« Un gran libro es un gran mal: la brevedad y el esmero son la corona del arte. »
Calímaco
Poesía Helenística y Epigramática (310 - 240 a. C.)Sabio de la Biblioteca de Alejandría, maestro del epigrama refinado, la brevedad y la elegancia técnica («Un gran libro es un gran mal»).
Vida
Nacido en la colonia griega de Cirene en el norte de África, Calímaco llegó a Alejandría para trabajar como un humilde maestro de escuela. Su desbordante erudición literaria llamó pronto la atención del rey Ptolomeo II, quien le encomendó catalogar los cientos de miles de rollos de la Gran Biblioteca.
Defendió una auténtica revolución estética contra las epopeyas gigantescas y pesadas, acuñando la célebre máxima: «Un gran libro es un gran mal». Cultivó epigramas breves, elegantes y pulidos con maestría milimétrica, demostrando que la emoción poética más intensa reside en la concisión y la precisión técnica.
Poemas de Calímaco
1.
Epigrama a heráclito de halicarnaso
Epigrama a heráclito de halicarnaso
Alguien me dijo, Heráclito, tu muerte, y me obligó a llorar; y recordé cuántas veces los dos, en dulce charla, vimos ponerse el sol en el confín. Tú, mi amigo de Halicarnaso, eres ya ceniza hace mucho tiempo; mas tus ruiseñores viven todavía: sobre ellos el Hades que todo lo devora jamás podrá tender su rapaz mano.
2.
A Heráclito de Halicarnaso
A Heráclito de Halicarnaso
Alguien me dijo, Heráclito, tu muerte, y me obligó a llorar; vino a mi mente cuántas veces el sol en dulce plática vimos ocultarse tras el horizonte. Tú eres ceniza ya, sabio extranjero, pero viven tus ruiseñores dulces; sobre ellos no pondrá la Parca impía su garra destructora y tenebrosa.
3.
Epigrama a la brevedad
Epigrama a la brevedad
No me agrada el poema que retumba como torrente turbio y cenagoso; prefiero la pequeña fuente limpia que gotea en la peña con reposo. Un verso breve, pulido con primor, vale más que cien libros hinchados; en la medida pura está el valor que da renombre a poetas celebrados.
4.
El náufrago
El náufrago
No preguntes mi nombre, marinero, ni qué tormenta me arrojó a la arena; hazte a la mar y ruega a los dioses que a ti te sea más benigna la suerte. Bajo este montículo reposo en paz, mientras otros navíos cruzan las olas; el mar es el sepulcro de los audaces, pero el alma del justo no perece.
5.
A la copa ofrecida
A la copa ofrecida
Llenad la copa con el vino puro en honor de la sabia Calíope; los libros grandes son un gran pesar, la parca lira da cantar seguro.
Frases para reflexionar
« Tus ruiseñores poéticos viven: el arte vence a la muerte y al olvido. »
« No sigas la huella del vulgo si quieres alcanzar las fuentes sagradas de la Musa. »
Algunos libros de poesía de Calímaco:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: