« Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis. »
Michel de Montaigne
Frases célebres, pensamientos y filosofía de montaigne (1533 – 1592)....
Vida
Michel Eyquem de Montaigne nació en 1533 en el castillo familiar cerca de Burdeos en una acomodada familia noble de comerciantes enriquecidos. Recibió una singular educación humanista en latín desde su infancia y estudió derecho, ejerciendo como magistrado en el parlamento de Burdeos durante quince años.
Afectado por la repentina muerte de su íntimo amigo Étienne de La Boétie y hastiado de las cruentas guerras de religión francesas, se retiró a los treinta y ocho años a la biblioteca de su torre. Allí redactó a lo largo de dos décadas sus inmortales Ensayos, ejerciendo con sensatez como alcalde de Burdeos hasta su muerte en 1592.
Pensamiento de Michel de Montaigne
Explora las ramas fundamentales de su pensamiento explicadas de forma clara y accesible:
Epistemología y Antropología (El escepticismo humanista y el «¿Qué sé yo?»)
Montaigne inventa el ensayo como forma literaria y filosófica moderna, convirtiendo el autoexamen sincero de su propia experiencia cotidiana en objeto central de su reflexión. Bajo su célebre divisa «¿Qué sé yo?» (Que sais-je?) revitaliza el escepticismo antiguo de Pirrón para denunciar la soberbia dogmática y la presunción del saber humano.
Somete a una lúcida crítica el etnocentrismo europeo en su célebre ensayo De los caníbales, demostrando que solemos llamar barbarie a aquello que difiere de nuestras costumbres locales. Constata la radical relatividad de las leyes y normas culturales, señalando que la razón humana es mudable, frágil y condicionada por el cuerpo y las pasiones.
Su escepticismo no desemboca en la desesperanza cínica, sino en una sabiduría práctica de tolerancia civil, templanza moral y benevolencia hacia todos los seres vivos. La meta suprema de la filosofía es el arte de vivir bien: aprender a conocer los propios límites, gozar del presente con sencillez y aceptar con serenidad la propia condición natural.
Frases y pensamientos de Michel de Montaigne
121 citas« El que no esté seguro de su memoria debe abstenerse de mentir. »
« A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco. »
« La principal ocupación de mi vida consiste en pasarla lo mejor posible. »
« La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha. »
« Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio. »
« El signo más cierto de la sabiduría es la serenidad constante. »
« Yo no me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero. »
« La prueba más clara de la sabiduría es una alegría continua. »
« La cobardía es la madre de la crueldad. »
« La conciencia hace que nos descubramos, que nos denunciemos o nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos declara contra nosotros. »
« El mejor matrimonio sería aquel que reuniese a una mujer ciega con un marido sordo. »
« Cada virtud sólo necesita un hombre; pero la amistad necesita dos. »
« Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara. »
« Para juzgar cosas grandes y nobles, es necesario poseer un alma igual de grande y noble. »
« La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo. »
« La confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad. »
« El hombre sabio no lo es en todas las cosas. »
« Soledad: Un instante de plenitud. »
« Prohibir algo es despertar el deseo. »
« El matrimonio es como una jaula; uno ve a los pájaros desesperados por entrar, y a los que están dentro igualmente desesperados por salir. »
« Cien veces al día burlamos nuestros propios defectos censurándolos en los demás. »
« Si no acaba con la guerra, no es una victoria. »
« Mil rutas se apartan del fin elegido, pero hay una que llega a él. »
« Encuentro tanta diferencia entre yo y yo mismo como entre yo y los demás. »
« Saber mucho da ocasión de dudar más. »
« Los libros son el mejor viático que he encontrado para este humano viaje. »
« Los juegos infantiles no son tales juegos, sino sus más serias actividades. »
« La muerte no os concierne ni vivo ni muerto: vivo, porque sois; muerto porque ya no sois. »
« Es preciso prestarse a los otros, pero no darse sino a uno mismo. »
« El bien público requiere que se traicione, que se mienta y que se masacre. »
« Yo no cito a otros más que para expresar mejor mi pensamiento. »
« Nada parece tan verdadero que no pueda parecer falso. »
« Nunca se logra ningún beneficio sin perjudicar a otro. »
« Las leyes mantienen su crédito no porque sean justas, sino porque son leyes. »
« Incluso en el trono más alto, uno se sienta sobre sus propias posaderas. »
« Cuidamos más que se hable de nosotros que de cómo se hable. »
« Aunque pudiera hacerme temible, preferiría hacerme amable. »
« No existe el presente: Lo que así llamamos no es otra cosa que el punto de unión del futuro con el pasado. »
« La ciencia es un cetro en ciertas manos, al paso que en otras tan solo es un palitroque. »
« No hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo. »
« Toda persona honrada prefiere perder el honor antes que la conciencia. »
« El oro puede hacer mucho, pero la belleza más. »
« La belleza es una gran recomendación en el comercio humano, y no hay nadie que sea tan bárbaro o tan grosero que no se sienta herido por su dulzura. »
« De todos los beneficios que nos reporta la virtud, uno de los más grandes es el desprecio a la muerte. »
« Quien quisiera que el hombre no conociera el dolor, evitaría al mismo tiempo el conocimiento del placer y reduciría al mismo hombre a la nada. »
« Quien no vive de algún modo para los demás, tampoco vive para sí mismo. »
« Nos ocupamos mucho de ser gentes de bien según la ley de Dios; no sabríamos serlo según nosotros mismos. »
« La curiosidad de conocer las cosas ha sido entregada a los hombres como un castigo. »
« Nuestro deseo desprecia y abandona lo que tenemos para correr detrás de lo que no tenemos. »
« La vida no es en sí ni un bien ni un mal, sino el lugar del bien o del mal, según que el hombre practique lo uno o lo otro. »
« El que, estando enfadado, impone un castigo, no corrige, sino que se venga. »
« A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo tenga la culpa. »
« Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron. »
« Rechazo toda violencia en la educación de un alma tierna que se adiestra para el honor y la libertad. »
« Ningún hombre es tan bueno, que, al ser expuesto a las acciones de la ley, no sería condenado a la horca por lo menos diez veces. »
« Cuando me llevan la contraria, despiertan mi atención, no mi cólera; me ofrezco a quien me contradice, que me instruye. La causa de la verdad debería ser la causa común de uno y otro. »
« El ejercicio más fructífero y natural de nuestro espíritu es, a mi juicio, la conversación. Encuentro su práctica más dulce que cualquier otra actividad de nuestra vida. »
« Quien se conoce, conoce también a los demás, porque todo hombre lleva la forma entera de la condición humana. »
« ¿Qué sé yo? »
« La soledad más recia es la del que no se soporta. »
« Porque era él; porque era yo. »
« Quien teme sufrir, sufre ya lo que teme. »
« Antes ser inoportuno e indiscreto que adulador y taimado. »
« ¡Buena almohada la duda para la cabeza bien equilibrada!. »
« Bueno es frotar y limar nuestro cerebro con otro. »
« Cien veces al día nos burlamos de nuestros mismos defectos al considerarlos en los demás. »
« Cobardía: madre de la crueldad. (2013), pp. 761 y 1026. »
« Considero a todos los hombres mis compatriotas, y doy un abrazo tanto a un polonés como a un francés, relegando la relación nacional a la universal y común. »
« Cuando nos falta razón podemos hacer uso de la experiencia. »
« ¡Cuantas cosas que ayer eran artículos de fe, son fábulas hoy!. »
« El cobarde solo amenaza cuando está a salvo. »
« El hombre sabio no lo es en todas las cosas. »
« El provecho de uno es el perjuicio de algún otro. »
« El que estando colérico impone un castigo, no corrige, sino que se venga.D. R. C. »
« El que teme padecer, padece ya lo que teme. »
« El silencio y la modestia son cualidades muy estimadas en la conversación. »
« El tiempo, excelente médico de nuestras pasiones. »
« El valor, como las demás virtudes, tiene sus límites. »
« Encuentro más soportable estar siempre solo que no poderlo estar nunca. (2013), pp. 3427 y 3855. »
« Escribo de la misma forma que hablo con el primero que me encuentro. »
« Del mismo papel en que el juez ha escrito una sentencia contra un adúltero rasgará un pedazo para escribir unas líneas amorosas a la esposa de un colega. »
« Filosofar es aprender a morir. »
« Gobernar una familia es casi tan difícil como gobernar todo un reino. (2013), pp. 1697 y3427. »
« Hay personas que tienen la memoria muy llena, pero el juicio muy vacío y hueco.D. R. C. »
« Hay que prestarse a los otros, pero no darse sino a uno mismo.Montaigne. Essays. Project Gutenberg. »
« La más universal cualidad del espíritu es su diversidad. »
« La pobreza de bienes es fácilmente remediable, mas la del alma es irreparable. »
« La vejez nos pone más arrugas en el espíritu que en la cara. »
« La verdadera libertad es poderlo todo sobre uno mismo. »
« La virtud no consiste en hacer grandes cosas, sino en hacer bien las pequeñas. »
« Las amarguras, así como las dulzuras del matrimonio, se tienen secretas por las personas cuerdas.D. R. C. »
« Las memorias excelentes suelen estar acompañadas de juicios débiles. »
« Los que ocasionan una gran revolución en un Estado, son los primeros envueltos en sus ruinas.D. R. C. »
« Los vicios ocupan un rango en nuestra naturaleza y su papel en el enlace de nuestra contextura, como los venenos sirven a la conservación de nuestra salud. »
« Mi oficio y mi arte es vivir. »
« Nada es inútil en la naturaleza, ni siquiera la inutilidad. »
« Nada graba tan fijamente alguna cosa a nuestra memoria como el deseo de olvidarla. »
« Nadie está libre de decir estupideces, lo grave es decirlas con énfasis. »
« Ningún placer resulta totalmente deleitoso si no se comunica, y ningún deleite es absoluto si no se da a conocer. »
« No ha de maravillarnos que el azar pueda tanto sobre nosotros, desde el momento que vivimos por azar. »
« No hay pasión que quebrante tanto el juicio, como la ira. »
« No hay victoria, si no se pone fin a la guerra. »
« No mueres de estar enfermo, mueres de estar vivo. »
« Nos enseñan a vivir cuando nuestra vida ha pasado. »
« Pocos hombres han sido admirados por sus criados. »
« Por muy alto que sea el trono, siempre está usted sentado sobre el culo.Charles y Jul Pépin. El planeta de los sabios. Enciclopedia mundial de los filósofos y la filosofía. en línea Penguin Random House España, 2012. »
« Prefiero que se me elogie menos, con tal que se me conozca más. »
« Prohibir algo es despertar el deseo. »
« Puesto que la cordura tiene también sus excesos, merecerá ser reprimida como lo sea la locura. »
« ¿Qué ha hecho el acto genital a los hombres, tan natural, tan necesario y tan justo, para que no se atrevan a hablar de él sin vergüenza?. »
« ¿Quién miró jamás lo antiguo que no alabara el tiempo pasado y abominara del presente?. »
« Saber de memoria no es saber, es tener lo que se ha dado a guardar a la memoria. »
« Saber mucho da ocasión de dudar más. »
« Se puede hacer el tonto en todo excepto en la poesía. »
« Si habéis vivido un día habéis visto todo lo que hay que ver: un día exactamente igual que todos los demás. »
« Si no estoy conmigo mismo, al menos no estoy lejos de mí. »
« Tantos millones de hombres enterrados antes que nosotros nos animan a no temer al ir a encontrar tan buena compañía en el otro mundo. »
« Todo, dice un texto antiguo, puede esperarse del hombre mientras vive. »
« Una cabeza bien formada será siempre mejor y preferible a una cabeza muy llena. »
« Una prueba de la propia bondad está en confiar en la bondad de los demás. »
Algunos libros de Michel de Montaigne:
La edición física más recomendada y popular de sus obras: