« ¡Inmortal Afrodita, la del trono ornado, hija de Zeus, tejedora de engaños, te ruego que no abatas, oh soberana, con pesares y angustias este mi corazón! »
Safo de Lesbos · Himno a Afrodita
Lírica arcaica griega · 'La décima Musa', cumbre de la poesía del deseo, la belleza íntima y la emoción pura
¡Inmortal Afrodita, la del trono ornado, hija de Zeus, tejedora de engaños, te ruego que no abatas, oh soberana, con pesares y angustias este mi corazón! Ven a mí ahora como en otro tiempo, oyendo de lejos mi voz afligida, dejaste la morada de oro de tu padre enganchando tu carro. Hermosos gorriones veloces te traían batiendo sus tupidas alas desde el cielo a través del aire claro sobre la tierra oscura. Y sonreíste con semblante inmortal, preguntándome qué padecía de nuevo, por qué volvía a invocarte, y a quién quería que Peito atrajera hacia tu amor.
Paréceme semejante a los dioses aquel varón que se sienta frente a ti y escucha de cerca tu dulce hablar y tu risa deseable, la cual hace temblar en mi pecho el corazón; pues apenas te miro un instante, ya no me sale la voz, la lengua se me quiebra, un sutil fuego corre bajo mi piel de pronto, nada ven mis ojos, zumban mis oídos, un sudor frío me inunda, un temblor se apodera de mí toda, y estoy más pálida que la hierba seca, y poco me falta para sentirme muerta.
« ¡Inmortal Afrodita, la del trono ornado, hija de Zeus, tejedora de engaños, te ruego que no abatas, oh soberana, con pesares y angustias este mi corazón! »
« Paréceme semejante a los dioses aquel varón que se sienta frente a ti y escucha de cerca tu dulce hablar y tu risa deseable, »
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: