Torquato Tasso

Renacimiento Tardío Italiano (1544 - 1595)

El gran poeta trágico de Ferrara, autor de Jerusalén libertada y Aminta, puente sublime entre el Renacimiento y la sensibilidad barroca.

Biografía

Vida

Genio precoz de la Italia renacentista, fue educado en las cortes más brillantes del país y alcanzó el éxito en Ferrara con su monumental epopeya «Jerusalén libertada». Sin embargo, su carácter hipersensible y su obsesión enfermiza por la perfección lo arrastraron a una espiral de manía persecutoria y crisis de pánico.

Convencido de que todos conspiraban contra él, agredió a un sirviente y fue recluido durante siete años en el manicomio de Santa Ana. Convertido en el prototipo del artista romántico y atormentado, el Papa lo llamó a Roma para coronarlo rey de los poetas, pero la muerte lo sorprendió la víspera de la gran ceremonia.

Lírica y Versos

Poemas de Torquato Tasso

5 poemas
1.

Jerusalén libertada (Canto I: Invocación)

Canto las armas piadosas y el capitán que el gran sepulcro de Cristo libertó; mucho con la mano y mucho con el juicio obró, mucho sufrió en el glorioso afán; en vano el Infierno se le opuso, y en vano el pueblo mixto de Asia y Libia se armó; el Cielo le dio favor, y bajo los santos signos redujo a sus compañeros errantes.

Tú, Musa, que no ciñes la frente en Helicón de laureles caducos que el tiempo deshoja, mas allá arriba en el coro celestial tienes corona de estrellas doradas: infunde en mi pecho celestial ardor, ilumina mi canto y perdona si mezclo adornos a la verdad y si en parte varío mis versos con deleites que no son tuyos.
2.

Jerusalén libertada: La muerte de Clorinda y el bautismo

Hunde Tancredo la segur pesada
en el hermoso pecho de la fiera;
mana la sangre en roja primavera
y cae Clorinda al polvo desmayada.

Con voz desvanecida y desolada
pide las aguas del perdón postrero:
«Bautízame, cristiano caballero,
que ya perdono a tu cortante espada».

Corre el amante a la cercana fuente,
llena el celadón de agua cristalina;
desata el yelmo de la blanca frente,

y al ver el rostro de su faz divina,
tiembla de horror: la bautizó ardiente,
mientras ella sonríe y se inclina.
3.

Jerusalén libertada: El jardín encantado de Armida

En medio de las aguas cristalinas
arde el jardín de la hechicera Armida;
árboles cargan la frondosa vida
de frutos de oro y flores peregrinas.

Junto a la rosa que en su cáliz trina
canta un pájaro con voz comprendida:
«Coge la flor de la belleza unida
antes que el tiempo tu candor inclina.

Ama mientras eres joven y adorada,
que vuela el gozo con ligera planta;
la tarde apaga la ilusión dorada

y la vejez con su rigor espanta:
no dejes la delicia desmayada
mientras la copa del amor encanta».
4.

Rimas: Soneto a la rosa

Rosa, risueña virgen del pensil,
que entre las espinas abres tu broche,
bañada en el rocío de la noche
y al fresco aliento de la brisa de abril:

reina te aclama el pájaro gentil,
reina te aclama el bosque en su derroche;
mas ¡ay!, cuán breve es tu gentil derroche,
que muere el brillo de tu veste añil.

Apenas diste al sol tu lozanía
y ya marchita doblas la cabeza
sobre la tierra de amargura fría:

tal de hermosura pasa la nobleza;
aprende, oh ninfa, en la temprana vía,
que en la virtud reside la firmeza.
5.

Aminta: El coro sobre la Edad de Oro

¡Oh dichosa y feliz Edad Dorada!
No porque el río corriese leche pura
y las encinas destilasen miel,
ni porque el campo diese mies colmada
sin el arado ni fatiga oscura;
ni porque el bosque de ponzoña fiera
estuviese exento y cruel:

sino porque aquel vano
ídolo del error y de la mengua,
aquel vano tirano
a quien el vulgo honor llama en su lengua,
no atormentaba el alma libertada
con leyes de rigor y pesadumbre:

era ley soberana la costumbre
de amar con limpia fe sin cobardía,
y en dulce gozo la existencia ardía.
Citas Célebres y Pensamientos

Frases para reflexionar

9 citas
« A menudo el corazón humano busca la verdad bajo el velo dulce de la ficción poética. »
Torquato Tasso
« El dolor más insoportable es herir sin saberlo a quien se ama con el alma entera. »
Torquato Tasso
« La gloria sin fe es un edificio levantado sobre la movediza arena del orgullo. »
Torquato Tasso
« Amamos cuando podemos, amando, ser amados. »
Torquato Tasso · Bartra (1994), p. 304
« Del sueño a la muerte hay un pequeñísimo trecho. »
Torquato Tasso · Señor (1997), p. 499
« El mundo envejece y al envejecer entristece. [Il mondo invecchia, e invecchiando intristece]. »
Torquato Tasso · Señor (1997), p. 182
« La mujer es una cosa gárrula y falaz, ahora quiere y ahora no quiere. Loco es el hombre que en ella fía. [Femmina è cosa garrula e falliace, vuole e disvuole; e folle uom che sen fida]. »
Torquato Tasso · Goicoechea (1995), p. 458. Gerusalemme liberata (xv, 84)
« La ciudades mueren, y mueren los reinos, la arena y la hierba cubren pastos y glorias, ¡y vemos al hombre irritarse por ser mortal!. »
Torquato Tasso · Bartra (1994), p. 304
« ¡Que todo mi dolor no se vierta más que en mí!. »
Torquato Tasso · Bartra (1994), p. 304

Algunos libros de poesía de Torquato Tasso:

Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: