« Coge, doncella, las rosas mientras florece tu juventud: la primavera de la vida no vuelve. »
Ausonio
Bajo Imperio Romano (310 - 395 d. C.)Decimus Magnus Ausonius, poeta galo-romano de Burdeos, cónsul y preceptor imperial, inmortalizado por su poema Mosella y su idilio a las rosas.
Vida
Nacido en Burdeos a comienzos del siglo IV, Ausonio triunfó como un brillante profesor de retórica hasta llamar la atención de la corte imperial. El emperador Valentiniano I lo contrató como tutor del futuro emperador Graciano, quien más tarde lo premió nombrándolo cónsul de Roma.
En un Imperio romano en plena transformación, se dedicó a cantar la vida cotidiana, los hermosos jardines campestres y la pesca fluvial en su célebre poema 'Mosella'. Sus delicados versos sobre la brevedad de las rosas inspiraron durante siglos el famoso tópico renacentista del 'carpe diem'.
Poemas de Ausonio
1.
Collige, virgo, rosas (Coge, doncella, las rosas)
Collige, virgo, rosas (Coge, doncella, las rosas)
Vi abrirse una rosa al fresco resplandor del alba: la una despuntaba apenas del verde cáliz cerrado, la otra mostraba ya su purpúrea vestidura, y otra esparcía sus hojas mustias sobre el suelo húmedo. ¡Cuán veloz es la carrera de la lozana hermosura! La flor que el sol naciente vio brotar con orgullo, el sol poniente la contempla marchita y deshojada. Coge, doncella, las rosas mientras tu edad está en flor y tu juventud resplandece con dulce lozanía; y acuérdate de que así como la rosa huye, ¡así también se apresura tu fugaz primavera!
2.
El río Mosela
El río Mosela
¡Salve, río fecundo de límpidas corrientes! Tus riberas sonríen coronadas de vides; en tus aguas tranquilas se miran los montes y en tus playas fecundas el sosiego resides. Pueblan tus ondas peces plateados, cruzan las naves tu linfa serena; dichoso el labrador que en tus orillas recoge el fruto que la dicha llena.
3.
A su nieto Pastor
A su nieto Pastor
Dulce consuelo de mi edad cansada, tierno renuevo de mi noble estirpe; en tu sonrisa pura contemplaba la juventud que sin volver se extingue. La Parca arrebató tu primavera, dejando en luto mi vejez doliente; mas vivirá tu nombre en mi elegía mientras corra en los valles la corriente.
4.
Epitafio de Dido
Epitafio de Dido
Pobre Dido, infeliz en ambos lechos: murió tu esposo y huiste desterrada; llegó el amante y huyó con el viento, dejando el alma de dolor postrada. Por el primero huiste de la patria; por el segundo hallaste sepultura; ¡funesto amor que a corazones nobles paga la entrega con mortal tortura!
5.
A la vida tranquila
A la vida tranquila
Poco le basta al sabio comedido: un huerto ameno, una choza humilde, pocos amigos de leal sentido y un libro sabio que la calma brinde. Lejos de cortes y de vanos ruidos, ver transcurrir los días sin zozobra; morir en paz sin envidiar los reyes: esta es la excelsa y verdadera obra.
Frases para reflexionar
« En la contemplación de las aguas claras el alma halla su espejo más fiel. »
« La gratitud a los maestros es la primera virtud del hombre culto. »
Algunos libros de poesía de Ausonio:
Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: