« El pie se siente a sí mismo cuando siente el suelo. »
Siddhārtha Gautama
El sufrimiento, el cese y el camino.
« El pie se siente a sí mismo cuando siente el suelo. »
« Aferrarse a la ira es como agarrarse a un carbón caliente con la intención de tirárselo a alguien; tú eres el que te quemas. »
« Si tu compasión no te incluye a ti mismo es incompleta. »
« Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz. »
« Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado. Si un hombre actúa con pensamiento puro, la felicidad le sigue como una sombra que nunca le abandona. »
« Miles de velas pueden encenderse con una sola vela, y la vida de la vela no será por ello más corta. La felicidad nunca mengua porque sea compartida. »
« Así como el arquero con gran cuidado y destreza endereza una flecha, el sabio pacientemente endereza su mente; difícil de sujetar y controlar. »
« En medio de la ciudad o en el bosque, en el valle o en las montañas, dondequiera que se hallen los santos, esos lugares están plenos de felicidad. »
« Así como el que ama la vida evita el veneno, de igual modo debes evitar el mal. »
« Si no practicas la virtud en las circunstancias más favorables de la vida, ¿qué harás sumergido en los sufrimientos? »
« Un Buda de oro no puede pasar por un horno, un Buda de madera no soporta el fuego y un Buda de barro no permanece en el agua. El auténtico Buda se halla en el interior. »
« El odio no se apaga con odio; el odio se apaga con no-odio. »
« Mejor que mil palabras huecas es una que trae paz. »
« Tú eres tu propio refugio; ¿quién otro podría serlo? »
« Aunque recites mucho la Escritura, si no actúas, eres como quien cuenta vacas ajenas. »
« No desprecies el mal por pequeño: cae gota a gota y llena el cántaro. »
« La salud es el mayor de los bienes; el contento, la mayor riqueza. »