indispensable en la educación de la juventud.»
«Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía.»
«Si un hombre fuese necesario para sostener el Estado, ese Estado no debería existir; y al fin no existiría.»
«Yo desprecié los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la libertad de mi patria.»
«En el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política.»
«Formémonos una patria a toda costa y todo lo demás será tolerable.»
«La Justicia es la reina de las virtudes republicanas y con ella se sostiene la igualdad y la libertad.»
«La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino.»
«El castigo más justo es aquel que uno mismo se impone.»
«Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto.»
«El soldado bisoño lo cree todo perdido desde que es derrotado una vez.»
«La libertad del nuevo mundo, es la esperanza del universo.»
«Las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; y el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad.»
«Los empleos públicos pertenecen al Estado; no son patrimonio de particulares. Ninguno que no tenga probidad, aptitudes y merecimientos es digno de ellos.»
«Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de moral.»
«Primero el suelo nativo que nada. Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país.»
«Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos.»
«Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del gobierno. Es defensor de su libertad.»
«Yo soy siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria.»
«Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.»
«Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.»
«Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.»
«El que revela el secreto de otros pasa por traidor; el que revela el propio secreto pasa por imbécil.»
«El amor propio, al igual que el mecanismo de reproducción del genero humano, es necesario, nos causa placer y debemos ocultarlo.»
«Azar es una palabra vacía de sentido, nada puede existir sin causa.»
«¿Hay alguien tan inteligente que aprenda de la experiencia de los demás?»
«Todo les sale bien a las personas de cáracter dulce y alegre.»
«Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero.»
«Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo.»
«Debe ser muy grande el placer que proporciona el gobernar, puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo.»
«La civilización no suprimió la barbarie; la perfeccionó e hizo más cruel y bárbara.»
«Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud.»
«Cambia de placeres, pero no cambies de amigos.»
«Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.»
«La idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás.»
«Una mujer amablemente estúpida es una bendición del cielo.»
«La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero.»
«Aquel que es demasiado pequeño tiene un orgullo grande.»
«Para conseguir la más pequeña fortuna, vale más decir cuatro palabras a la querida de un rey que escribir cien volúmenes.»
«Si Dios no existiera, sería necesario inventarlo.»
«Yo, como don Quijote, me invento pasiones para ejercitarme.»
«Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.»
«Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido.»
«El verdadero valor consiste en saber sufrir.»
«No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.»
«Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que pudieras seguir escribiéndolo.»
«El primero que comparó a la mujer con una flor, fue un poeta; el segundo, un imbécil.»
«Decimos una necedad y a fuerza de repetirla acabamos creyéndola.»
«El secreto de aburrir a la gente consiste en decirlo todo.»
«Si alguna vez, ve saltar por la ventana a un banquero suizo, salte detrás. Seguro que hay algo que ganar.»
«Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan.»
«La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia duda.»
«Quien se venga después de la victoria es indigno de vencer.»
«El sentido común no es nada común.»
«Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento.»
«La escritura es la pintura de la voz.»
«Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión.»
«Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo.»
«La superstición es a la religión lo que la astrología es a la astronomía, la hija loca de una madre cuerda.»
«La religión mal entendida es una fiebre que puede terminar en delirio.»
«La parte más filosófica de las historia es hacer conocer las tonterías cometidas por los hombres.»
«Claro que el café es un veneno lento; hace cuarenta años que lo bebo.»
«Trabajemos sin razonar, es el único medio de hacer la vida soportable.»
«La democracia sólo parece adecuada para un país muy pequeño.»
«La casualidad no es, ni puede ser más que una causa ignorada de un efecto desconocido.»
«En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra.»
«Hay que saber que no existe país sobre la tierra donde el amor no haya convertido a los amantes en poetas.»
«Los celos cuando son furiosos, producen más crímenes que el interés y la ambición.»
«Una falsa ciencia hace ateos; una verdadera ciencia posterna al hombre ante la divinidad.»
«Si los pobres empiezan a razonar todo está perdido.»
«Los periódicos son los archivos de las bagatelas.»
«El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza.»
«Conviene siempre esforzarse más en ser interesante que exacto; porque el espectador lo perdona todo menos el sopor.»
«El hombre actual ha nacido o bien para vivir entre las convulsiones de la inquietud, o bien en el letargo del aburrimiento.»
«El divorcio probablemente se remonta a la misma época que el matrimonio. Yo creo, sin embargo, que el matrimonio es algunas semanas más antiguo.»
«El hombre se precipita en el error con más rapidez que los ríos corren hacia el mar.»
«La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses.»
«La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano.»
«Las falsedades no sólo se oponen a la verdad, sino que a menudo se contradicen entre sí.»
«Sólo es posible afirmar en geometría.»
«Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada.»
«Los males llegan volando y se alejan renqueando.»
«Las mujeres son como las veletas: sólo se quedan quietas cuando se oxidan.»
«Las discusiones metafísicas se parecen a los globos llenos de aire; cuando revientan las vejigas, se observa cómo sale el aire y no queda nada.»
«La ciencia es como la tierra; sólo se puede poseer un poco de ella.»
«En la geometría no existen sectas.»
«El que sospecha invita a traicionarlo.»
«El placer da lo que la sabiduría promete.»
«Calumniad, calumniad que algo quedará.»
«El que tiene miedo de la pobreza no es digno de ser rico.»
«Quien no tiene toda la inteligencia de su edad, tiene toda su desgracia.»
«Todos los hombres tienen iguales derechos a la libertad, a su prosperidad y a la protección de las leyes.»
«Debemos amar a nuestro país aunque nos trate injustamente.»
«¡Cuán querida es de todos los corazones buenos su tierra natal!»
«Yo conozco al pueblo: cambia en un día. Derrocha pródigamente lo mismo su odio que su amor.»
«El secreto de no hacerse fastidioso consiste en saber cuando detenerse.»
«La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.»
«Cuando el espíritu está abatido, es menester sacudirlo.»
«Nadie se da la muerte en un exceso de razón.»
«No hay verdad que no haya sido perseguida al nacer.»
«La dicha no es más que sueño, y el dolor la realidad.»
«Los ejemplos corrigen mucho mejor que las reprimendas.»
«¡Dios mío, líbrame de mis amigos! De los enemigos ya me encargo yo.»
«El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad.»
«Todos estamos llenos de debilidades y errores; perdonémonos recíprocamente nuestras tonterías: es ésta la primera ley de la Naturaleza.»
«La incertidumbre es una posición incómoda. Pero la certeza es una posición absurda.»
«Los pueblos a quienes no se hace justicia se la toman por sí mismos más tarde o más pronto.»
«La razón me dice que Dios existe, pero también me dice que nunca podré saber lo que es.»
«Hay quienes sólo utilizan las palabras para disfrazar sus pensamientos.»
«No siempre depende de nosotros ser pobres; pero siempre depende de nosotros hacer respetar nuestra pobreza.»
«El que vive prudentemente, vive tristemente.»
«No siempre podemos agradar, pero siempre podemos tratar de ser agradables.»
«Cada uno besa temblando la mano que nos encadena.»
«Siempre la felicidad nos espera en algún sitio, pero a condición de que no vayamos a buscarla.»
«A los vivos les debemos respeto pero a los muertos solo les debemos la verdad.»
«¿No es vergonzoso que los fanáticos muestren mucho interés y los sensatos ninguno?»
«Ama la verdad, pero perdona el error.»
«La tolerancia no ha provocado nunca ninguna guerra; la intolerancia ha cubierto la tierra de matanza.»
«Es mejor arriesgarse a salvar a un culpable que condenar a un inocente.»
«No es el amor lo que hace volverse ciego, sino el amor propio.»
«La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo.»
«Las matemáticas son el alfabeto con el cual Dios ha escrito el Universo.»
«Digamos que existen dos tipos de mentes poéticas: una apta para inventar fábulas y otra dispuesta a creerlas.»
«En lo tocante a la ciencia, la autoridad de un millar no es superior al humilde razonamiento de una sola persona.»
«Nunca he encontrado una persona tan ignorante de la que no pueda aprender algo.»
«El gran libro de la naturaleza está escrito en símbolos matemáticos.»
«La ignorancia es la madre de la maldad y de todos los demás vicios.»
«¿Quién se atreverá a poner límites al ingenio de los hombres?»
«Muchas cosas me admiran en este mundo: esto prueba que mi alma debe pertenecer a la clase vulgar, al justo medio de las almas; sólo a las muy superiores, o a las muy estúpidas, les es dado no admirarse de nada.»
—Mariano José de Larra
«Moneda que está en la mano, tal vez se deba guardar. La monedita del alma se pierde si no se da.»
—Antonio Machado
«El alma tiene ilusiones, como el pájaro alas. Eso es lo que la sostiene.»
«El alma es un vaso que solo se llena con eternidad.»
—Amado Nervo
«¡Como te pareces al agua, alma del hombre! ¡Como te pareces al viento, destino del hombre!»
«El cuerpo humano no es más que apariencia, y esconde nuestra realidad. La realidad es el alma.»
«La zona más rica de nuestras almas, desde luego la más extensa, es aquella que suele estar vedada al conocimiento por nuestro amor propio.»
—Antonio Machado
«El alma está en el cuerpo como un diamante en bruto; y debe ser pulida, o su brillo nunca aparecerá.»
—Daniel Defoe
«Todos tenemos demonios en los rincones oscuros del alma, pero si los sacamos a la luz, los demonios se achican, se debilitan, se callan y al fin nos dejan en paz.»
—Isabel Allende
«Pero el alma humana sólo vive, de su incesante esfuerzo, por marcarse en todo, como sello imperial.»
—Gabriele d' Annunzio
«Hay dos miradas: La mirada del cuerpo puede olvidar a veces, pero la del alma recuerda siempre.»
—Alejandro Dumas
«Me llamas tu vida, llámame tu alma; porque el alma es inmortal, y la vida es un día.»
—Paul Bourget
«El alma es una materia luminosa que quema sin consumir; nuestro cuerpo es el fanal.»
—Joseph Joubert
«El primer castigo del culpable es que su conciencia lo juzga y no lo absuelve nunca.»
—Juvenal
«Fácilmente estará contento y sosegado el que, de verdad, tiene la conciencia limpia.»
—Thomas De Kempis
«La conciencia es, a la vez, testigo, fiscal y juez.»
«La conciencia es la presencia de Dios en el hombre.»
«Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos. No obstante el regalo más valioso que se les puede dar, es desarrollarles la conciencia.»
—John Gay
«Si existe algún conflicto entre el mundo natural y el moral, entre la realidad y la conciencia, la conciencia es la que debe llevar la razón.»
—Henry F. Amiel
«La conciencia es el mejor juez que tiene un hombre de bien.»
—José de San Martín
«Para que tu mano derecha ignore lo que hace la izquierda, habrá que esconderla de la conciencia.»
—Simone Weil
«Tenía la conciencia limpia; no la usaba nunca.»
—Stanislaw Lec
«Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celeste, la conciencia.»
—George Washington
«La buena conciencia sirve de almohada.»
—John Ray
«La conciencia es una voz interior que nos advierte que alguien puede estar mirando.»
—Henry-Louis Mencken
«La actitud de preguntar supone la aparición de la conciencia; de la conciencia, ese desgajamiento del alma.»
—María Zambrano
«La conciencia vale por mil testigos.»
—Quintiliano
«Dentro de mí hay otro hombre que está contra mí.»
—Thomas Browne
«La corrupción del alma es más vergonzosa que la del cuerpo.»
