San Juan de la Cruz

1542–1591

Mística universal cumbre · Noche oscura del alma y Cántico espiritual

Biografía

Vida

De orígenes muy humildes en Ávila, Juan de Yepes ingresó en la orden de los carmelitas y se unió a Santa Teresa para reformarla de raíz. Su empeño por exigir una vida austera provocó la furia de los frailes tradicionales, que lo secuestraron y encerraron en una celda diminuta, oscura y gélida en Toledo.

Sometido a palizas y humillaciones casi diarias, el joven fraile no se quebró; memorizó en la penumbra los versos más sublimes de la literatura mística española, como su «Cántico espiritual». Tras nueve meses de infierno, planeó una fuga de película descolgándose de noche por la muralla con sábanas atadas para ganar su libertad.

Lírica y Versos

Poemas de San Juan de la Cruz

5 poemas
1.

Noche oscura del alma

En una noche oscura, con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!, salí sin ser notada, estando ya mi casa sosegada.

A oscuras y segura, por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!, a oscuras y en celada, estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa, en secreto, que nadie me veía, ni yo miraba cosa, sin otra luz y guía sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guiaba más cierto que la luz de mediodía, adonde me esperaba quien yo bien me sabía, en parte donde nadie parecía.
2.

Cántico espiritual (¿Adónde te escondiste, Amado?)

¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.

Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.

Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.

¡Oh bosques y espesuras,
plantadas por la mano del Amado!,
¡oh prado de verduras,
de flores esmaltado!,
decid si por vosotros ha pasado.
3.

Llama de amor viva

¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva,
acaba ya si quieres;
¡rompe la tela de este dulce encuentro!

¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe
y toda deuda paga!
Matando, muerte en vida has trocado.

¡Oh lámparas de fuego,
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego,
con extraños primores
calor y luz dan junto a su querido!
4.

Coplas del alma que pena por ver a Dios (Vivo sin vivir en mí)

Vivo sin vivir en mí,
y de tal manera espero,
que muero porque no muero.

En mí yo no vivo ya,
y sin Dios vivir no puedo;
pues sin él y sin mí quedo,
este vivir ¿qué será?
Mil muertes se me hará,
pues mi misma vida espero,
muriendo porque no muero.

Esta divina prisión
del amor con que yo vivo
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.
5.

El pastorcico (Un pastorcico solo está penado)

Un pastorcico solo está penado,
ajeno de placer y de contento,
y en su pastora puesto el pensamiento,
y el pecho del amor muy lastimado.

No llora por haberle amor llagado,
que no le pena verse así afligido,
aunque en el corazón está herido;
mas llora por pensar que está olvidado.

Que sólo de pensar que está olvidado
de su bella pastora, con gran pena
se deja maltratar en tierra ajena,
el pecho del amor muy lastimado.

Y dice el pastorcico: «¡Ay, desdichado
de aquel que de mi amor ha hecho ausencia,
y no quiere gozar de mi presencia,
y el pecho por su amor muy lastimado!»

Y a cabo de un gran rato se ha encumbrado
sobre un árbol do abrió sus brazos bellos,
y muerto se ha quedado asido de ellos,
el pecho del amor muy lastimado.
Citas Célebres y Pensamientos

Frases para reflexionar

2 citas
« En una noche oscura, con ansias, en amores inflamada, ¡oh dichosa ventura!, salí sin ser notada, estando ya mi casa sosegada. »
San Juan de la Cruz
« ¡Oh llama de amor viva, que tiernamente hieres de mi alma en el más profundo centro! »
San Juan de la Cruz

Algunos libros de poesía de San Juan de la Cruz:

Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: