« El sosiego interior vale más que todos los aplausos del mundo. »
Lupercio Leonardo de Argensola
Siglo de Oro Español (1559 - 1613)Poeta, dramaturgo e historiador aragonés de estilo severo, elegante y moral, hermano mayor de Bartolomé.
Vida
Nacido en Barbastro junto a su hermano menor Bartolomé, este refinado aragonés formó una de las parejas poéticas más admiradas y respetadas del Siglo de Oro español. Su carácter era serio, recto e intachable, prefiriendo la reflexión filosófica, el rigor moral y la elegancia clásica antes que los fuegos artificiales retóricos.
Llegó a lo más alto de la política como cronista del reino de Aragón y secretario del poderoso virrey de Nápoles en Italia. Sus sonetos, cargados de sabiduría estoica y desengaño ante las vanidades del poder terrenal, se convirtieron en un modelo de perfección estilística imitado por toda una generación de poetas.
Poemas de Lupercio Leonardo de Argensola
1.
Al sueño
Al sueño
Imagen espantosa de la muerte, sueño cruel, no vengas a mi lecho con visiones funestas, que en mi pecho bastante causa hay ya de desconcierto. Déjame descansar en este incierto reposo que la noche me ha ofrecido, y no renueves el dolor sentido que en vela tuve por mi mal despierto. Ven con silencio plácido y sosiega el tempestuoso mar de mis cuidados; cierra los ojos que la pena anega; y no despiertes monstruos descuidados, que si el sueño a la muerte se asemeja, déjame estar en paz entre cansados.
2.
Soneto: A una mujer que se afeitaba y estaba hermosa
Soneto: A una mujer que se afeitaba y estaba hermosa
Yo os quiero confesar, don Juan, primero: que aquel blanco y carmín de doña Elvira no tiene de ella más, si bien se mira, que el haberle costado su dinero. Pero tras eso confesaros quiero que es tanta la beldad de su mentira, que en vano a competir con ella aspira el rostro de la misma que es sincero. ¿A qué engañarnos con verdad tan ruda, si el arte al cabo la hermosura crea y el engaño a los ojos aprovecha? Bien haya el afeite que la edad remuda, pues si la vista con placer se recrea, más vale la mentira satisfecha.
3.
Soneto moral: Si la piedad despierta tu memoria
Soneto moral: Si la piedad despierta tu memoria
Si la piedad despierta tu memoria, mira, mortal, la vanidad del suelo: no fíes nunca en el mudable vuelo de la fortuna ni en la humana gloria. Aquel que ayer cantaba la victoria y erguía el rostro hacia el fulgor del cielo, yace trocado en miserable hielo sin pompa alguna ni feliz historia. Aprende a moderar el vano aliento, teme la muerte que en sigilo arriba; que el oro, el mando y el honor sediento son sólo polvo que la edad derriba; y sólo permanece con cimiento la pura fe que hacia el Eterno estriba.
4.
Epístola al duque de Villahermosa
Epístola al duque de Villahermosa
No me desvela el ambicioso anhelo de ver colgado mi blasón pomposo; prefiero el campo plácido y gozoso donde fecundo el laborioso suelo. Allí contemplo del ardiente cielo la maravilla del correr glorioso; libre de pleitos y rigor quejoso, tengo en mi choza celestial consuelo. Dichoso aquel que la verdad alcanza sin tributar lisonjas al tirano: cosecha el trigo de temprana usanza, bebe del agua de arroyuelo llano, y al Dios bendice con feliz templanza por la merced de su piadosa mano.
5.
Canción a la esperanza
Canción a la esperanza
Verde engaño de la humana vida, falsa esperanza que en el pecho anidas; tú con promesas cándidas y erguidas sanas la llaga del dolor herida. Mas ¡ay!, cuán presto de la faz querida huyen las luces que mostraste asidas: las ilusiones quedan suspendidas y la congoja en el dolor crecida. Déjame en paz, no lisonjees mi alma con el halago de mentida aurora; que más aprecio la tranquila calma del desengaño que la faz colora, que la promesa de fingida palma que en llanto amargo su verdor devora.
Frases para reflexionar
« La virtud no necesita adornos prestados para brillar. »
« El tiempo devora los imperios, mas perdona las obras del espíritu. »
« ¿Hay más miserable cautiverio que sujetarse un hombre a la vil panza, y dejar que la gula tenga imperio?. »
« [Hay quien] quiere tomar prestado o con usura, sin ver si de pagarlo modo tiene. »
Algunos libros de poesía de Lupercio Leonardo de Argensola:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: