« La hermosura de la forma es el templo sagrado donde habita la idea poética. »
Humberto Fierro
Modernismo Ecuatoriano (1890 - 1929)Poeta quiteño de aristocrático linaje y profunda vocación simbolista, autor de El laúd en el valle y La velada palatina.
Vida
Pertenecía a una de las familias terratenientes más distinguidas de Quito, pero prefirió la soledad de los libros a las fiestas cortesanas. Pasaba semanas enteras recluido en su hacienda andina tocando el laúd, leyendo a poetas franceses y contemplando los silenciosos paisajes de montaña.
Formó parte de la llamada «Generación decapitada», un talentoso grupo de jóvenes modernistas ecuatorianos marcados por la melancolía y las adicciones. Murió de forma prematura y enigmática antes de los cuarenta años, dejando poemas musicales y refinados que sonaban como sutiles melodías de cristal.
Poemas de Humberto Fierro
1.
Tu cabellera
Tu cabellera
Tu cabellera oscura es una noche tibia donde se pierden todos mis dolores; en ella el céfiro suave se alivia, y aroman en secreto las flores. Cuando la desatas en la sombra amante, cae como un manto de sedas y de lumbre; y en su misterio cálido y fragante, el alma encuentra su más alta cumbre. Déjame respirar en su espesura, lejos del mundo y de su vano ruego; que en esa noche de divina hermosura, apago para siempre mi loco fuego.
2.
Los niños
Los niños
Pasan los niños cantando por la calle polvorienta; su risa pura disipa la sombra de mi pesar; en sus pupilas de cielo la dicha santa se asienta, como una barca de plata que navega hacia la mar. ¡Oh infancia dulce y perdida, jardín de verdes rosales! ¿Por qué te marchas tan presto dejando el pecho dolido? Sólo nos queda la carga de los amargos pesares y este cansancio infinito de haber soñado y vivido.
3.
La flauta de Pan
La flauta de Pan
En el misterio del bosque resuena un son cristalino; Pan ha bajado a las fuentes con su agreste caramillo; danzan las ninfas del río por el sendero divino y el fauno ríe en la sombra coronado de tomillo. Huye la queja del mundo ante la música arcaica; renace el dios primitivo de la hermosura pagana; el alma sueña en la orilla de la ribera helena con la divina armonía de la primera mañana.
4.
Nocturno
Nocturno
Noche de lluvia y de niebla en el jardín solitario; gimen los sauces umbríos con apagado rumor; desciende el tedio a mi estancia como un pesado sudario y apaga el último fuego de mi cansado dolor. Miro la vela que tiembla sobre la mesa desierta; pienso en las cosas que fueron y que no volverán; la muerte ronda en silencio junto a mi callada puerta y mis desdichas con ella para siempre dormirán.
5.
El laúd
El laúd
Tomo el laúd en mis manos para pulsar su sonido; mas las cuerdas están rotas por el dolor y el olvido; sólo responde un lamento sordo, apagado y dolido, como el suspiro del ave que ha perdido su nido. Duerme en tu caja de cedro, viejo laúd melodioso; ya no hay amores que canten en esta vida extranjera; para el poeta doliente sólo es fiel el reposo bajo la cruz solitaria de la humilde ladera.
Frases para reflexionar
« El retiro campestre purifica el oído de las vulgaridades cortesanas. »
« En los ojos de quien amamos se refleja el único cielo que nos está permitido tocar. »
Algunos libros de poesía de Humberto Fierro:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: