Frases de Terminator 3: La rebelión de las máquinas
Recopilación de pensamientos, citas célebres y diálogos memorables de Terminator 3: La rebelión de las máquinas.
«Para cuando Skynet fue consciente de su capacidad, se había esparcido por millones de servidores informáticos por todo el planeta. Ordenadores corrientes en edificios de oficinas, en cibercafés, en todas partes… todo era software y ciberespacio. No había núcleo del sistema. No se podía desconectar. El ataque empezó a las 18:18, tal como él había dicho. El día del juicio, el día que la raza humana quedó practicamente destruida por las armas que había fabricado para protegerse. Debí darme cuenta que nuestro destino nunca fue evitar el día del juicio sino sobrevivir a él, juntos. El Terminator lo sabía, intentó decirnoslo, pero yo no quise escucharle. Puede que el futuro ya esté escrito, no lo sé. Solo sé lo que el Terminator me enseñó, "nunca dejes de luchar" y nunca lo haré. La batalla no ha hecho más que empezar…»
—John Connor
Terminator 3: La rebelión de las máquinas
«Vuestra frivolidad es buena, alivia la tensión y el miedo a la muerte.»
—Terminator
Terminator 3: La rebelión de las máquinas
«La ira es más útil que la desesperación.»
—Terminator
Terminator 3: La rebelión de las máquinas
«El futuro no está escrito. No hay más destino que el que hacemos nosotros mismos. Ojalá pudiera creerlo. Me llamo John Connor. Intentaron asesinarme antes de nacer. Cuando tenía trece años, lo intentaron de nuevo. Máquinas del futuro: Terminators. Mi madre siempre decía que la tormenta se acercaba: El Juicio Final. El comienzo de una guerra entre el hombre y las máquinas. Tres mil millones de vidas se desvanecerían en un instante. Y yo debería liderar lo que quedara de la raza humana hacia la victoria definitiva .Eso no ha ocurrido. No ha caído ninguna bomba. Los ordenadores no se han hecho con el control. Hemos evitado el Día del Juicio Final. Debería sentirme a salvo, pero no es así. Vivo al margen de todo: sin teléfono, sin dirección. Nada ni nadie puede encontrarme. He borrado todas mis conexiones con el pasado. Pero, por más que lo intento, no puedo borrar mis sueños, mis pesadillas. Siento el peso del futuro cayendo sobre mí. Un futuro que no deseo. De modo que no dejo de huir, tan rápido como puedo, a cualquier parte, a ninguna parte.»