« La risa del niño es el más limpio reflejo del paraíso en la tierra. »
Rafael Pombo
Romanticismo Colombiano (1833 - 1912)Poeta y fabulista colombiano, coronado poeta nacional, universalmente amado por sus Cuentos pintados y su lírica filosófica.
Vida
Este ingenioso intelectual bogotano vivió durante casi dos décadas en Nueva York como diplomático, traductor y amigo de grandes figuras de la época. Allí adaptó cuentos infantiles en verso que hoy se saben de memoria millones de niños latinoamericanos, como las aventuras de Rinrín Renacuajo y Mirringa Mirronga.
Detrás de esa divertida faceta infantil se ocultaba un espíritu romántico solitario, apasionado y profundamente atormentado por grandes dudas filosóficas sobre el sentido de la existencia. Poco antes de su muerte fue coronado formalmente como Poeta Nacional de Colombia en un multitudinario y emotivo homenaje popular.
Poemas de Rafael Pombo
1.
El renacuajo paseador (Rinrín renacuajo)
El renacuajo paseador (Rinrín renacuajo)
El hijo de rana, Rinrín Renacuajo, salió esta mañana muy tieso y muy majo, con pantalón corto, corbata a la moda, sombrero encintado y chupa de boda. —¡Muchacho, no salgas! —le grita mamá; pero él hace un gesto y orondo se va. Halló en el camino a un ratón vecino, y le dijo: —¡Amigo!, venga usted conmigo, visitemos juntos a doña Ratona, y habrá francachela y habrá comilona. Mas ¡ay!, que en la fiesta de tanta alegría entró doña Gata con sus cuatro gatos, y aquello fue el fin de los dos insensatos: Rinrín de un gran salto escapó al pantano, mas un pato tragón se lo almorzó al paso. Y así concluyeron, señores y damas, el pícaro sapo y su tonto empeño: quien no oye a su madre no tiene buen dueño.
2.
La pobre viejecita
La pobre viejecita
Érase una viejecita sin nadita que comer sino carnes, frutas, dulces, tortas, huevos, pan y pez. Bebía caldo, chocolate, leche, vino, té y café, y la pobre no encontraba qué comer ni qué beber. Y esta vieja no tenía ni un ranchito en qué vivir fuera de una casa grande con jardín y con pensil. Nadie, nadie la cuidaba sino Andrés y Juan y Gil y ocho criados y dos amas de librea y de botín. Y esta pobre viejecita cada año, hasta su fin, tuvo un año más de vieja y uno menos que vivir.
3.
Mirringa Mirronga
Mirringa Mirronga
Mirringa Mirronga, la gata candonga, va a dar un convite jugando al escondite, y quiere que todos los gatos y gatas no almuercen ratones ni cenen con ratas. —«A ver mis anteojos y pluma y tintero, y vamos poniendo las cartas primero: que venga don Gato con botas y espada, y doña Gatuña con mantilla alzada». Llegaron maullando con gran reverencia, vistiendo de gala con regia decencia; sirvieron lechita en tazas de plata y ricas albóndigas de carne de gata; y todos dijeron con gozo y con celo: —¡Viva la gata de lindo peluelo!
4.
Simón el bobito
Simón el bobito
Simón el bobito llamó al pastelero: —«¡A ver los pasteles, los quiero probar!» —«¡Sí, replicó el otro, pero antes yo quiero ver ese dinerito con que has de pagar!» Buscó en los bolsillos el pobre Simón y dijo: —«¡De veras no tengo un ardite!» Y el buen pastelero le dio con primor un coscorrón en la frente de convite. Fue luego a la nieve a pescar corvinas, sembró clavos viejos por coger juncos, y al ver las estrellas en claras colinas pensaba que eran pepitas de peras.
5.
Pastorcita
Pastorcita
Pastorcita perdió sus ovejas, ¡y quién sabe por dónde andarán! —«No llores, pastora, que te aseguro que ellas solitas regresarán». Y no con las colas, las pobres perdidas, sino descoladas por causa fatal; que un pícaro lobo en las sierras erguidas las hizo correr con dolor sin igual. Al fin las ovejas volvieron balando, trayendo en el lomo las colas también, y la pastorcita, de gozo saltando, les dio pan y queso y un rico sartén.
Frases para reflexionar
« Quien olvida los consejos de la experiencia compra su ruina a caro precio. »
« En la poesía para los pequeños debe latir la más grande de las ternuras. »
Algunos libros de poesía de Rafael Pombo:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: