Novelista

Benito Pérez Galdós (1843–1920)

Siglos XIX–XX

Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas en 1843 y se hizo madrileño de por vida: calles, tranvías, conventos, tesorerías, voces.

Escribió los Episodios nacionales y las novelas contemporáneas —Fortunata y Jacinta, Doña Perfecta, Misericordia— como quien levanta acta de un siglo. Fue diputado, ciego al final, discutido por unos y leído por el pueblo de sus personajes.

Murió en Madrid en 1920. La novela española posterior, cuando es grande, vuelve a su oído: el habla de tienda y de interior.

Principales obrasMajor works

Cada título es una obra. Ábrela para leer un resumen.Each title is a work. Open it to read a summary.

  • Fortunata y JacintaFortunata and Jacinta

    Dos mujeres, un hombre menor, un Madrid que es coral. Fortunata viene del pueblo; Jacinta, de la burguesía. Galdós no las reduce a tipos: les da tiempo, embarazo, calle, cocina, un habla que es ya destino.

    Juanito Santa Cruz es el hueco. La novela es de ellas y de la ciudad. Los secundarios —Estupiñá, Maxi, doña Lupe— tienen más vida que muchos protagonistas ajenos.

    Es el Quijote del XIX español en otro sentido: no parodia un género, abraza una capital. Quien quiera «el realismo» sin escuela francesa, viene aquí.

  • Doña Perfecta

    Un ingeniero liberal llega a una ciudad de provincias y tropieza con una piedad que no admite réplica. Doña Perfecta no es solo una tía: es un clima. Galdós escribe el choque de dos Españas sin disfrazarse de árbitro inocente.

    La novela es más tesis que Fortunata, y se nota. Aun así, las escenas de oratorio y de calle siguen vivas porque el fanatismo no se describe: se oye.

    Leerla hoy no es arqueología de 1876. Es reconocer cómo una fe que ya no duda se vuelve administración del miedo.

  • Misericordia

    Benina pide limosna para sostener a una señora que no debe saberlo. Madrid de portería y milagro laico. Galdós, cerca del 98, escribe la caridad sin almíbar y la pobreza sin folletín de estampa.

    Hay un ciego, un moro de leyenda, un final que discute si el bien se puede contar sin milagro. La novela es más extraña de lo que promete el título.

    Es el Galdós de los que no salen en la Gaceta. El oído sigue siendo el de Fortunata; el cielo, más bajo.

FrasesQuotes

Seguir leyendo por tema

La newsletter ya está abierta.