« Yo, que siempre trabajo y me desvelo por parecer que tengo de poeta la gracia que no quiso darme el cielo. »
Miguel de Cervantes
1547–1616Siglo de Oro español · Viaje del Parnaso, sonetos y romances
Vida
Aunque la fama universal de Don Quijote de la Mancha eclipsó en parte su producción en verso, Miguel de Cervantes se sintió poeta durante toda su vida. En su célebre Viaje del Parnaso escribió con melancolía y orgullo: «Yo, que siempre trabajo y me desvelo por parecer que tengo de poeta la gracia que no quiso darme el cielo». Cultivó el soneto satírico y laudatorio, el romance histórico y caballeresco, las canciones pastoriles y las octavas reales con un oído musical impecable y una profunda gracia castellana.
Su soneto al túmulo del rey Felipe II en Sevilla fue aclamado como una de las obras maestras de la poesía satírica del Siglo de Oro. En sus versos líricos introducidos en La Galatea, el Quijote y Los trabajos de Persiles y Sigismunda, Cervantes demostró un dominio sutil de la métrica renacentista, uniendo el desengaño barroco con la nobleza de ideales y la pasión por el ritmo poético.
Poemas de Miguel de Cervantes
1.
Al túmulo del rey Felipe II en Sevilla
Al túmulo del rey Felipe II en Sevilla
«¡Voto a Dios que me espanta esta grandeza y que diera un doblón por describilla!; porque ¿a quién no suspende y maravilla esta máquina insigne, esta braveza? Por Jesucristo vivo, cada pieza vale más de un millón, y que es mancilla que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla!, Roma triunfante en ánimo y nobleza. Apostaré que el ánima del muerto, por gozar este sitio, hoy ha dejado el cielo, de que goza eternamente». Esto oyó un valentón, y dijo: «Es cierto cuanto dice voacé, señor soldado, y el que dijere lo contrario, miente». Y luego, incontinente, caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese y no hubo nada.
2.
Viaje del Parnaso (Canto I: Reflexión del poeta)
Viaje del Parnaso (Canto I: Reflexión del poeta)
Yo corté con mi ingenio aquel vestido con que al mundo la hermosa Galatea salió para ganar eterno olvido. Yo he dado en Don Quijote pasatiempo al pecho melancólico y mohíno, en cualquiera sazón, en todo tiempo. Yo he abierto en mis novelas un camino por do la lengua castellana puede mostrar con garbo su compás divino. Yo soy aquel que en la invención excede a muchos, y al que nunca por ventura la fama en su laurel la frente hospede: mas sigo al sacro monte en la ventura, adonde Apolo a los poetas llama para premiar el arte y la cordura.
3.
Soneto de Don Quijote a Dulcinea del Toboso
Soneto de Don Quijote a Dulcinea del Toboso
¡Oh bella ingrata, amada enemiga mía! Por tu rigor en este monte muero; ausente de tu luz, el hado fiero consume en llanto mi doliente guía. No culpes la pasión que en mí porfía, pues a servirte con fervor me esmero; de tu belleza el soberano acero marca el camino de mi caballería. Si en esta peña mi dolor desecho y entre asperezas mi razón quebranto, es por mostrar la fe que llevo al pecho: sé tú el consuelo de mi fiero espanto, que no hay agravio que me deje estrecho si merezco el favor de tu encanto.
4.
Romance de los celos
Romance de los celos
Madre, unos ojuelos vi verdes, alegres y bellos: ¡ay, que me muero por ellos y ellos se burlan de mí! Iban alegres riendo por la verde pradería, y el alma que los seguía quedó de amor padeciendo. Si me miran con rigor, me abrasa su fuego esquivo; si me miran con favor, temo que el sueño no es vivo. Madre, guardad mi sosiego, apartadme de su lumbre; que quien se acerca a la cumbre se quema con dulce fuego.
5.
Soneto a la muerte de Fernando de Herrera
Soneto a la muerte de Fernando de Herrera
El que la excelsa cumbre vio dorada del sacro monte, y con divina lira cantó del Betis la soberbia orilla y de Lepanto la marcial jornada: aquel que en dulce queja regalada rindió a la Luz la más perfecta astilla, hoy en silencio sepulcral se humilla y deja a España en soledad callada. Mas no murió su ingenio peregrino: vive en los sones del cantar sonoro que al cielo guían el mortal camino; y entre laureles de zafir y oro, corona Apolo su laurel divino en el sagrado y soberano coro.
Frases para reflexionar
« La pluma es lengua del alma; cuales fueren los conceptos que en ella se engendraren, tales serán sus escritos. »
Algunos libros de poesía de Miguel de Cervantes:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: