« El ansia de partir sin rumbo cierto es el síntoma eterno del alma insatisfecha. »
Ernesto Noboa y Caamaño
Modernismo Ecuatoriano (1889 - 1927)Poeta guayaquileño de la Generación decapitada, autor de Romanza de las horas, maestro del hastío decadentista y la musicalidad nostálgica.
Vida
Nacido en una influyente familia aristocrática de Guayaquil, despreció la vida acomodada para entregarse a la bohemia errante, los viajes solitarios y la lectura de poetas malditos franceses. Sufría crisis profundas de melancolía y hastío que intentaba calmar mediante el consumo destructivo de éter y morfina.
Forma parte de la célebre Generación decapitada de Ecuador, un grupo de cuatro amigos poetas superlativos que murieron todos trágicamente en plena juventud. Con versos nostálgicos y de una musicalidad sobrecogedora, cantó al vacío de la existencia antes de apagar su propia vida con tan solo treinta y ocho años.
Poemas de Ernesto Noboa y Caamaño
1.
Emoción vesperal
Emoción vesperal
Hay tardes en las que uno desearía embarcarse y partir sin rumbo cierto, hacia una playa exótica y sombría, lejos de esta ciudad de tedio abierto. Irse sin despedirse de la gente, dejar atrás las penas y los lazos, y bajo un cielo límpido y doliente, entregarse del mar en los abrazos. Ver desmayar el sol en el confín, sentir en la mejilla el viento frío, y en la callada calma del jardín, olvidar el dolor y el desvarío, y como muere el agua en el festín, dejar que duerma el corazón sombrío.
2.
Ego sum
Ego sum
Yo soy el soñador que va por el sendero con la mirada fija en un país lejano; no busco los laureles ni el vano brillo fiero que ciega a las pupilas del linaje humano. Llevo en el alma un tedio de siglos y desiertos, un ansia melancólica de música y olvido; prefiero la penumbra de los vergeles muertos al sol deslumbrador del mundo envilecido.
3.
Hastío
Hastío
Vivir es arrastrar esta cadena amarga, sentir que el tiempo pasa sin dejar una huella; llevar sobre los hombros una tristeza larga y mirar con cansancio la más hermosa estrella. Todo me cansa: el libro, la música, el ensueño; el corazón marchito cerró ya su ventana; soy de mi propio dolor el solitario dueño, y no espero consuelo ni dicha en el mañana.
4.
Romanza de otoño
Romanza de otoño
Caen las hojas secas sobre el parque dormido; el viento de la tarde llora entre los rosales; vuelve al pecho cansado el recuerdo querido de las horas felices y los viejos ideales. ¡Adiós, dulce ilusión de la primera aurora! El invierno desciende con sus mantos de escarcha; el alma en el silencio su desengaño llora, mientras la juventud para siempre se marcha.
5.
Noche de bohemia
Noche de bohemia
En la taberna oscura humea la bujía; beben los camaradas entre risas y cantos; yo miro la copa con fría rebeldía, buscando en el licor tregua para mis llantos. ¿Qué importa la mentira del aplauso grosero? El poeta camina por la sombra apartado; yo prefiero mi copa de hiel y mi sendero, al cortejo triunfal del necio coronado.
Frases para reflexionar
« La rutina diaria es el veneno más lento y seguro de la fantasía. »
« En la contemplación del crepúsculo descansa la aristocracia del espíritu. »
Algunos libros de poesía de Ernesto Noboa y Caamaño:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: