«Prefiero padecer una injusticia que cometerla.»
Colección temática
Frases sobre el bien y el mal
Adentrarse en el bien y el mal es interrogar la realidad y buscar principios sólidos sobre los que edificar una vida consciente. Estas sentencias y aforismos en las voces de pensadores universales ofrecen una brújula ética e intelectual para cultivar el discernimiento.
«Ningún hombre hace el mal a sabiendas.»
«Los hombres existen unos para otros. Enséñales o sopórtalos.»
«No hagas a otro lo que no quieras para ti.»
«Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos.»
«Somos lo que hacemos de forma repetida.»
«Dondequiera que haya un ser humano, hay ocasión de hacer el bien.»
«Es peor cometer injusticia que recibirla.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Apartael del mal y haz el bien.»
«Obra solo según aquella máxima que puedas querer que se torne ley universal.»
«La honra pone la virtud, no el linaje.»
«Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes.»
«Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.»
«Solamente haciendo el bien se puede realmente ser feliz.»
«No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón.»
«Gran parte de la bondad consiste en querer ser bueno.»
«El sol no espera a que se le suplique para derramar su luz y su calor. Imítalo y haz todo el bien que puedas sin esperar a que se te implore.»
«Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.»
«El triunfo de un ideal moral se logra por los mismos medios inmorales que cualquier triunfo: la violencia, la mentira, la difamación y la injusticia.»
«El mal no es lo que entra en la boca del hombre, sino lo que sale de ella.»
«Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto es para el malo.»
«Al bien hacer jamás le falta premio.»
«Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.»
«Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos.»
«El recuerdo del mal pasado es alegre.»
«Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.»
«Aunque estés solo, no debes decir ni hacer nada malo. Aprende a avergonzarte más ante ti que ante los demás.»
«La confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad.»
«La moral es la ciencia por excelencia; es el arte de vivir bien y de ser dichoso.»
«Dos cosas llenan el animo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con mas frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mi y la ley moral en mi.»
«El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.»
«No hay alma, por poco noble que sea, que permanezca tan aferrada a los objetos de los sentidos que, a veces, no se aparte de ellos para desear un bien mayor.»
«Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral.»
«Lo más aburrido del mal es que a uno lo acostumbra.»
«...no puedo contar con hombres que no conozco fundándome en la bondad humana, o en el interés del hombre por el bien de la sociedad, dado que el hombre es libre y que no hay ninguna naturaleza humana en que pueda yo fundarme.»
«Es mejor desear el bien que conocer la verdad.»
«Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.»
«El mal está sólo en tu mente y no en lo externo. La mente pura siempre ve solamente lo bueno en cada cosa, pero la mala se encarga de inventar el mal.»
«Los pecados escriben la historia, el bien es silencioso.»
«Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien.»
«La indigestión es la encargada de predicar la moral al estómago.»
«No hagáis el mal y no existirá.»
«No se puede ser bueno a medias.»
«El número de malhechores no autoriza el crimen.»
«Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.»
«Se puede ser un buen hombre y hacer malos versos.»
«Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.»
«Muchos son los buenos, si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia.»
«Lo malo cuando se finge bueno, es pésimo.»
«No hacer el bien es un mal muy grande.»
«Al hombre perverso se le conoce en un sólo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.»
«El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.»
«El mal, en cualquier forma que tome dentro de lo humano, no tiene significación alguna para una alma fuerte, aplomada y segura de sí misma.»
«Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.»
«Jamás es excusable ser malvado, pero hay cierto mérito en saber que uno lo es.»
«Quien no castiga el mal, ordena que se haga.»
«Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada.»
«No hay un instante de tregua entre la virtud y el vicio. La bondad es la única inversión que no falla.»
«Podemos perdonar a un niño que teme la oscuridad; la verdadera tragedia es cuando los hombres temen la luz.»
—Platón · Colección (18 libros)
«El cuerpo es la prisión del alma.»
—Platón · Colección (18 libros)
«El amor es la búsqueda de la otra mitad.»
—Platón · Colección (18 libros)
«La justicia es hacer lo propio y no entrometerse en lo ajeno.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Quienes no han visto la verdad no pueden gobernar.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Filosofar es aprender a morir.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Dios es la medida de todas las cosas, más que el hombre.»
—Platón · Colección (18 libros)
«La educación es el encender una llama, no el llenar un vaso.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Sé amable, porque cada persona que encuentras está librando una batalla dura.»
—Platón · Colección (18 libros)
«El mito de la caverna describe a quien toma las sombras por mundo.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Somos lo que hacemos de forma repetida. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito.»
«Amar es alegrarse de la existencia del otro.»
«El hombre es un animal político.»
«La felicidad es una actividad del alma conforme a la virtud.»
«La virtud está en el término medio.»
«El asombro es el principio de la filosofía.»
«Sin amigos nadie querría vivir, aunque tuviera todos los demás bienes.»
«La esperanza es un sueño despierto.»
«Educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto.»
«Los cobardes mueren muchas veces antes de su muerte.»
«No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho.»
«Mientras aplazamos, la vida se nos pasa.»
«Dondequiera que haya un ser humano, hay ocasión para hacer el bien.»
«Nadie es tan viejo que no pueda vivir un día más, ni tan joven que no pueda morir hoy.»
«Si quieres ser amado, ama.»
«La vida como un banquete: hay que saber retirarse.»
«Lo que se opone, instruye.»
«Un beneficio se debe cobrar tarde y pagar pronto.»
«El retiro no es huida si uno se lleva a sí mismo ordenado.»
«La muerte nos sigue de cerca; el temor, más cerca aún si lo alimentamos.»
«No hay viento favorable para el que no sabe a qué puerto se dirige.»
«Guarda para ti un rato cada día.»
«Vanidad de vanidades, todo es vanidad.»
«Hay un tiempo para cada cosa bajo el cielo.»
«El amor es paciente, es servicial.»
«Aunque camine por valle tenebroso, no temo ningún mal, porque tú estás conmigo.»
«El principio de la sabiduría es el temor del Señor.»
«Lo que el hombre siembra, eso también cosechará.»
«No es bueno que el hombre esté solo.»
«Más vale un puñado con reposo que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.»
«En el principio creó Dios los cielos y la tierra.»
«Ser o no ser, esa es la cuestión.»
«El mundo es un escenario, y todos los hombres y mujeres meros actores.»
«Amar no es amar cuando se altera cuando encuentra alteración.»
«Buenas noches, dulce príncipe.»
«Estoy yo mismo solo.»
«Nada es bueno ni malo; es el pensamiento el que lo hace tal.»
«Cobardes mueren muchas veces antes de su muerte; los valientes gustan de la muerte una sola vez.»
«Mis ojos no han visto la primavera hasta que no te vi.»
«Mañana, y mañana, y mañana…»
«Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, de las que sueña tu filosofía.»
«El asombro abre la puerta de la filosofía.»
—Platón · Colección (18 libros)
«El corazón del entendido busca el conocimiento.»
«La filosofía no es un arte de ostentar, sino de vivir.»
«La filosofía no es adorno del ocio, sino arma de la vida.»
«Amar no es amar si se altera cuando encuentra alteración.»
«Aunque camine por valle tenebroso, no temo ningún mal.»
«Nadie puede ser feliz si se compara con los demás.»
«Más vale un puñado con reposo que ambos puños llenos con aflicción.»
«El que siembra con lágrimas, con regocijo siega.»
«Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá.»
«La fortuna es más cruel cuando más dulce se muestra.»
«Nadie es más desgraciado que el que se padece a sí mismo.»
—Platón · Colección (18 libros)
«El dolor es ligero si la opinión no lo aumenta.»
«Llorar al amigo es humano; no acabar de llorarlo, inútil.»
«Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete.»
«Hay tiempo de llorar y tiempo de reír.»
«No es pobre el que tiene poco, sino el que mucho desea.»
«Más vale padecer injusticia que cometerla.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Mejor es la mala fama con justicia que riquezas con iniquidad.»
«Enséñanos a contar nuestros días para adquirir un corazón sabio.»
«Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.»
«La verdad es el principio de todo bien.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Amigo de Platón, pero más amigo de la verdad.»
«La verdad no se ofende de que la examinen.»
«Nada es bueno ni malo; el pensamiento lo hace tal.»
«Compra la verdad y no la vendas.»
«El Señor aborrece los labios mentirosos.»
«La mentira en el alma es la verdadera mentira.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Se puede sonreír y sonreír y ser un villano.»
«Quien miente una vez no es creído cuando dice verdad.»
«No dirás falso testimonio.»
«El sabio es el único libre.»
«El destino guía a quien lo consiente y arrastra a quien lo rechaza.»
«En su corazón medita el hombre su camino, mas el Señor endereza sus pasos.»
«Hay amigo más unido que un hermano.»
«La amistad perfecta es la de los buenos.»
«No es feliz quien no se sabe prudente.»
«El sabio de corazón recibe los mandamientos.»
«Todos los hombres desean por naturaleza saber.»
«Nadie enseña a otro: el alma recuerda.»
—Platón · Colección (18 libros)
«No es más sabio quien más ha leído, sino quien mejor.»
«La educación es convertir el alma hacia la luz.»
—Platón · Colección (18 libros)
«La excelencia no es un acto, sino un hábito.»
«El carácter se prueba en la adversidad.»
«La justicia es hacer lo propio.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Nadie puede llevar una máscara mucho tiempo.»
«No hay viento favorable para quien no sabe a qué puerto se dirige.»
«El perezoso no asa su caza.»
«El que se adapta a su pobreza es rico.»
«No es pobre el que tiene poco, sino el que ansía más.»
«Mejor es el poco con justicia que la muchedumbre de frutos sin derecho.»
«El más grave castigo es ser gobernado por alguien peor, si uno no quiere gobernar.»
—Platón · Colección (18 libros)
«El abuso de la grandeza es cuando separa la clemencia del poder.»
«El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor.»
«El poder no se prueba mandando, sino refrenándose.»
«El tirano es el más esclavo de todos.»
—Platón · Colección (18 libros)
«La justicia es la virtud completa porque el justo obra con otro, no solo consigo.»
«Justicia, justicia seguirás.»
«Nadie puede ser justo si no es clemente.»
«No tuerzas el derecho del pobre.»
«Hay tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de lamentarse y tiempo de bailar.»
«El hombre es el único animal que ríe.»
«A veces conviene soltar el ánimo, no solo tensarlo.»
«El corazón alegre hermosea el rostro.»
«El corazón alegre es buena medicina.»
«Esfuérzate y sé valiente.»
«Excelencia es hábito: somos lo que hacemos repetidamente.»
«Hay más cosas que nos asustan que las que nos agravian.»
«Lo que has amado, no lo has perdido: lo has devuelto.»
«Dar al muerto el llanto que se le debe, y al vivo la acción que pide el día.»
«El Señor dio, y el Señor quitó: sea el nombre del Señor bendito.»
«Los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas.»
«Mientras hay vida, hay esperanza.»
«Aunque la higuera no florezca… yo me alegraré en el Señor.»
«No temas, porque yo estoy contigo.»
«Cobardes mueren muchas veces antes de su muerte.»
«La valentía es el término medio entre el temor y la temeridad.»
«Cobardes mueren muchas veces; los valientes gustan de la muerte una sola vez.»
«El valor no es no temer, sino no servir al temor.»
«Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.»
«La ira, si se espera, se enfría.»
«Mejor es el paciente de espíritu que el altivo de espíritu.»
«Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.»
«Perdonar es de reyes; vengarse, de esclavos.»
«La clemencia es un atributo de Dios mismo.»
«La misericordia triunfa sobre el juicio.»
«Et tu, Brute?» (¿Tú también, Bruto?)
«El que come pan conmigo levantó contra mí su calcañar.»
«Fiable es el que encubre la ofensa; el que la pregoná, divide a los amigos.»
«Los presos de la caverna toman las sombras por mundo.»
—Platón · Colección (18 libros)
«No es oro todo lo que reluce.»
«Nadie puede llevar una máscara mucho tiempo: lo fingido vuelve a su naturaleza.»
«El hombre mira lo que está delante de los ojos, mas el Señor mira el corazón.»
«Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.»
«Antes de la ruina es la soberbia, y antes de la caída el espíritu altivo.»
«El sabio no se precia de sabio.»
«Antes de la ruina es la soberbia.»
«La soberbia del hombre le humillará.»
«La soberbia precede a la caída.»
«Nadie es más despreciable que el que se admira a sí mismo.»
«Las canas son corona de honra, si se hallan en el camino de justicia.»
«Hay que aprender a envejecer como se aprende a vivir.»
«Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud.»
«El corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.»
«El primer arrepentimiento es empezar a vivir de otro modo.»
«Nada hay tan malo que no pueda ser materia de arrepentimiento.»
«Si el impío se apartare de su pecado… de cierto vivirá.»
«La naturaleza no hace nada en vano.»
«Los cielos cuentan la gloria de Dios.»
«Vivir conforme a la naturaleza.»
«Lo bello es difícil.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Todo lo hizo hermoso en su tiempo.»
«La belleza es un gozo para siempre — en el soneto, un verano más eterno.»
«Hay que subir de los bellos cuerpos a las bellas acciones, y de estas a lo bello en sí.»
—Platón · Colección (18 libros)
«Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón.»
«El mundo es un escenario.»
«Hay más cosas en el cielo y en la tierra de las que sueña tu filosofía.»
«Cerca está el Señor de los quebrantados de corazón.»
«Basta a cada día su propio afán.»
«Hay que subir de las sombras a la luz.»
—Platón · Colección (18 libros)
«El ser se dice de muchas maneras.»
«En el principio era el Verbo.»
«Vivir es saber morir un poco cada día.»
«La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco.»
«La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.»
«Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo.»
«Debemos buscar para nuestros males otra causa que no sea Dios.»
«El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos.»
«La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.»
«No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe.»
«Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.»
«La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma en torno al ser.»
«Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.»
«Lo que no sé, tampoco creo saberlo.»
«El amor consiste en sentir que el ser sagrado late dentro del ser querido.»
«Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad.»
«Cuando una multitud ejerce la autoridad, es más cruel aún que los tiranos.»
«Son filósofos verdaderos aquellos a quienes gusta contemplar la verdad.»
«Al contacto del amor todo el mundo se vuelve poeta.»
«Cada lágrima enseña a los mortales una verdad.»
«El virtuoso se conforma con soñar lo que el pecador realiza en la vida.»
«La burla y el ridículo son, entre todas las injurias, las que menos se perdonan.»
«Donde reina el amor, sobran las leyes.»
«El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.»
«Todo lo que nace proviene necesariamente de una causa; pues sin causa nada puede tener origen.»
«Tres facultades hay en el hombre: la razón que esclarece y domina; el coraje o ánimo que actúa, y los sentidos que obedecen.»
«La mejor tumba es la más sencilla.»
«¿Quién es, pues, el creador y padre de este Universo? Difícil es encontrarlo; y cuando se ha encontrado, imposible hacer que la multitud lo conozca.»
«El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.»
«Todo lo que se llama estudiar y aprender no es otra cosa que recordar.»
«Aprendiendo a morir se aprende a vivir mejor.»
«El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida.»
«La civilización es la victoria de la persuasión sobre la fuerza.»
«Teme a la vejez, pues nunca viene sola.»
«Los espíritus vulgares no tienen destino.»
«Es necesario diferenciar las cosas: lo que siempre existe sin haber nacido, y lo que siempre está comenzando sin jamás llegar a ser.»
«El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de cuidadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos.»
«La libertad está en ser dueños de la propia vida.»
«Si bien buscas, encontrarás.»
«Así como los ojos están formados para la astronomía, los oídos lo están para percibir los movimientos de la armonía.»
«No es en los hombres, sino en las cosas mismas, donde es preciso buscar la verdad.»
«El tiempo es una imagen móvil de la eternidad.»
«Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.»
«Los hombres viven celosos de la inmortalidad.»
«Lo que se mueve por sí mismo es inmortal.»
«Frío e insípido es el consuelo cuando no va envuelto en algún remedio.»
«En torno de la esencia está la morada de la ciencia.»
«En todas las cosas, naturales y humanas, el origen es lo más excelso.»
«De virtud hay una especie, de maldad, muchas.»
«A vosotros (políticos) os hemos formado en interés del Estado tanto como en el propio vuestro, para que seáis en nuestra República nuestros jefes y vuestros reyes.»
«El tiempo es la imagen de la eternidad en movimiento.»
«Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra.»
«El hombre embrutecido por la superstición es el más vil de los hombres.»
«La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo.»
«La belleza es el esplendor de la verdad.»
«El más importante y principal negocio público es la buena educación de la juventud.»
«Dos excesos deben evitarse en la educación de la juventud; demasiada severidad, y demasiada dulzura.»
«La buena fe es el fundamento de toda sociedad, la perfidia es la peste.»
«Podemos perdonar fácilmente a un niño que le tiene miedo a la oscuridad, la verdadera tragedia de la vida es cuando un adulto le tiene miedo a la luz.»
«La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.»
«El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.»
«El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.»
«La esperanza es el sueño del hombre despierto.»
«No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad.»
«Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.»
«Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.»
«Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.»
«La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica.»
«Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud.»
«Piensa como piensan los sabios, mas habla como habla la gente sencilla.»
«La sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.»
«Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos.»
«No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto.»
«Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo.»
«La multitud obedece más a la necesidad que a la razón, y a los castigos más que al honor.»
«El amigo de todo el mundo no es un amigo.»
«Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella.»
«Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, sino para los iguales. Se piensa por el contrario que lo justo es lo desigual, y así es, pero no para todos, sino para los desiguales.»
«La verdadera felicidad consiste en hacer el bien.»
«El hombre solitario es una bestia o un dios.»
«El amor sólo se da entre personas virtuosas»
«Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.»
«Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.»
«El amigo es otro yo. Sin amistad el hombre no puede ser feliz.»
«Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta.»
«En las adversidades sale a la luz la virtud.»
«El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad.»
«No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.»
«Es preciso preferir la soberanía de la ley a la de uno de los ciudadanos.»
«El alma es aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos.»
«Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes.»
«Es un principio indiscutible que para saber mandar bien, es preciso saber obedecer.»
«Tiempo es la medida del movimiento entre dos instantes.»
«Saber es acordarse.»
«La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder.»
«El que posee las nociones más exactas sobre las causas de las cosas y es capaz de dar perfecta cuenta de ellas en su enseñanza, es más sabio que todos los demás en cualquier otra ciencia.»
«Los que obran bien son los únicos que pueden aspirar en la vida a la felicidad.»
«Se quiere más aquello que se ha conseguido con muchas fatigas.»
«Sólo hay una fuerza motriz: el deseo.»
«Avaro es el que no gasta en lo que debe, ni lo que debe, ni cuando debe.»
«Así como los ojos de los murciélagos se ofuscan a la luz del día, de la misma manera a la inteligencia de nuestra alma la ofuscan las cosas evidentes.»
«La única verdad es la realidad.»
«La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia.»
«Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta.»
«Los dialécticos y los sofistas, en sus disquisiciones, se revisten de la apariencia de filósofos.»
«La virtud es una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto.»
«Los sabios tienen las mismas ventajas sobre los ignorantes que los vivos sobre los muertos.»
«Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas.»
«Una definición es una frase que significa la esencia de una cosa.»
«Si los ciudadanos practicasen entre sí la amistad, no tendrían necesidad de la justicia.»
«Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados y ningún hombre de espíritu elevado les adulará.»
«A fuerza de construir bien, se llega a buen arquitecto.»
«En realidad vivir como hombre significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia él con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad.»
«El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.»
«El miedo es un sufrimiento que produce la espera de un mal.»
«El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe.»
«Las enseñanzas orales deben acomodarse a los hábitos de los oyentes.»
«Hay la misma diferencia entre un sabio y un ignorante que entre un hombre vivo y un cadáver.»
«Es propio del filósofo poder especular sobre todas las cosas.»
«El entendimiento es una tabla lisa en la cual nada hay escrito.»
«Aprendemos, o por inducción o por demostración. La demostración parte de lo universal; la inducción de lo particular.»
«Enseñar no es una función vital, porque no tienen el fin en sí misma; la función vital es aprender.»
«La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.»
«Todo acto forzoso se vuelve desagradable.»
«Los discursos inspiran menos confianza que las acciones.»
«La mente siempre tiene razón, mientras que el apetito y la imaginación pueden equivocarse.»
«El movimiento no existe fuera de las cosas, pues todo lo que cambia, o cambia en el orden de la sustancia o en la cantidad, o en la calidad, o en el lugar.»
«El mando de muchos no es bueno; basta un solo jefe.»
«Como la vista es al cuerpo, la razón es al espíritu.»
«Cometer una injusticia es peor que sufrirla.»
«Si las acciones humanas pueden ser nobles, vergonzosas o indiferentes, lo mismo ocurre con los placeres correspondientes. Hay placeres que derivan de actividades nobles, y otros de vergonzoso origen.»
«La virtud resplandece en las desgracias.»
«Nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos.»
«Platón es mi amigo, pero la verdad me es más querida.»
«No hay que empezar siempre por la noción primera de las cosas que se estudian, sino por aquello que puede facilitar el aprendizaje.»
«Todos los gobiernos mueren por la exageración de su principio.»
«Todo lo que se mueve es movido por otro.»
«Todo hombre, por naturaleza, desea saber.»
«Si nada hay eterno, no es posible la producción ni la generación.»
«Si el espíritu es un atributo divino, una existencia conforme al espíritu será verdaderamente divina.»
«Lo mejor es salir de la vida como de una fiesta, ni sediento ni bebido.»
«Las ciencias tienen las raíces amargas, pero muy dulces los frutos.»
«La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión.»
«La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.»
«La bestialidad es un mal menor que la perversidad, pero es más temible.»
«Es preciso que la filosofía sea un saber especial, de los primeros principios y de las primeras causas.»
«Es absolutamente imposible demostrarlo todo.»
«El verdadero discípulo es el que supera al maestro.»
«Cuanto más nos inclina la naturaleza a los placeres, tanto más propensos somos a la licencia que a la decencia.»
«Mercaderes e industriales no deben ser admitidos a la ciudanía, porque su género de vida es abyecto y contrario a la virtud.»
«Fuera de la sociedad, el hombre es una bestia o un dios.»
«La democracia ha surgido de la idea de que sí los hombres son iguales en cualquier respecto, lo son en todos.»
«La ciencia es respecto del alma lo que es la luz respecto de los ojos, y si las raíces son amargas, los frutos son muy dulces.»
«La poesía es más profunda y filosófica que la historia.»
«No hay que prestar atención a quienes nos aconsejan, so pretexto de que somos hombres, no pensar más que en las cosas humanas y, so pretexto de que somos mortales, renunciar a las cosas inmortales.»
«No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico.»
«Todos o casi todos distinguen el alma por tres de sus atributos: el movimiento, la sensación y la incorporeidad.»
«Todos los aduladores son mercenarios, y todos los hombres de bajo espíritu son aduladores.»
«Si tanto me alaban, será por alabarse a sí mismos, pues al alabarme dan a entender que me comprenden.»
«No todo término merece el nombre de fin, sino tan sólo el que es óptimo.»
«No conviene hablar del pudor como de una virtud. Se parece más bien a una emoción que a una disposición adquirida. Se define, pues, como un miedo de dar de sí una mala opinión.»
«Movimiento es el paso de la a capacidad al acto.»
«Los predicados del predicado se extienden también al sujeto.»
«Lo que tiene alma se distingue de lo que no la tiene por el hecho de vivir.»
«Las revoluciones no se hacen por menudencias, pero nacen por menudencias.»
«Las cosas se llaman equívocas cuando tan sólo tienen de común el nombre.»
«La verdadera causa final reside en los seres inmóviles.»
«La necesidad ha hecho aparearse a quienes no pueden existir el uno sin el otro, como son el varón y la mujer.»
«La belleza del hombre está o en la sonoridad, o en el significado.»
«Gracias a la memoria se da en los hombres lo que se llama experiencia.»
«Es necesario que haya uno o varios principios y aun, en caso de existir uno sólo, que éste sea inmóvil e inmutable.»
«Es evidente que todos los fines no son fines perfectos. Pero el bien supremo constituye, de alguna manera, un fin perfecto.»
«En parte, el arte completa lo que la naturaleza no puede elaborar y, en parte, imita a la naturaleza.»
«El ser inmóvil mueve como objeto del amor, y lo que él mueve imprime el movimiento a todo lo demás.»
«El instante es la continuidad del tiempo, pues une el tiempo pasado con el tiempo futuro.»
«El imitar es connatural al hombre.»
«El hombre que se mantiene en el justo medio lleva el nombre de sobrio y moderado.»
«El género humano tiene, para saber conducirse, el arte y el razonamiento.»
«El fin de la ciencia especulativa es la verdad, y el fin de la ciencia práctica es la acción.»
«Demasiado poco valor es cobardía y demasiado valor es temeridad.»
«Quien discute sobre si se puede matar a la propia madre no merece argumentos sino azotes.»
«No hay genio sin un gramo de locura.»
«No hay nada que envejezca tan pronto como el recuerdo del beneficio.»
«Aquellos que educan bien a los niños merecen recibir más honores que sus propios padres, porque aquellos sólo les dieron vida, éstos el arte de vivir bien.»
«La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.»
«Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.»
«En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.»
«No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.»
«El lenguaje de la verdad debe ser, sin duda alguna, simple y sin artificios.»
«Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.»
«La amistad siempre es provechosa; el amor a veces hiere.»
«El que no quiera vivir sino entre justos, viva en el desierto.»
«El colmo de la infelicidad es temer algo, cuando ya nada se espera.»
«La naturaleza nos ha dado las semillas del conocimiento, no el conocimiento mismo.»
«Merece salir engañado el que al hacer un beneficio, cuente con la recompensa.»
«Teméis todas las cosas como mortales y todas las deseáis como inmortales.»
«¡Estudia! No para saber una cosa más, sino para saberla mejor.»
«Lo que has de decir, antes de decirlo a otro, dítelo a ti mismo.»
«El trabajo y la lucha llaman siempre a los mejores.»
«Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.»
«La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.»
«Considera las contrariedades como un ejercicio.»
«No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad olvida, pues no tiene oportunidad de ponerse a prueba.»
«No hay cosa más fuerte que el verdadero amor.»
«El pobre carece de muchas cosas, pero el avaro carece de todo.»
«La recompensa de una buena acción está en haberla hecho.»
«Los hombres aman sus vicios y al mismo tiempo los odian.»
«Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad.»
«La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas.»
«Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado. Entonces como hay azar y como hay destino, filosofemos.»
«El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo.»
«Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.»
«Lo que de raíz se aprende nunca del todo se olvida.»
«No podemos evitar las pasiones, pero sí vencerlas.»
«Para saber algo, no basta con haberlo aprendido.»
«Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas.»
«Sin estudiar enferma el alma.»
«Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya.»
«Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos.»
«Igual virtud es moderarse en el gozo que moderarse en el dolor.»
«Forma parte de la curación el deseo de ser curado.»
«El fuego prueba el oro; la miseria los hombres fuertes.»
«El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.»
«Decir lo que sentimos, sentir lo que decimos, concordar las palabras con la mente.»
«Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.»
«Hay ciertas cosas que para hacerlas bien no basta haberlas aprendido.»
«No existe ningún gran genio sin un toque de demencia.»
«No hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia.»
«Tan grande como la turba de los admiradores es la turba de los envidiosos.»
«Sólo en la fortuna adversa se hallan las grandes lecciones del heroísmo.»
«Si quieres que tu secreto sea guardado, guárdalo tú mismo.»
«Los hombres aprenden mientras enseñan.»
«Es rey quien nada teme, es rey quien nada desea; y todos podemos darnos ese reino.»
«El tiempo descubre la verdad.»
«El camino del vicio no solamente se desliza, sino que se precipita hacia abajo.»
«El cabalgar, el viajar y el mudar de lugar recrean el ánimo.»
«El ardimiento juvenil en sus comienzos es fogoso, pero languidece fácilmente y no dura; es el humo de una fogata liviana.»
«Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.»
«Nuestra naturaleza está en la acción. El reposo presagia la muerte.»
«Es, a menudo, más conveniente disimular que vengarse.»
«No hay viento favorable para el que no sabe donde va.»
«No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.»
«No hay mayor causa de llanto que no poder llorar.»
«Vencer sin peligro es ganar sin gloria.»
«Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición.»
«Todo poder excesivo dura poco.»
«No os espante la pobreza; nadie vive tan pobre como nació.»
«No os espante el dolor; o tendrá fin o acabará con vosotros.»
«La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo.»
«Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, es pereza.»
«El mejor límite para el dinero es el que no permite caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella.»
«Desdichado es el que por tal se tiene.»
«¿Qué importa saber lo qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?»
«Pesa las opiniones, no las cuentes.»
«A vivir se aprende toda la vida, y toda la vida se ha de aprender a morir.»
«Toda la armonía total de este mundo está formada de discordancias.»
«Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.»
«El que teme es un esclavo.»
«En la adversidad conviene muchas veces tomar un camino atrevido.»
«Quien da pronto da dos veces.»
«Las obras se tienen medio terminadas cuando se han comenzado bien.»
«Lo mismo es nuestra vida que una comedia; no se atiende a si es larga, sino a si la han representado bien. Concluye donde quieras, con tal de que pongas buen final.»
«Cuanto mayor es la prosperidad tanto menor se debe confiar en ella.»
«No he nacido para un solo rincón. Mi patria es todo el mundo.»
«No recibimos una vida corta, sino que nosotros la acortamos. No somos de ella indigentes, sino manirrotos.»
«Una era construye ciudades. Una hora las destruye.»
«Si os sujetáis a la naturaleza, nunca seréis pobres; si os sujetáis a la opinión, nunca seréis ricos.»
«Nunca fue fácil el aprendizaje de la virtud.»
«Languidece la virtud sin adversarios.»
«La armonía total de este mundo está formada por una natural aglomeración de discordancias.»
«La adversidad es ocasión de virtud.»
«Este día que tanto temes por ser el último, es la aurora del día eterno.»
«El sabio en su retiro es útil a la comunidad.»
«El poder y el despotismo duran poco.»
«El hombre es un animal racional.»
«Aquel que tiene gran poder debe usarlo livianamente.»
«El mayor imperio es el imperio de uno mismo.»
«¡Oh, cuán extemporáneo es comenzar a vivir cuando se ha de dejar de vivir!»
«¿Preguntas qué es la libertad? No ser esclavo de nada, de ninguna necesidad, de ningún accidente y conservar la fortuna al alcance de la mano.»
«Ningún descubrimiento se haría ya si nos contentásemos con lo que sabemos.»
«Jamás se descubriría nada si nos considerasemos satisfechos con las cosas descubiertas.»
«A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde.»
«Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérela, pues, en todo lugar.»
«Seas parco en elogiar, y más parco todavía en vituperar.»
«Un gran marinero puede navegar aunque sus velas sean de alquiler.»
«La buena conciencia admite testigos; la malvada se agita y se conturba aún en la soledad.»
«El peor enemigo es el que está encubierto.»
«Es tan grande el placer que se experimenta al encontrar un hombre agradecido que vale la pena arriesgarse a hacer un ingrato.»
«Un hombre inútil es gravoso al estado, en que se pesa el mérito de los miembros por la utilidad que de ellos se saca.»
«La conversación es la expresión de nuestro modo de pensar.»
«No hay, en mi dictamen, hombre que aprecie más la virtud y la siga con más gusto, que el que por no hacer traición a su conciencia, ha perdido la reputacion de hombre de bien.»
«La ira: un ácido que puede hacer más daño al recipiente en la que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte.»
«Mostrarse asustado sin motivo aparente es dar a conocer que se tiene razón de temer.»
«El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es el de ser capaces de soportar el odio.»
«Cuando se está en medio de las adversidades, ya es tarde para ser cauto.»
«La tristeza, aunque esté siempre justificada, muchas veces sólo es pereza. Nada necesita menos esfuerzo que estar triste.»
«Incontenida, la cólera es frecuentemente más dañina que la injuria que la provoca.»
«Proporcionalmente al número de los admiradores crece el de los envidiosos.»
«Cuando no encontré motivo alguno para compadecerme, lo hice por respeto a mí mismo.»
«La vida es larga, si sabes hacer uso de ella.»
«Nadie puede llevar mucho tiempo una máscara. Lo que se finge recupera rápidamente su naturaleza.»
«¡Todo lo que es verdadero es mío! ... sepan que lo sublime es un bien común.»
«Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba / engánchalos a tu alma con ganchos de acero.»
«Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo.»
«Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.»
«El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.»
«El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia.»
«No tratéis de guiar al que pretende elegir por sí su propio camino.»
«¡Oh amor poderoso¡ Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia.»
«No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande.»
«Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras.»
«En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber.»
«El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen.»
«De lo que tengo miedo es de tu miedo.»
«Un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto.»
«La mujer es un manjar digno de dioses, cuando no lo cocina el diablo.»
«Me atreveré a todo lo que pueda hacer un hombre. Quien se atreva a más es insensato.»
«Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón.»
«El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.»
«Ser honrado tal como anda el mundo, equivale a ser un hombre escogido entre diez mil.»
«Guarda a tu amigo bajo la llave de tu propia vida.»
«Anunciad con cien lenguas el mensaje agradable; pero dejad que las malas noticias se revelen por sí solas.»
«Yo juro que vale más ser de baja condición y codearse alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza.»
«Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes prueban la muerte sólo una vez.»
«Tan imposible es avivar la lumbre con nieve, como apagar el fuego del amor con palabras.»
«No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer así.»
«Cualquiera puede dominar un sufrimiento, excepto el que lo siente.»
«El amor de los jóvenes no esta en el corazón, sino en los ojos.»
«Presta el oído a todos, y a pocos la voz. Oye las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión.»
«Cuidado con la hoguera que enciendes contra tu enemigo; no sea que te chamusques a ti mismo.»
«El amor es un loco tan leal, que en todo cuanto hagáis, sea lo que fuere, no halla mal alguno.»
«Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños.»
«Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido que trabajar.»
«Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.»
«Sea como fuere lo que pienses, creo que es mejor decirlo con buenas palabras.»
«En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser.»
«Maestro, quisiera saber cómo viven los peces en el mar. Como los hombres en la tierra: los grandes se comen a los pequeños.»
«Procurando lo mejor estropeamos a menudo lo que está bien.»
«Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes.»
«Ten más de lo que muestras; habla menos de lo que sabes.»
«La vida es como un cuento relatado por un idiota; un cuento lleno de palabrería y frenesí, que no tiene ningún sentido.»
«El aspecto exterior pregona muchas veces la condición interior del hombre.»
«Todos aman la vida, pero el hombre valiente y honrado aprecia más el honor.»
«El pasado es un prólogo.»
«Fragilidad tiene nombre de mujer»
«La juventud, aun cuando nadie la combata, halla en sí misma su propio enemigo.»
«Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara.»
«No ensucies la fuente donde has apagado tu sed.»
«Mi corona está en el corazón, no en mi cabeza.»
«Quien se eleva demasiado cerca del sol con alas de oro las funde.»
«La brevedad es el alma del ingenio.»
«Nosotros debemos nuestra vida a dios, por eso si se la pagamos hoy, no se la deberemos mañana.»
«Las maldiciones no van nunca más allá de los labios que las profieren.»
«A mayor talento, en la mujer, mayor indocilidad.»
«Fuertes razones, hacen fuertes acciones.»
«La conciencia es la voz del alma; las pasiones, la del cuerpo.»
«Ocurra lo que ocurra, aún en el día más borrascoso las horas y el tiempo pasan.»
«Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes.»
«El hombre cauto jamás deplora el mal presente; emplea el presente en prevenir las aflicciones futuras.»
«La memoria es el centinela del cerebro.»
«Prudente padre es el que conoce a su hijo.»
«Ligerezas como el aire son para el celoso fuertes confirmaciones, como un testimonio de las Sagradas Escrituras.»
«No basta levantar al débil, hay que sostenerlo después.»
«Mis palabras suben volando, mis pensamientos se quedan aquí abajo; palabras sin pensamientos nunca llegan al cielo.»
«El hombre a quien no conmueve el acorde de los sonidos armoniosos, es capaz de toda clase de traiciones, estratagemas y depravaciones.»
«Excelente cosa es tener la fuerza de un gigante, pero usar de ella como un gigante es propio de un tirano.»
«Malgasté mi tiempo, ahora el tiempo me malgasta a mí.»
«El traje denota muchas veces al hombre.»
«No hay quien sea enteramente inaccesible a la adulación, porque el hombre mismo que manifieste aborrecerla, en alabándole de esto es adulado con placer suyo.»
«Es amor bien pobre el que puede evaluarse.»
«La mente del hombre es de mármol; la de la mujer de cera.»
«El cansancio ronca sobre los guijarros; en tanto que la pereza halla dura la almohada de pluma.»
«El aprendizaje es un simple apéndice de nosotros mismos; dondequiera que estemos, está también nuestro aprendizaje.»
«Los actos contra la naturaleza engendran disturbios contra la naturaleza.»
«Si dos cabalgan en un caballo, uno debe ir detrás.»
«Las valiosas presas convierten en ladrones a los hombres honrados.»
«El desdichado no tiene otra medicina que la esperanza.»
«Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.»
«El que muere paga todas sus deudas.»
«Jamás viene la fortuna a manos llenas, ni concede una gracia que no haga expirar con un revés.»
«La fortuna llega en algunos barcos que no son guiados.»
«Si el dinero va delante, todos los caminos se abren.»
«Asume una virtud si no la tienes»
«En un minuto hay muchos días.»
«El que gusta de ser adulado es digno del adulador.»
«La sangre joven no obedece un viejo mandato.»
«Nada envalentona tanto al pecador como el perdón.»
«Nadie admira la celeridad, como no sea el negligente.»
«Las medidas templadas, que equivalen a remedios prudentes, son hartamente nocivas cuando el mal es violento.»
«La lealtad tiene un corazón tranquilo.»
«No hay nada tan común como el deseo de ser elogiado.»
«Hay puñales en las sonrisas de los hombres; cuanto más cercanos son, más sangrientos.»
«Hasta la propia virtud se convierte en vicio cuando es mal aplicada.»
«Cuando llega la desgracia, nunca viene sola, sino a batallones.»
«Sería muy poco feliz si pudiera decir hasta qué punto lo soy.»
«Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.»
«Nuestras dudas son traidores que muchas veces nos hacen perder el bien que podríamos ganar si no temiéramos buscarlo.»
«El hombre arruinado lee su condición en los ojos de los demás con tanta rapidez que él mismo siente su caída.»
«Ningún legado es tan rico como la honestidad.»
«Conservar algo que me ayude a recordarte, sería admitir que te puedo olvidar.»
«La compasión es la virtud de los reyes.»
«La codicia arraiga hondo y crece con raíces más perversas que la lujuria, flor de verano.»
«La virtud misma no puede librarse de los golpes de la calumnia.»
«La dulce piedad es el símbolo de la verdadera grandeza.»
«No confiéis en quien haya perdido la fe.»
«Ama a todos, fíate de pocos, no hagas daño a nadie.»
«La peor especie de enemigos es la de los aduladores.»
—Tácito
«Odio al cinismo más que al diablo, a menos que ambos sean la misma cosa.»
—Robert Louis Stevenson
«Odio las citas, dime lo que sabes.»
«El primer humano que insultó a su enemigo en vez de tirarle una piedra fue el fundador de la civilización.»
—Sigmund Freud
«Es imposible fundar una civilización sobre el miedo, el odio y la crueldad. No perduraría.»
—George Orwell
«El principal enemigo de la creatividad es el buen gusto.»
—Pablo Picasso
«Creer que un enemigo débil no puede dañarnos, es creer que una chispa no puede incendiar el bosque.»
—Muslih-Ud-Din Saadi
«Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.»
—Jorge Luis Borges
«Sólo temo a mis enemigos cuando empiezan a tener razón.»
—Jacinto Benavente
«Si no tienes enemigos es señal que la fortuna te ha olvidado.»
—Thomas Fuller
«Todos nuestros enemigos son mortales.»
—Paul Valéry
«Los peores enemigos son los que aprueban siempre todo.»
—Tácito
«No hay contra el desleal seguro puerto / ni enemigo mayor que el encubierto.»
—Alonso de Ercilla y Zúñiga
«Para quien ama la lisonja, es enemigo quien no es adulador.»
—Benito Jerónimo Feijoó
«Criados, enemigos pagados.»
«A enemigo que huye, puente de plata»
«La envidia y el odio van siempre unidos, se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto.»
—Jean de la Bruyere
«El odio entre parientes es el más profundo.»
—Tácito
«Odio los juicios que sólo aplastan y no transforman.»
—Elías Canetti
«La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.»
«Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. Sólo podrás conocer la fuerza de un viento tratando de caminar contra él, no dejándote llevar.»
—Clive Staples Lewis
«El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.»
—Albert Einstein
«¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.»
—Gilbert Keith Chesterton
«Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.»
—Edmund Burke
«Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos.»
—Jacinto Benavente
«Cuando se puede evitar un mal es necedad aceptarlo.»
—Terencio
«Nada se puede aceptar de un malvado, so pena de envilecerse.»
—Madame Roland
«El mal que hacemos es siempre más triste que el mal que nos hacen.»
—Jacinto Benavente
«El diablo es optimista si cree que puede hacer más malo al hombre.»
—Karl Kraus
«El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.»
—Buda
«Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros.»
—Hermann Hesse
«No dejes que se muera el sol sin que hayan muerto tus rencores.»
—Mahatma Gandhi
«Creo que el odio es un sentimiento que sólo puede existir en ausencia de toda inteligencia.»
—Tennessee Williams
«Cualquier muchacho de escuela puede amar como un loco. Pero odiar, amigo mío, odiar es un arte.»
—Ogden Nash
«El hombre que ha perdido la aptitud de borrar sus odios está viejo, irreparablemente.»
—José Ingenieros
«El odio no es más que carencia de imaginación.»
—Graham Greene
«El odio es la venganza de un cobarde intimidado.»
—George Bernard Shaw
«Le he amado demasiado para no odiarle.»
—Jean-Baptiste Racine
«Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga.»
«No honres con tu odio a quien no podrías honrar con tu amor.»
—Friedrich Hebbel
«Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien.»
—Martin Luther King
«El odio es la cólera de los débiles.»
—Alphonse Daudet
«Nunca he odiado a un hombre tanto como para devolverle sus diamantes.»
—Zsa Zsa Gabor
«Cuando nuestro odio es demasiado profundo, nos coloca por debajo de aquellos a quienes odiamos.»
—François de La Rochefoucauld
«El odio es una tendencia a aprovechar todas las ocasiones para perjudicar a los demás.»
—Plutarco
«El Odio es un borracho al fondo de una taberna, que constantemente renueva su sed con la bebida.»
«Más se unen los hombres para compartir un mismo odio que un mismo amor.»
—Jacinto Benavente
«Los bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la violencia, nada construyen, porque sus simientes son de odio.»
—José Martí
«Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones.»
—Jorge Luis Borges
«Sólo el egoísmo y el odio tienen patria. ¡La fraternidad no la tiene!»
—Alphonse de Lamartine
«Es más fácil perdonar a un enemigo que a un amigo.»
—William Blake
«Odio la realidad, pero es en el único sitio donde se puede comer un buen filete.»
—Woody Allen
«A quien las buenas obras no aprovechan y las tiernas palabras no mueven, las malas le domen con duro y riguroso castigo.»
—Mateo Alemán
«El mal es vulgar y siempre humano, y duerme en nuestra cama y come en nuestra mesa.»
—W. H. Auden
«La creencia en algún tipo de maldad sobrenatural no es necesaria. Los hombres por sí solos ya son capaces de cualquier maldad.»
—Joseph Conrad
«El orgullo de quienes no pueden edificar es destruir.»
—Alejandro Dumas
«La crueldad, como cualquier otro vicio, no requiere ningún motivo para ser practicada, apenas oportunidad.»
—George Eliot
«Más celos da a la maldad la virtud que el vicio.»
—Eurípides de Salamina
«El odio es la cadena más abominable con la que una persona puede obligar a otras.»
—Ugo Foscolo
«Acusar a la maldad de los tiempos es excusarnos a nosotros mismos.»
—Thomas Fuller
«No temáis a los malvados. Tarde o temprano acaban por desenmascararse.»
—Ferdinand Galiani
«El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.»
—Arturo Graf
«Nuestros peores enemigos aquí no son los ignorantes y los sencillos, aunque crueles; nuestros peores enemigos son los inteligentes y los corruptos.»
—Graham Greene
«Nadie se hizo perverso súbitamente.»
—Juvenal
«La maldad es una forma de vida. Tenemos que superarla, tenemos que dejarla atrás. Queremos vivir.»
—John Lennon
«Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión.»
—Nelson Mandela
«La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario.»
—Nelson Mandela
«Los que intentan hacer de este mundo un lugar peor, no se toman ni un día libre ¿Por qué lo iba hacer yo?. Hay que iluminar la oscuridad.»
—Bob Marley
«Pasión más viva que la amistad es el odio.»
—Marqués de Vauvenargues
«El mal existe, pero no sin el bien, como la sombra existe, pero no sin la luz.»
—Alfred de Musset
«Una mala causa será defendida siempre con malos medios y por hombres malos.»
—Thomas Paine
«El mayor número de los males que sufre el hombre proviene del hombre mismo.»
—Plinio el Joven
«La omisión del bien no es menos reprensible que la comisión del mal.»
—Plutarco
«La crueldad es la fuerza de los cobardes.»
«Muchas veces he pensado si el mal no está puesto en el Universo como un tema de trabajo y un incentivo a nuestra curiosidad.»
—Santiago Ramón y Cajal
«Cuanto más conozco a los hombres, más admiro a los perros.»
—Madame de Sévigné
«La diferencia engendra odio.»
—Stendhal
«Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado.»
—Mae West
«Sabía que tanto el bien como el mal son cosas rutinarias, que lo temporal se prolonga, que lo interior se filtra al exterior y que a la larga la máscara se convierte en rostro.»
—Marguerite Yourcenar
«Lo mejor es enemigo de lo bueno»
«Ira de hermanos, ira de diablos.»
«El abogado es un hábil caballero que se ocupa de cuidar nuestros bienes de nuestros enemigos para poder quedárselos él.»
—Lord Brougham
«No intentes curar el mal por medio del mal.»
—Heródoto de Halicarnaso
«Odiar a alguien es otorgarle demasiada importancia.»
—Anónimo
«La maldad no es algo sobrehumano, es algo menos que humano.»
—Agatha Christie
«Los hombres son crueles, pero el hombre es bueno.»
—Rabindranath Tagore
«El mal es árbol que crece y que cortado retoña.»
—José Hernández
«Odiar es un despilfarro del corazón, y el corazón es nuestro mayor tesoro.»
—Noel Clarasó
«Los malvados son como las moscas que recorren el cuerpo de los hombres y sólo se detienen en sus llagas.»
—Jean de la Bruyere
«El amor, la amistad y el respeto no unen tanto a la gente como un odio común hacia alguna cosa.»
—Antón Chéjov
«El odio es la demencia del corazón.»
—Lord Byron
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