« La belleza de las letras ilumina los rincones más oscuros del alma. »
Pedro Espinosa
Siglo de Oro Español (1578 - 1650)Poeta antequerano de exuberante imaginación plástica y riqueza cromática, compilador de la histórica antología Flores de poetas ilustres de España.
Vida
Nacido en la histórica Antequera, deslumbró a la juventud dorada andaluza por su lenguaje colorista, sensorial y lleno de metáforas deslumbrantes. Compiló la antología poética más importante del Siglo de Oro, reuniendo a las mejores plumas de su tiempo con extraordinario ojo crítico.
Tras sufrir un desengaño amoroso demoledor, abandonó repentinamente la vida social para refugiarse como ermitaño en una cueva solitaria de la serranía de Granada. Allí oraba, comía hierbas silvestres y escribía versos religiosos hasta que fue ordenado sacerdote, buscando la paz lejos del mundo mundano.
Poemas de Pedro Espinosa
1.
A la virgen del carmen
A la virgen del carmen
Como el clavel que en frescas madrugadas riega con perlas el rocío puro, o como el lirio blanco en muro oscuro abre sus hojas de oro coronadas; así entre las espinas levantadas resplandece tu manto más seguro, Virgen fecunda, celestial conjuro contra las penas del dolor cansadas. Estrella de la mar, que en la tormenta das al nauta perdido dulce abrigo cuando la fiera tempestad revienta: sé tú mi luz, mi senda y mi testigo, y cuando el soplo de la muerte sienta, llévame al puerto de la paz contigo.
2.
Fábula del Genil
Fábula del Genil
Por entre peñas de esmeralda y oro corre el Genil con murmurar sonoro, hijo soberbio de la blanca sierra que de cristal y nieve viste la tierra. Baja a besar los floridos vergeles donde la vega brinda sus laureles; las ninfas cantan en la orilla umbría rompiendo el bosque con festiva guía. ¡Oh río patrio de risueña traza! En tus remansos contemplé primero la gracia casta de mi amor señero; y aunque el dolor hoy mi vivir enlaza, guarda en tus aguas el recuerdo pío del dulce abril de mi temprano estío.
3.
Soneto a una flor matutina
Soneto a una flor matutina
Abrió la rosa el manto nacarado al tibio beso de la luz naciente; coronó el prado de verdor luciente con el perfume de su albor templado. Mas cuando el carro del titán dorado llegó al zenit en llamarada ardiente, mustia cayó con el vigor doliente en el polvo del término agostado. Así la pompa del mortal se humilla: despunta ufana con alegre aliento, cree eternal su engañosa lumbre; mas antes que la tarde el sol incline, muere su gala en el silencio frío, ceniza y nada del mudable río.
4.
A la soledad retirada
A la soledad retirada
Bosques frondosos, cuevas solitarias, donde descansa la serena calma; aquí derrama la devota alma el casto incienso de sus santas plegarias. No turba el eco de rencillas varias la dulce paz que reverdece en palma; aquí el desengaño victorioso ensalma las hondas llagas de ilusiones raras. ¡Dichoso asilo de la vida pura! Lejos del fausto cortesano y vano, tengo en tu abrigo celestial holgura: hablo con Dios en el silencio llano, y hallo en las sombras de la selva oscura la senda cierta del vivir cristiano.
5.
Canción del peregrino
Canción del peregrino
Con tosco sayo y báculo de haya marcho rezando por la senda estrecha; no busco el gozo que la edad despecha ni el vano aplauso de terrena playa. Miro la cumbre que en el cielo raya, adonde el alma sus querellas echa; la fe es mi guía y mi segura flecha que hacia el puerto de eterna paz ensaya. Aunque las zarzas hieran mi pisada y el viento arrecie con rigor de espanto, sigo a pie firme la labor sagrada; que al fin del valle de congoja y llanto me aguarda el premio de la patria amada bajo el refugio del divino manto.
Frases para reflexionar
« Donde canta la poesía verdadera, se calla la discordia. »
« Quien busca la virtud encuentra en la sencillez su mejor premio. »
Algunos libros de poesía de Pedro Espinosa:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: