« Querer ser lo que eres y no desear nada más: el secreto supremo de la dicha. »
Marcial
Epigrama Latino Imperial (40 - 104 d. C.)Marco Valerio Marcial, bilbilitano de nacimiento, maestro absoluto del epigrama latino, cronista satírico y agudo de la Roma imperial.
Vida
Marco Valerio Marcial nació en la Hispania romana y viajó a la gran capital del Imperio para ganarse la vida con su afiladísimo ingenio. Allí descubrió que la alta sociedad estaba llena de hipocresía, vanidad y escándalos, material perfecto para desatar sus burlas más descaradas.
Se convirtió en el amo indiscutible del epigrama breve, lanzando versos cargados de humor negro y sarcasmo contra falsos amigos, médicos incompetentes y poetas tramposos. Tras triunfar en Roma, regresó nostálgico a su tierra natal para descansar lejos del bullicio urbano.
Poemas de Marcial
1.
A julio marcial (La vida feliz, epigrama X, 47)
A julio marcial (La vida feliz, epigrama X, 47)
Las cosas que hacen más feliz la vida, jocundo amigo Marcial, son éstas: riqueza no adquirida con fatiga, sino heredada; tierra no ingrata, hogar continuo encendido; ningún pleito, toga rara vez vestida, mente tranquila; fuerzas de hombre libre, cuerpo sano; prudente sencillez, amigos iguales; mesa sin artificio, convivencia fácil; noche no ebria, mas libre de cuidados; lecho no triste, y sin embargo honesto; sueño que haga breves las tinieblas; querer ser lo que eres y no preferir nada más; no temer el último día, ni desearlo.
2.
Epigramas selectos (A Déciano, sobre la amistad sincera)
Epigramas selectos (A Déciano, sobre la amistad sincera)
Si buscas un amigo verdadero, no mires el banquete ni el ropaje; busca quien no doblegue su coraje ni venda por favores su sendero. Aquel que en la desdicha da su mano, que calla tus flaquezas con mesura, y que en la adversidad no busca usura ni lisonjea al poderoso vano: ése es amigo. Guárdalo en el pecho como sagrada joya sin mancilla; que en Roma abundan parasitas bocas, mas quien comparta tu modesto lecho con fe sincera y sin doblez sencilla, es puerto fiel entre las fieras rocas.
3.
Sobre la brevedad de la vida y el no posponer el vivir
Sobre la brevedad de la vida y el no posponer el vivir
«Mañana viviré», dices, Póstumo, siempre: ¿cuándo llega ese día venturoso? ¿Cuán lejos queda? ¿Dónde está el reposo que en tus palabras de mentira emprendes? ¿Vive acaso en los partos o en Armenia? Ese mañana cuenta ya los años del mismo Príamo y sus desengaños: ¿a qué precio se compra su clemencia? «Mañana viviré». Vivir mañana ya es tarde, Póstumo; el sabio verdadero vivió ya ayer con la virtud ufana: aprovecha la luz del sol señero, que mientras dudas con tardanza vana, huye la vida en el tropel ligero.
4.
A Cinna sobre la pobreza fingida
A Cinna sobre la pobreza fingida
Te quejas, Cinna, de tu suerte escasa; dices que nada tienes en la vida: no tienes queja que sea consentida, pues si nada posees en tu casa, nada tampoco temerás perder. No temes al ladrón en medianoche, ni al fuego devorador con su derroche, ni al mar bravío que te pueda hundir. La verdadera mengua y servidumbre es la codicia que jamás reposa, esclavizada al oro y a la cumbre: dichoso el pobre de templanza hermosa que no envidia la púrpura y lumbre y halla en lo poco la paz más gloriosa.
5.
Sobre sus propios versos y la posteridad
Sobre sus propios versos y la posteridad
Estos libritos que en el orbe entero lee el centurión en áspero campamento, y que en Britania con afán contento repiten damas y zagal austero: no nacieron de púrpura ni oro, sino de ingenio libre y agudeza; poco me importa la hinchada alteza de quien pretende vanidad por lloro. Canto la vida, la verdad del hombre, sus risas, vicios y flaquezas varias; cuando se borre del tirano el nombre y caigan tumbas de arrogancias raras, seguirá vivo mi modesto renombre en los alegres labios de las aras.
Frases para reflexionar
« No temas el último día de tu vida, ni tampoco lo desees. »
« Nuestra página tiene sabor a hombre: la verdad de la calle retratada sin afeite. »
« El hombre bueno será siempre un principiante. »
« Fácil es en la adversidad despreciar la muerte; más valor demuestra el que sabe ser desgraciado. »
« Hoy es ya tarde para ponerse a vivir. El sabio empezó ayer. o No esperes a vivir mañana: vive hoy. »
« La gloria llega demasiado tarde cuando solo llega a reposar sobre nuestras cenizas. »
« Para ser amado, ama. »
« Quien habita en todas partes no habita en ninguna. »
« Si eres sabio, ríe. »
« Si la gloria viene después de la muerte, no tengo prisa. »
Algunos libros de poesía de Marcial:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: