Aloysius Bertrand

Romanticismo oscuro francés (1807–1841)

Romanticismo oscuro francés · Creador del poema en prosa con Gaspar de la noche (Gaspard de la nuit)

Lírica y Versos

Poemas de Aloysius Bertrand

4 poemas
1.

Scarbo

¡Oh, cuántas veces he oído y visto a Scarbo, cuando a medianoche la luna brilla en el cielo como un escudo de plata sobre un estandarte de azur!

Oía su risa ahogarse en la sombra de mi alcoba, y sus uñas raspar la cortina de seda de mi lecho.

Luego me miraba fijamente, crecía de repente entre la luna y yo como el campanario de una catedral gótica, con un cascabel de oro en su gorro puntiagudo.

Y su cuerpo se volvía translúcido, azulado como la cera de una bujía, su rostro palidecía como la cera de un cirio mortuorio... y de pronto se apagaba.
2.

La noche y sus prestigios

La noche desciende sobre los tejados góticos de la vieja ciudad. Las campanas de la torre dan las doce con sones de bronce herrumbroso.

Por las callejuelas desiertas vaga una sombra encapuchada; en las ventanas ojivales tiemblan reflejos lívidos de cirios olvidados.

Es la hora en que los alquimistas avivan el fuego de sus hornillos secretos, buscando transmutar el plomo de la existencia en el oro puro del sueño inmortal.

Todo duerme, salvo el remordimiento, el insomnio y la fantasía desbocada del poeta que interroga a las sombras.
3.

El alquimista

En el sótano abovedado, entre retortas y crisoles polvorientos, arde una llama espectral de azufre azul.

El anciano de barba blanca lee en un grimorio cubierto de piel humana. A su lado, un búho embalsamado clava en el vacío sus ojos de vidrio.

«¡Eureka!», murmura con labios trémulos; pero lo que halla en el crisol no es la piedra filosofal, sino una pizca de ceniza fría: el símbolo de la ciencia de los hombres, que sueña con descifrar los cielos y solo cosecha polvo.
4.

Ondina

«¡Escucha! ¡Escucha! Soy yo, Ondina, que rozo con estas gotas de agua las sonoras lunas de tu ventana iluminada por los lánguidos rayos de la luna; y he aquí, en jubón moaré, a la dama del castillo que contempla en su balcón la hermosa noche estrellada y el bello lago dormido.

Cada ola es una ondina que nada en la corriente, cada corriente es un sendero que serpentea hacia mi palacio, y mi palacio está construido fluido en el fondo del lago, en el triángulo de fuego, de tierra y de aire».

Versos y pensamientos de Aloysius Bertrand

Selección destacada
« ¡Oh, cuántas veces he oído y visto a Scarbo, cuando a medianoche la luna brilla en el cielo como un escudo de plata sobre un estandarte de azur! Oía su risa ahogarse en la sombra de mi alcoba, y sus uñas raspar la cortina de seda de mi lecho. Luego me miraba fijamente, crecía de repente entre la luna y yo como el campanario de una catedral gótica, con un cascabel de oro en su gorro puntiagudo. »
Aloysius Bertrand · Scarbo
« La noche desciende sobre los tejados góticos de la vieja ciudad. Las campanas de la torre dan las doce con sones de bronce herrumbroso. Por las callejuelas desiertas vaga una sombra encapuchada; en las ventanas ojivales tiemblan reflejos lívidos de cirios olvidados. Es la hora en que los alquimistas avivan el fuego de sus hornillos secretos, buscando transmutar el plomo de la existencia en el oro puro del sueño inmortal. »
Aloysius Bertrand · La noche y sus prestigios

Algunos libros de poesía de Aloysius Bertrand:

Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: