« La indiferencia del mundo ante el dolor ajeno es la herida más honda de la sociedad. »
Carlos Pezoa Véliz
Modernismo y Realismo Social Chileno (1879 - 1908)Poeta y periodista chileno, pionero de la lírica social y del costumbrismo campesino con poemas memorables como Nada y Tarde en el hospital.
Vida
Hijo de una humilde costurera y criado sin padre conocido, Carlos Pezoa Véliz conoció en carne propia la miseria de los barrios bravos de Santiago de Chile. Trabajó como modesto dependiente de zapatería, soldado raso y periodista autodidacta, plasmando la cruda realidad de los desheredados sociales.
Durante el devastador terremoto de Valparaíso de 1906, el derrumbe de su hotel le fracturó la columna vertebral y lo dejó postrado para siempre. En una sala común de beneficencia escribió su sobrecogedor poema 'Tarde en el hospital', falleciendo a los veintinueve años de tuberculosis y gangrena.
Poemas de Carlos Pezoa Véliz
1.
Nada
Nada
Era un pobre diablo que siempre venía por el desvencijado camino real; traía una flauta que nunca gemía, y un perro sarnoso por todo caudal. Nadie supo nunca de dónde llegaba, ni cuál era el nombre que llevó al nacer; en las tardes grises la sopa esperaba que en la portería le daban ayer. Un día de invierno, nublado y sombrío, lo hallaron caído al pie del sauzal; tenía los ojos abiertos al frío, y el perro aullando su pena mortal. La gente del pueblo pasó indiferente; el cura rezó un responso ritual, y en la huesa oscura quedó para siempre: ¡un muerto de tantos, y nada más... nada!
2.
Tarde en el hospital
Tarde en el hospital
Sobre el campo el agua baja, y el agua al caer rezonga; sobre las húmedas tejas la lluvia gime y se ahoga. En la sala silenciosa un moribundo se queja; la lámpara titilante su triste lumbre bosqueja. Y yo en mi lecho postrado, mirando el vidrio empañado, pienso en la dicha perdida y en este pobre vivir cansado.
3.
El perro ciego
El perro ciego
Tropezando en las piedras del camino, arrastra su vejez y su ceguera; mira al sol con sus ojos apagados sin saber qué destino le espera. Nadie le da un mendrugo ni caricia; los chiquillos le tiran con rencor; y en su silencio manso y resignado hay más nobleza que en el sabio autor.
4.
Entierro de campo
Entierro de campo
Cuatro peones con poncho colorado llevan al hombro el ataúd de pino; tras ellos van los deudos cabizbajos por la greda mojada del camino. Ni una campana dobla en la capilla, ni un responso consuela su dolor; murió el gañán que araba la semilla, sin más mortaja que su propio sudor.
5.
Alma nocturna
Alma nocturna
Noche de viento frío en las barriadas, luces de tabernas temblando al paso; almas sin rumbo, vidas desgraciadas que van marchando hacia el postrer ocaso. Yo siento el frío de los desposeídos, la pena sorda que en el lodo llora; en mis versos humildes y dolidos late la queja que el dolor implora.
Frases para reflexionar
« En la tumba del pobre no hay epitafios mentirosos, sólo el abrazo de la tierra madre. »
« Cantar a los olvidados es la primera obligación del poeta que ama la justicia. »
Algunos libros de poesía de Carlos Pezoa Véliz:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: