« La hermosura que más pronto florece es la que más pronto desmaya. »
Francisco de Rioja
Barroco Sevillano (1583 - 1659)Erudito y poeta sevillano, amigo íntimo del Conde-Duque de Olivares, célebre por sus delicadísimas silvas a las flores y a la fugacidad de la vida.
Vida
Sacerdote y erudito sevillano, se convirtió en la mano derecha, bibliotecario personal y confidente político del Conde-Duque de Olivares, el hombre más poderoso de España. Instalado en el Palacio Real de Madrid, manejó nombramientos secretos e informes inquisitoriales mientras contemplaba de cerca las traiciones y caídas de los validos.
En medio de las intrigas cortesanas, buscaba refugio componiendo delicadísimos poemas a la belleza fugaz de las flores, como la rosa, el clavel o la flor de la jara. Sus versos son una meditación sobre el paso implacable del tiempo y la fragilidad del triunfo humano frente a la muerte inevitable.
Poemas de Francisco de Rioja
1.
A la rosa
A la rosa
Pura, encendida rosa, émula de la llama que en el purpúreo cielo el alba inflama, ¿quién con divina mano te dio este olor süave y soberano? Apenas en las ramas floreciste, reina de las mañanas te ceñiste, y ya el rigor del viento marchita tu lozano nacimiento. Gozaste de la luz breves instantes; los céfiros amantes besaron tu hermosura, y el sol de mediodía te apresura a la marchita muerte. ¡Oh flor desengañada, cuán breve es la carrera de tu suerte: ayer nacida y hoy marchita y nada!
2.
A la rosa amarilla
A la rosa amarilla
Esta púrpura fue que vio la aurora, mas en amarillo palor mudó su lumbre; ¿quién destiñó tu veste encantadora, arrebatando tu altivez y cumbre? Fue de Amor el rigor que te dio celos, o el sol que con desdén miró tu broche; así mudan en llanto los consuelos y en triste sombra se corona la noche.
3.
Al clavel
Al clavel
Encendido clavel, vivo rubí, que en el materno cáliz te acrisolas; no temas al rigor del viento fiero ni a la envidia que abrasa entre las corolas. Breve es tu pompa, pero eterna y pura la gloria de tu púrpura luciente; más vale arder en célebre hermosura que marchitarse oscuramente en la fuente.
4.
A la amapola
A la amapola
Flor de los campos, encendida llama que entre las verdes espigas floreces; no te corona el cultivado lecho ni en los jardines de los reyes creces. Naces silvestre, libre y soberana, con la frescura del rocío matutino; tal es la suerte de la vida humana: lucir humilde en medio del camino.
5.
A las ruinas de Itálica
A las ruinas de Itálica
Estos campos que ves desiertos yermos, fueron un tiempo Itálica famosa; aquí se alzó la majestad pomposa de emperadores y de nobles fieros. Hoy sólo quedan rotos capiteles, hiedra que trepa por el muro hendido; ¡oh vanidad de triunfos y laureles, todo lo borra el polvo del olvido!
Frases para reflexionar
« La flor enseña al hombre la brevedad de su propio orgullo. »
« En el perfume de la rosa se esconde el aviso de la ceniza. »
Algunos libros de poesía de Francisco de Rioja:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: