« Las damas, los caballeros, las armas y los amores: el eterno teatro de la humana fantasía. »
Ludovico Ariosto
Alto Renacimiento Italiano (1474 - 1533)Poeta cortesano de Ferrara, autor del inmortal Orlando furioso, la más deslumbrante novela de caballerías en verso del Renacimiento europeo.
Vida
Atrapado en el tedioso trabajo administrativo como cortesano y gobernador de una comarca montañosa infestada de bandoleros armados, este funcionario italiano escapaba del estrés imaginando un universo de pura fantasía. Entre quejas por su bajo sueldo, dedicó décadas enteras a pulir los versos octavos de su gigantesca obra maestra de aventuras.
Su libro «Orlando furioso» se convirtió en el mayor éxito literario del Renacimiento: caballeros andantes, doncellas guerreras, monstruos marinos y un héroe que viaja a la Luna montado en un hipogrifo para recuperar el juicio perdido de Orlando. Su contagioso sentido del humor e ironía revolucionaron para siempre las novelas de caballerías.
Poemas de Ludovico Ariosto
1.
Orlando furioso (Canto I: Las damas y los caballeros)
Orlando furioso (Canto I: Las damas y los caballeros)
Las damas, los caballeros, las armas, los amores, las cortesías, las audaces empresas yo canto, del tiempo en que los moros cruzaron el mar desde África y tanto daño hicieron en Francia, siguiendo las iras y el juvenil furor de Agramante su rey, que se jactaba de vengar la muerte de Troiano sobre el rey Carlomagno, emperador romano. Diré a la vez de Orlando cosa no dicha jamás en prosa ni en rima: que por amor se tornó furioso y loco, hombre que antes era estimado por tan sabio; si por aquella que casi me ha hecho igual, y que mi poco ingenio consume hora a hora, me será concedido lo que baste para cumplir la promesa que he empeñado.
2.
Orlando furioso: La locura de Orlando en el bosque
Orlando furioso: La locura de Orlando en el bosque
Caminando por medio de la selva llegó al remanso de cristal luciente; allí en los troncos de corteza hendiente Angélica y Medoro en tierna verba habían grabado con sutil presteza mil lazos del amor más soberano. Leyó Orlando con ánimo tirano, y un frío atroz heló su fortaleza. No quiso dar crédito al ultraje, creyó delirio de su mente ciega; mas al mirar la cueva del paraje donde la infiel a su zagal se entrega, rompió en gemidos de dolor salvaje, y a la locura el corazón se apega.
3.
Orlando furioso: El viaje de Astolfo a la Luna
Orlando furioso: El viaje de Astolfo a la Luna
Montado en el hipogrifo soberano subió Astolfo a la esfera cristalina, donde descansa en valle de orina lo que en la tierra pierde el juicio humano. Allí están las promesas de los reyes, las vanas glorias del hinchado sabio, los juramentos que manchó algún labio y el torpe olvido de sagradas leyes. Entre mil redomitas transparentes halló por fin el seso del guerrero: lo destapó con ánimo sincero, y al devolverlo a las mejillas dolientes de Orlando herido en el serrano fuero, volvió la luz a sus miradas presentes.
4.
Soneto: A los hermosos ojos de su dama
Soneto: A los hermosos ojos de su dama
Ojos lucientes de fulgor sagrado, antorchas de mi dulce pensamiento, en cuyo resplandor y movimiento vive mi ser de libertad privado: si de vuestra mirada fui flechado, no culpo el golpe ni rehúyo el viento; antes bien gloria y regocijo siento de ser por tanta gracia encadenado. Brillad serenos, lumbre de mi vida, ahuyentad las sombras del camino; que en tanto vos guiéis mi fiel destino, tendrá mi canto la virtud cumplida de celebrar con eco peregrino la pura flor de devoción divina.
5.
Sátira I: El amor a la libertad y el retiro pacífico
Sátira I: El amor a la libertad y el retiro pacífico
No quiero cortes ni dorados frenos, ni la servil lisonja al poderoso; bástame un libro y el rincón gozoso donde paso los días más serenos. Que otros crucen los mares procelosos en busca de oro y de lejanas tierras; yo prefiero apartarme de las guerras y de los falsos cargos envidiosos. Libre nací, y en libertad confío: mi humilde nido con afán protejo; valgo más con mi sayo y con mi queja que atado al carro del tirano impío: la vida es breve, y el reposo viejo con dulce paz la vanidad despeja.
Frases para reflexionar
« El amor ciega al más sabio de los hombres y lo trueca en juguete de su propio desvarío. »
« En la luna se guardan todas las cosas que los hombres pierden en la tierra: el tiempo, la cordura y las promesas. »
« El vencer siempre fue cosa digna de alabanza, ya se venza por suerte o por industria. [Fu il vincer sempre mai laudabil cosa, vincasi o per fortuna o per ingegno]. »
« Lo que el hombre ve, Amor lo torna invisible, y lo invisible ve, si Amor lo quiere. [Aquilo que o homem vê, o Amor torna invisível, / e o invisível faz ver o Amor]. »
« Nadie puede saber de quién es amado cuando la suerte le es propicia. »
« Nadie puede ser perfecto en bondad si no tiene a su lado una mujer. [Senza moglie a lato non puote uomo in bontade esser perfetto]. »
« Quien se venga, además de ofender al que le ha ofendido, se defiende de muchos. [...Chi fa sua vendetta, oltra che offende chi offeso lha, da molti si difende]. »
Algunos libros de poesía de Ludovico Ariosto:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: