« Para obtener éxito en el mundo, hay que parecer loco y ser sabio. »
Montesquieu
Frases célebres, pensamientos y filosofía de montesquieu (1689 – 1755).
Vida
Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu, nació en Burdeos en 1689 en una ilustre familia de juristas y magistrados. Ejerció la presidencia del parlamento provincial y cosechó gran éxito literario en 1721 con sus satíricas *Cartas persas*, donde analizaba con agudeza la sociedad de su tiempo.
Emprendió prolongados viajes diplomáticos y de estudio por diversos países europeos, quedando profundamente impresionado por el sistema constitucional británico. Tras dos décadas de minucioso trabajo publicó en 1748 su obra magna *El espíritu de las leyes*, muriendo casi ciego en París en el año 1755.
Pensamiento de Montesquieu
1 Filosofía Política y del Derecho (La división de poderes y la libertad política)
Montesquieu postula en su obra capital la teoría de la división de poderes como la máxima garantía institucional de la libertad de los ciudadanos. Advierte que todo hombre con mando tiende espontáneamente al abuso, por lo que resulta imprescindible que el propio poder sirva de límite al poder.
Establece la necesaria independencia funcional de tres poderes: el legislativo que dicta leyes, el ejecutivo y el judicial que juzga crímenes. La libertad desaparece si un mismo cuerpo concentra varias funciones, pues las leyes podrían redactarse con tiranía o aplicarse con arbitrariedad despótica.
Concibe un mecanismo institucional de contrapesos donde las distintas instituciones fiscalizan y moderan recíprocamente sus decisiones. Su concepción jurídica se convirtió en el pilar fundacional del constitucionalismo liberal moderno y de la defensa del Estado de derecho ante cualquier tiranía.
2 Sociología y Filosofía de la Historia (El espíritu de las leyes y las formas de gobierno)
Define las leyes en sentido universal como las relaciones necesarias que emanan de la propia naturaleza de las cosas físicas y sociales. La legislación positiva de cada pueblo no es fruto de la arbitrariedad, sino de factores objetivos como el clima, la geografía, el comercio y la religión local.
Clasifica las formas de gobierno atendiendo a su estructura y a su principio rector: la república (sostenida en la virtud cívica o moderación), la monarquía (fundada en el sentido del honor nobiliario) y el despotismo tiránico (cuyo único motor psicológico y político es el miedo colectivo).
Previene contra la degeneración despótica de los Estados cuando sus leyes desatienden la historia, el temperamento o la realidad económica de la nación. Con esta mirada comparativa y contextual, inaugura las bases de la sociología política moderna y la interpretación científica de las instituciones.
Frases y pensamientos de Montesquieu
92 citas« La mayoría de veces el éxito depende de saber cuánto se ha de tardar en lograrlo. »
« La amistad es un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores a los demás para que los demás nos los hagan grandes. »
« A la mayoría de las personas prefiero darles la razón rápidamente antes que escucharlas. »
« Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento. »
« Queremos ser más felices que los demás, y eso es dificilísimo, porque siempre les imaginamos mucho más felices de lo que son en realidad. »
« Hay que estudiar mucho para saber poco. »
« Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa. »
« Aquí un marido que ama a su mujer es un hombre que no tiene el mérito suficiente para hacerse amar por otra. »
« Parece que nuestra vida aumenta cuando podemos ponerla en la memoria de los demás: Es una nueva vida que adquirimos y nos resulta preciosa. »
« El hombre de talento es naturalmente inclinado a la crítica, porque ve más cosas que los otros hombres y las ve mejor. »
« La verdad en un tiempo es error en otro. »
« La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad, que la conduce a la aristocracia, y el espíritu de igualdad extrema, que la conduce al despotismo. »
« Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad. »
« Máxima admirable: no hablar de las cosas hasta después de que estén hechas. »
« La ley debe ser como la muerte, que no exceptúa a nadie. »
« Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella. »
« Las leyes inútiles debilitan a las necesarias. »
« Cuando la muerte ha igualado las fortunas, las pompas fúnebres no deberían diferenciarlas. »
« Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora. »
« La libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer. »
« Normalmente, aquellos que poseen un gran talento, son ingenuos. »
« El deporte gusta porque halaga la avaricia, es decir, la esperanza de poseer más. »
« No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia. »
« El estudio ha sido para mí el principal remedio contra las preocupaciones de la vida; no habiendo tenido nunca un disgusto que no me haya pasado después de una hora de lectura. »
« El talento es un don que Dios nos hace en secreto, y que nosotros revelamos sin saberlo. »
« La libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten. Si un ciudadano tuviera derecho a hacer lo que éstas prohíben, ya no sería libertad, pues cualquier otro tendría el mismo derecho. »
« La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principio sobre los cuales fué fundado. »
« Cuando nacen las sociedades, los jefes de un Estado son los que dan a éste su carácter especial. Después, este carácter especial es el que forma a los jefes de Estado. »
« Cuando se busca tanto el modo de hacerse temer se encuentra siempre primero el de hacerse odiar. »
« Las personas que tienen poco que hacer son por lo común muy habladoras: cuanto más se piensa y obra, menos se habla. »
« En el derecho público el acto de justicia más severo es la guerra, porque puede tener por efecto la destrucción de la sociedad. »
« Los malos ejemplos son más dañinos que los crímenes. »
« Las costumbres hacen las leyes, las mujeres hacen las costumbres; las mujeres, pues, hacen las leyes. »
« Si nos bastase ser felices, la cosa sería facilísima; pero nosotros queremos ser más felices que los demás, y esto es casi siempre imposible, porque creemos que los demás son bastante más felices de lo que son en realidad. »
« El lujo está siempre en proporción con el desnivel de las fortunas. »
« Más Estados han perecido por la depravación de las costumbres que por la violación de las leyes. »
« Quisiera abolir las pompas fúnebres. Hay que llorar a los hombres cuando nacen y no ya cuando mueren. »
« Las cabezas de los hombres más grandes se achican cuando se reúnen, y allí donde hay más cuerdos es también donde hay menos cordura. »
« La religión cristiana, que parece no tiene por objeto más que la felicidad de la otra vida, nos hace también dichosos en ésta. »
« Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder. »
« Los países no están cultivados en razón de su fertilidad, sino en razón de su libertad. »
« La mayor parte de los hombres son capaces más bien de grandes acciones que de buenas acciones. »
« El divorcio es indispensable en las modernas civilizaciones. »
« Cuando los hombres prometen a una mujer que la amarán siempre suponen a su vez que ellas les promenten ser siempre amables; si ella falta a su palabra, ellos no se creen obligados por la suya. »
« Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo. »
« Si los triangulos hicieran un dios, lo idearían con tres lados. »
« La adversidad es nuestra madre; la prosperidad sólo es nuestra madrastra. »
« Alabar a los príncipes por las virtudes que no poseen, equivale a hablar mal de ellos impunemente. »
« Algunos salvajes, para coger el fruto, cortan y derriban el árbol. He aquí la imagen de un gobierno despótico. »
« Antes que sus leyes, defiende el pueblo sus costumbres. »
« Cuando, en un gobierno, al hablarse de la cosa pública, cada uno dice: ¿Qué me importa? la cosa pública está perdida. »
« Cuando se busca con insistencia el modo de hacerse temer, se encuentra siempre primero el de hacerse odiar. »
« Cuando se quieren cambiar las costumbres y las maneras, no hay que cambiarlas por medio de las leyes. »
« El amor al estudio es la única pasión que dura tanto como la vida; todas las demás se desvanecen a medida que la vejez avanza. »
« El hombre religioso y el ateo hablan continuamente de religión: el uno habla de lo que ama y el otro de lo que teme. »
« El talento es un don que Dios hace en secreto, y que nosotros revelamos sin saberlo. »
« En los Estados despóticos, la tranquilidad no es la paz; recuerda el silencio de esas ciudades que el enemigo acaba de ocupar. »
« Es una experiencia eterna que todo hombre que tiene poder abusará de ello. »
« Hasta que no haya leído un hombre todos los libros antiguos no hay razón para preferir los nuevos. »
« Hay dos clases de hombres: los que piensan y los que se divierten. »
« Hay que conocer el valor del dinero: los pródigos no lo conocen y los avaros menos aún. »
« La libertad es el derecho a hacer todo lo que las leyes permiten. »
« La libertad, ese bien que hace gozar de los demás bienes. »
« La lujuria es como la avaricia: aumenta la propia sed con la adquisición de tesoros. »
« La mayoría de las veces, el éxito depende de cuánto hemos de tardar en lograrlo. »
« La sociedad no son los hombres, sino la unión de los hombres. »
« Las costumbres hacen las leyes y las mujeres hacen las costumbres. Conclusión al silogismo: las mujeres hacen las leyes. »
« La verdad de un tiempo es error en otro. »
« Los libros antiguos para los autores, los nuevos, para los lectores. »
« Más Estados han perecido por la depravación de las costumbres que por la violación de las leyes. Todos los pueblos defienden mejor sus costumbres que sus leyes. »
« Máxima admirable: no hablar de las cosas hasta después de hechas. »
« No amo a Dios porque no le conozco, ni amo al prójimo, porque le conozco. »
« No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia. »
« No son médicos los que nos faltan; es medicina. »
« No tiene uno que poner vinagre en sus escritos; tiene que poner sal. »
« Nada pudo imaginarse de peor manera: Parecía que la naturaleza había dispuesto que las tonterías de los hombres fueran pasajeras; pero los libros las hacen inmortales. »
« Para que no se pueda abusar del poder es preciso que, por la disposición de las cosas, el poder frene al poder. »
« Prefiero dar la razón a la mayoría de personas que escucharlas. »
« Procurando instruir a los hombres es como puede practicarse la virtud general que comprende el amor a todos. »
« Quien lo ve todo, todo lo abrevia. »
« Se encierra a algunos locos en el manicomio para hacer creer que los que están fuera son cuerdos. »
« Siempre he podido comprobar que para triunfar en este mundo hay que tener aspecto de loco y proceder como un sabio. »
« Si nos bastase con ser felices, la cosa sería facilísima; pero se quiere ser más felices que los demás, y esto es casi siempre imposible, porque creemos a los demás más felices de lo que son en realidad. »
« Si sé de algo ventajoso para mi familia pero no para mí país, debo tratar de olvidarlo. Sí sé de algo ventajoso para mi país y perjudicial para Europa y para la raza humana, debo considerarlo como un crimen. »
« Tan pronto como los hombres están en sociedad pierden el sentido de su debilidad. »
« Todo ser humano es libre si su libertad no atenta a la de los demás. »
« Una injusticia hecha a uno solo es una amenaza hecha a todos. »
« Un imperio fundado por las armas necesitará sostenerse por medio de las armas. »
« La democracia y la aristocracia no son estados libres por su naturaleza. La libertad política solo se encuentra en gobiernos moderados. Pero ella no siempre está en los estados moderados. Está allí solo cuando uno no abusa del poder: pero es una experiencia eterna, que todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites. ¿Quién lo dirá? la virtud misma necesita límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder. Una constitución puede ser tal que nadie se verá obligado a hacer las cosas que la ley no le obliga, y no hacer aquellas que la ley le permite. »
« La verdad de un tiempo es error en otro. »
« Quien lo ve todo, todo lo abrevia. »
Algunos libros de Montesquieu:
Las ediciones físicas más recomendadas para profundizar en su obra:
Del espíritu de las leyes — Editorial Tecnos / Alianza
Tratado imprescindible para el derecho constitucional sobre el equilibrio entre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.
Cartas persas — Editorial Cátedra / Alianza
Mirada crítica y divertida sobre las costumbres de la sociedad europea a través de los ojos de viajeros orientales.