—José María Vargas Vila
«Cuando la culpa es de todos, la culpa no es de nadie.»
—Concepción Arenal
«La culpa no está en el sentimiento, sino en el consentimiento.»
—San Bernardo de Claraval
«Hay un remedio para las culpas, reconocerlas.»
—Franz Grillparzer
«Como en las deudas, no cabe con las culpas otra honradez que pagarlas.»
—Jacinto Benavente
«Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.»
—Arthur Miller
«El que mata o tortura sólo conoce una sombra en su victoria: no puede sentirse inocente. Necesita, pues, crear la culpabilidad en la víctima.»
—Albert Camus
«Jugar limpio significa, ante todo, no culpar a los demás de nuestros errores.»
—Eric Hoffer
«Ninguna culpa se olvida mientras la conciencia lo recuerde.»
—Stefan Zweig
«Echó afuera esa imperiosa necesidad de culpar a los otros, que es patrimonio específico de los corazones inferiores.»
—Horacio Quiroga
«Hay defectos que manifiestan un alma bella mejor que ciertas virtudes.»
—Cardenal de Retz
«Acostada en medio de la desdicha, el alma ve mucho.»
«La desgracia abre el alma a una luz que la prosperidad no ve.»
—Herni Dominique Lacordaire
«El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de las angustias.»
—Salomón
«Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.»
—Mario Benedetti
«Trae el hombre reclusa en el alma una eternidad, y algo puede aprender el hombre en esta eternidad con respecto a la esencia de su alma misma.»
—Thomas Carlyle
«El juicio, la valoración, la pretensión, no son experiencias vacías que la conciencia tiene, sino experiencias compuestas de una corriente intencional.»
—Edmund Husserl
«La fidelidad es el esfuerzo de un alma noble para igualarse a otra más grande que ella.»
«Toda lengua es un templo en el que está encerrada el alma del que habla.»
—Oliver Wendell Holmes
«Un alma grande está por encima de la injuria, de la injusticia y del dolor.»
—Jean de la Bruyere
«La humanidad es una familia unida e indivisible, y yo no puedo desligarme del alma más cruel.»
—Mahatma Gandhi
«El adulterio es justificable: el alma necesita pocas cosas; el cuerpo muchas.»
—George Herbert
«La agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.»
—Federico García Lorca
«Las grandes elevaciones del alma no son posibles sinó en la soledad y en el silencio.»
—Arturo Graf
«La brevedad es el alma del discurso. Hablar en exceso sugiere la desesperación por parte del líder.»
—Ciro el Grande
«Conocí un segundo nacimiento, cuando mi alma y mi cuerpo se amaron y se casaron.»
—Khalil Gibran
«La gran pregunta que nunca ha sido contestada y a la cual todavía no he podido responder, a pesar de mis treinta años de investigación del alma femenina, es: ¿qué quiere una mujer?»
—Sigmund Freud
«La conciencia del peligro es ya la mitad de la seguridad y de la salvación.»
—Ramón J. Sénder
«Hasta que no tengan conciencia de su fuerza, no se rebelarán, y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. Éste es el problema.»
—George Orwell
«La lluvia tiene un vago secreto de ternura, algo de somnolencia resignada y amable, una música humilde se despierta con ella que hace vibrar el alma dormida del paisaje.»
—Federico García Lorca
«Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero, al tocar un alma humana, sea apenas otra alma humana.»
—Carl Gustav Jung
«No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad que la forma en la que trata a sus niños.»
—Nelson Mandela
«Se dice que hay varias maneras de mentir; pero la más repugnante de todas es decir la verdad, toda la verdad, ocultando el alma de los hechos.»
—Juan Carlos Onetti
«En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural.»
«Creo que no se puede ser hombre, y mucho menos artista, sin tener una conciencia política. El arte es política.»
—Luchino Visconti
«Los ojos son el punto donde se mezclan alma y cuerpo.»
—Friedrich Hebbel
« Ciencia sin conciencia no es más que rutina del alma. »
—Rabelais
« Conciencia y riqueza se odian. »
—Philip Massinger
« Dame un silbidito, dame un silbidito, y siempre tu conciencia acudirá. »
—Pepito Grillo
« Detrás de la conciencia trabajan los instintos. »
—Friedrich Nietzsche
« El mayor castigo del culpable es que nunca podrá ser absuelto por el tribunal de su propia conciencia. »
—Juvenal
« En este siglo hemos conseguido que por la conciencia no pase nada. »
—Mercedes Soriano
« Hay conciencias tan falsas que su remordimiento es sólo el engaño de sí mismas. »
—Niceto Alcalá-Zamora
« Hay dos modos de conciencia: una es luz, y otra paciencia. »
—Antonio Machado
« La conciencia de aquellos que nada bueno traman secretamente, suele acusarlos de su crimen antes de que se les descubra. »
—Sófocles
« La conciencia de la muerte y del dolor ajeno no es exclusiva de nuestra especie. »
—Ignacio Martínez Mendizábal
« La conciencia del ridículo suele ser más molesta que la conciencia del pecado.>. »
—Amado Nervo
« La conciencia demasiado lúcida es una enfermedad; en todo tiempo le bastaría sobradamente a cada individuo la simple conciencia. »
—Dostoyevski
« La conciencia es como un huésped pesado que gira siempre, pero con el que salvo en algunos casos gravísimos, uno termina por entenderse. »
—Noel Clarasó
« La conciencia es la más variable de todas las reglas. »
—Luc de Clapiers
« La conciencia estéril no es más que un momento (...) de la conciencia desdichada. »
—Henri Lefebvre
« La conciencia es un producto de la evolución; es muy improbable, por tanto, que carezca de utilidad. »
—William James
« La conciencia es un trazo de unión entre lo que ha sido y lo que será, un puente entre el presente y el porvenir. »
—Henri Bergson
« La conciencia hace que nos descubramos, que nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos, declarar contra nosotros. »
—Montaigne
« La conciencia no es más que otras personas dentro de uno. »
—Pirandello
« La conciencia no nos impide cometer pecados, pero desgraciadamente sí disfrutar de ellos. »
—Salvador de Madariaga
« La conciencia que tiene precio no es más que una mercancía. »
—Bernardo Canal Feijóo
« La conciencia, sólo los poderosos la necesitan. »
—Gorki
« La lucidez es el punto de encuentro de la conciencia y la sensualidad. »
—Norman Mailer
« Los dolores de la conciencia son cosas peligrosas. Extirpemos la conciencia y no habrá más dolor. »
—Yevgueni Yevtushenko
« Los intereses transigen, las conciencias no. »
—André Maurois
« Muchos cuidan su reputación, pero no su conciencia. »
—Publio Siro y Plinio el Joven
« Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo [Grave/fuerte es el peso de la propia conciencia]. »
—Cicerón
« No debe permitirse a uno mismo nada que vaya contra la propia conciencia o contra la conciencia pública. »
—Balzac
« No hay más realidad que la imagen ni más vida que la conciencia. »
—Azorín
« No hay testigo tan terrible ni acusador tan potente como la conciencia que mora en el seno del hombre. »
—Polibio
« No puedo ni quiero traicionar mi conciencia para ponerme a la moda de este año. »
—Lillian Hellman
« Salvo que la conciencia moral de los argentinos haya descendido a niveles tribales nadie puede admitir que el secuestro, la tortura o el asesinato constituyan hechos políticos o contingencias del combate. »
—Julio Strassera
« Si queréis triunfar en este mundo, prescindid de la conciencia. »
—Honoré Gabriel Riquetti
« Sólo habría que buscar la conservación de lo que interesa a la conciencia. »
—Adolfo Bioy Casares
« [Tener conciencia ahora no es: ¿Cómo podemos trabajar juntos? Sino: ¿Cómo puedo salir adelante a costa de” ti?...Y eso es terrible. [So the consciousness now is not: How can we work together? Its: How can I get on, at the expense of you? So thats pretty horrible]. »
—Ken Loach
« Tener conciencia de un acto no es pensarlo, sino sentirlo. »
—Milan Kundera
« Tenía toda la conciencia limpia. No la usaba nunca. »
—Stanisław Jerzy Lec
« Toda persona honrada prefiere perder su honor a perder su conciencia. »
—Montaigne
« Un satélite no tiene conciencia. [A satellite has no conscience]. »
—Edward R. Murrow
« Ya que tengo más conciencia, ¿tendré menos libertad?. »
—Calderón de la Barca
« La conciencia solo puede existir de una manera: teniendo conciencia de que existe. »
—Sartre
« Solo las cosas son: no tienen más que exterior. Las conciencias no son, se hacen. »
—Sartre
« La conciencia es la voz del alma; las pasiones, la del cuerpo. (Señor se la atribuye a Jean-Jacques Rousseau). »
—Shakespeare
« Una buena conciencia vale mil espadas. »
—Shakespeare
« El pensamiento de morir y el enigma de lo que habrá después, es el latir de mi conciencia. »
—Unamuno
« La conciencia surge de las oposiciones. »
—Unamuno
« ¿Puede mi conciencia saber que hay algo fuera de ella? »
—Unamuno
« La conciencia reina, pero no gobierna. »
—Paul Valéry
« La conciencia tiene horror al vacío. »
—Paul Valéry
« La buena conciencia, dondequiera que vayamos nos prepara un lecho de plumas. »
—Fernán Caballero
« La buena conciencia es la mejor almohada para dormir. »
—Sócrates
« La tortura de una mala conciencia es el infierno de un alma viva. [The torture of a bad conscience is the hell of a living soul.]. »
—John Calvin
« Una buena conciencia es una fiesta permanente. »
—Robert Burton
« Oh Conciencia,pienso, sí, en el bruto libreque goza donde quiere, donde puede. »
—César Vallejo
« Quizás, cuando me muera, dirán: era un poeta. Y el mundo, siempre bello, brillará sin conciencia. »
—Gabriel Celaya
« Pasé a Italia y llegué a Alemania, y allí me pareció que se podía vivir con más libertad, porque sus habitadores no miran en muchas delicadezas: cada uno vive como quiere, porque en la mayor parte della se vive con libertad de conciencia. »
—Miguel de Cervantes
« Abad sin ciencia y conciencia, no le salva la inocencia. »
—Paul Valéry
« Conciencia de Portalegre, que venden el gato por liebre. »
—Paul Valéry
« La conciencia del lobo, que por libra y media lleva el asno, y dice que va engañado. »
—Paul Valéry
« No engendra conciencia, quien no tiene vergüenza. »
—Paul Valéry
« Poca ciencia, y mucha conciencia. (Singular doctrina que el cristiano ha de tener mucha conciencia y bástale mediana ciencia, como dice San Pablo y el mismo que scientia inflat). »
—Paul Valéry
« Teólogo, ancho de conciencia y angosto de bolsa. »
—Paul Valéry
« cargo de conciencia / remorder la conciencia. »
—Locuciones
« consciencia/inconsciencia. »
—Locuciones
« conciencia tranquila. »
—Locuciones
Citas sobre el bien y el mal y la virtud: reflexiones éticas de filósofos universales sobre la bondad, el deber moral y la rectitud de vida.
Citas sobre el bien y la virtud: reflexiones éticas de filósofos universales sobre la bondad, el deber moral y la rectitud de vida.
Citas sobre la bondad y la virtud: reflexiones éticas de filósofos universales sobre la bondad, el deber moral y la rectitud de vida.
Citas sobre la caridad y la virtud: reflexiones éticas de filósofos universales sobre la bondad, el deber moral y la rectitud de vida.
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