« Deteneos, amigos, y lloremos al recuerdo de la amada y de su morada entre las dunas del viento. »
Imru al-Qays
c. 501–544El padre de la poesía árabe clásica y príncipe de las Mu’allaqat
Vida
Imru al-Qays (c. 501–544 d. C.) es considerado por la tradición árabe unánime como el más grande de los poetas de la época preislámica (*Jahiliyyah*) y el padre indiscutible de la lírica clásica en lengua árabe. Nacido príncipe de la confederación tribal de Kinda, fue desterrado por su padre por entregarse apasionadamente a la composición lírica y a los placeres errantes.
Su célebre poema encabeza las veneradas *Mu'allaqat* («Las Suspendidas»), los siete cantares cumbres que, por su sublime perfección estética y musical, según la tradición fueron bordados con hilos de oro sobre seda fina y colgados en los muros sagrados de la Kaaba en La Meca. Con su obra fijó para los siglos venideros el canon de la *qasida*: la nostalgia elegíaca ante el campamento desierto del ser amado (*nasib*), el galope salvaje por las arenas y la contemplación tempestuosa de la noche.
Poemas de Imru al-Qays
1.
La Mu'allaqa de Imru al-Qays (El llanto en las dunas de Dájul)
La Mu'allaqa de Imru al-Qays (El llanto en las dunas de Dájul)
Qifā nabki min ḏikrā ḥabībin wa-manzili... *** (Versión poética en castellano) ¡Deteneos, lloremos al recuerdo de una amada y de su morada, al borde del arenal ondeante entre Dájul y Hawmal, entre Túdah y Miqrat, cuyas huellas no borró del todo el viento del norte que sopla ni el del sur que se cruza! Ves allí los excrementos de las gacelas blancas dispersos por sus patios y sus explanadas como si fuesen granos de pimienta negra. En la mañana de la partida, cuando cargaban sus camellos junto a las acacias del valle, me sentí morir: mis ojos derramaban lágrimas como quien exprime lágrimas de dolor. Y mis compañeros, parando a mi lado sus monturas, me decían: «¡No te dejes morir de pena! ¡Sé fuerte y resiste!». Mas mi verdadero consuelo son las lágrimas vertidas: ¿pero qué remedio cabe buscar en unas ruinas ya borradas?
2.
La noche infinita del desierto
La noche infinita del desierto
¡Y cuántas noches semejantes a las olas del mar han dejado caer sus sombras espesas sobre mí, con toda clase de penas, para ponerme a prueba! Yo le dije entonces, cuando estiró sus lomos oscuros, cuando alzó sus ancas y apartó su pecho pesado: «¡Oh noche larga y tenebrosa, ¿no vas a dar paso a la aurora?, aunque la mañana no traerá un alivio mejor que el tuyo!». ¡Qué noche tan inmensa! Parece que sus estrellas estuvieran atadas con firmes cuerdas de cáñamo a las rocas macizas e inmóviles del monte Yalamlam.
Versos para recordar
« ¡Oh noche profunda y sin orillas! ¿No amanece ya, aunque el día que llegue traiga el mismo dolor? »
« Hoy toca beber y cantar; mañana vendrán los asuntos graves y el juicio de la historia. »
Libros y obras recomendadas de Imru al-Qays:
Edición física recomendada para descubrir su legado poético: