« Regué la enredadera del amor con mis lágrimas, y ahora ha florecido el fruto de la dicha. »
Mirabai
Poesía Bhakti de la India (1498 - 1547)Princesa de Rajastán y mística suprema, que abandonó las riquezas palaciegas para cantar y danzar en honor a Krishna (Girdhar Gopal).
Vida
Nacida como princesa en los lujosos palacios de Rajastán, desafió todas las rígidas convenciones feudales de la India del siglo XVI. Se negó a aceptar la autoridad de su esposo terrenal, declarando que su único y verdadero amor eterno era el dios azul Krishna.
Despreció joyas y coronas para vestir como una mendiga errante, cantando y bailando descalza por plazas y templos ante multitudes atónitas. Su familia política intentó envenenarla en varias ocasiones, pero cuenta la leyenda que sobrevivió a todo milagro antes de fundirse espiritualmente con su deidad.
Poemas de Mirabai
1.
Nada tengo salvo a mi señor (Bhajan)
Nada tengo salvo a mi señor (Bhajan)
Salvo a Girdhar Gopal, el que alzó la colina, nadie en este mundo es mío; nadie, oh santos, nadie es mío. Dejé a mis padres, dejé a mis hermanos, rompí con todas las leyes de mi casta; sentándome junto a los hombres santos del camino, perdí toda vergüenza ante los ojos del mundo. Regué la enredadera del amor divino con las lágrimas continuas de mis ojos; ahora la enredadera ha crecido verde y fuerte, ¡y el fruto de la dicha celestial ha florecido! El mundo me llama loca, el rey me envía una copa de veneno; yo la bebí riendo como si fuera néctar sagrado: ¡pues Mira pertenece a Krishna por los siglos de los siglos!
2.
He bebido el veneno del amor
He bebido el veneno del amor
El rey me envió una copa de veneno: yo la tomé sonriendo en mi aposento; al invocar a mi Señor moreno, se trocó en néctar de dulzor contento. Dicen que estoy loca de fervor, que deshonré mi alcázar y linaje; mas yo vestí el humilde ropaje y me postré a los pies de mi Pastor. Girdhar es mi dueño y mi corona, en su mirada hallé la salvación; la vanidad del mundo se abandona cuando en el alma reina la devoción: ningún temor quebranta mi camino, pues en sus brazos duerme mi destino.
3.
Mi Señor de la flauta dulce
Mi Señor de la flauta dulce
Suena la flauta a la orilla del Yamuna; mi corazón no puede reposar; dejo las sedas, dejo la fortuna, y voy descalza su cantar a hallar. Tiene en la frente pluma de pavorreal, viste mantos de amarillo esplendor; en sus labios florece el manantial que cura al alma de mortal dolor. ¡Oh Girdhar, mira mi congoja ardiente! Día y noche suspiro por tu faz; sé mi refugio y celestial simiente, y en tu regazo dame eterna paz.
4.
Envolveré mis pies en cascabeles
Envolveré mis pies en cascabeles
He atado los cascabeles a mis tobillos y bailo alegre ante mi dulce Rey; no me importan los juicios ni los grillos, ni la censura de la humana ley. Mi suegra dice que perdí el decoro, mis parientes murmuran con rigor; mas para mí no vale el vano lloro, pues soy la esclava de su santo amor. Bailo en la plaza sin temor ni pena, canto el renombre de mi fiel Creador; Él rompió de mi cárcel la cadena y me dio alas de inmortal fulgor.
5.
La noche de la entrega
La noche de la entrega
Las nubes negras truenan en el cielo; caen las lluvias de la devoción; arde en mi pecho celestial anhelo por abrazar al Rey de salvación. La noche es larga para quien espera, los relámpagos ciegan el sendero; mas en mi choza la esperanza fiera enciende lámparas al bien señero. Mira, Señor, mis lágrimas sinceras: no tardes más en acudir al nido; destroza de la muerte las barreras y fúndeme en tu ser esclarecido.
Frases para reflexionar
« El amor divino no conoce cadenas de casta, ni coronas de rey, ni vanos juicios humanos. »
« Bebí el veneno riendo: pues ante el Señor de la Vida, el veneno se torna néctar. »
Algunos libros de poesía de Mirabai:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: