« Gozad del vino y de la danza hoy, pues el Hades es frío y silencioso. »
Anacreonte
Lírica Griega Arcaica (570 - 485 a. C.)Poeta lírico griego de Teos, célebre por sus cantos al vino, a la fiesta, al amor festivo y al goce despreocupado de la juventud.
Vida
En la antigua Grecia del siglo VI a. C., Anacreonte prefirió los banquetes alegres a las guerras sangrientas de los héroes épicos. Huyendo de invasores persas, recorrió las cortes más ricas del Egeo, convirtiéndose en el poeta favorito del poderoso tirano Polícrates de Samos.
Con la lira en la mano, cantó al vino, a la seducción juguetona y a la alegría de saborear la juventud antes de que llegue la vejez. Su estilo festivo, ligero y despreocupado dio origen a una corriente lírica entera llamada 'anacreóntica', que triunfó durante siglos en Europa.
Poemas de Anacreonte
1.
A la copa de plata (Oda)
A la copa de plata (Oda)
Forjador de plata diestro, no me fabriques armaduras, ni me hagas carros de guerra: ¿qué tengo yo que ver con batallas? Hazme una copa profunda, tan profunda como puedas. Y no me esculpas en ella ni astros, ni carros celestes, ni a Orión el temible; ¿qué me importan las Pléyades o el Boyero resplandeciente? Esculpe en ella racimos de uvas, doradas viñas frondosas, y al dulce dios Dioniso pisando el mosto con risas; y al Amor y al bello Lieno, riendo junto a mi copa.
2.
A la rosa
A la rosa
Cantemos a la rosa coronada, la flor que aman los dioses del Olimpo; con ella Amor adorna sus cabellos bailando entre las Gracias primorosas. La rosa es el suspiro de la tierra, el ornato del prado florecido; venga el vino y cantemos jubilosos, ciñendo nuestras sienes de corolas.
3.
A la vejez
A la vejez
Las sienes se me cubren ya de nieve, se apaga la lozanía de mis años; la dulce juventud veloz me deja y cerca veo el umbral del hondo Tártaro. Terrible es la morada tenebrosa, áspero y triste el paso hacia su fondo; pues es ley que quien baje a sus prisiones no vuelva a contemplar la luz del día.
4.
Al amor alado
Al amor alado
A medianoche, cuando el Carro gira guiado por la mano de Bootes, llegó Amor a mi puerta y golpeaba rompiendo mi reposo y dulce calma. Lo acogí tierno junto al fuego amigo, sequé sus alas mojadas por la lluvia; mas tensó el arco y disparó su dardo, dejando en mi pecho eterna herida.
5.
A la cigarra
A la cigarra
Dichosa tú, cigarra, que en las copas de los altos follajes encumbrada, tras beber unas gotas de rocío, reinas cual soberana de los campos. Todo es tuyo en los prados odoríferos, amiga de los dioses y pastores; no te aflige la edad ni la tristeza, ¡oh sabia criatura de la tierra!
Frases para reflexionar
« No hay espada que venza a la alegría de un corazón bien templado con música. »
« Las canas avisan al sabio que debe apurar los últimos tragos con doble dulzura. »
Algunos libros de poesía de Anacreonte:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: