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Frases de Pulp Fiction

Recopilación de pensamientos, citas célebres y diálogos memorables de Pulp Fiction.

« Con tu permiso me voy a casa, a tener un ataque al corazón. »

— Vincent Vega

Pulp Fiction
« —¿Y esta motocicleta de quién es? —Es una chopper, pequeña. —¿Esta chopper de quién es? —De Zed. —¿Quién es Zed? —Zed está muerto, nena. Así está. »

— Fabienne y Butch Coolidge

Pulp Fiction
« Hola, jovencito. ¡Vaya, he oído hablar mucho de ti!… Sí, yo era un buen amigo de tu papá. Estuvimos, en aquel infierno de Hanoi, juntos más de 5 años. Espero que nunca tengas que experimentar algo así, pero cuando dos hombres se encuentran en una situación como en la que estuvimos tu papá y yo, cada uno se responsabiliza del otro. Si hubiese sido yo el que… no volvió, el Mayor Coolidge estaría hablando con mi hijo, Jim. Pero tal como han salido las cosas, yo estoy aquí hablando contigo, Butch. ¡Tengo algo para ti! Fíjate en este reloj. En un principio fue comprado por tu bisabuelo durante la Primera Guerra Mundial. Lo compró en una tienda pequeñita en Knoxville, Tennessee; fabricado por la primera empresa que fabricó relojes de pulsera, porque antes la gente solo llevaba relojes de bolsillo. Fue comprado por el soldado de infantería Erine Coolidge el día en que salía para París. Era el reloj de guerra de tu bisabuelo y lo llevó todos los días en los que luchó en aquella guerra. Y cuando cumplió con su deber, volvió a su casa con tu bisabuela, se quitó el reloj, lo metió en una vieja lata de café, y allí se quedó hasta que tu abuelo Dane Coolidge fue convocado por su país para ir al extranjero para luchar de nuevo contra los alemanes. Esa vez se llamó la Segunda Guerra Mundial. Tu bisabuelo le dio a tu abuelo este reloj deseándole suerte. Por desgracia, Dane no tuvo tanta suerte como su padre. Dane era marine, y murió como tantos otros marines en la batalla de la Isla Wake. Tu abuelo sabía que moriría allí. ¡Lo sabía! Ningún muchacho se hacía ilusiones con salir de aquella isla con vida. Así que, días antes de que los japoneses tomaran la isla, tu abuelo le dijo a un artillero de un avión de las fuerzas aéreas, llamado Winockee, un hombre al que nunca había visto antes, que le llevara a su joven hijo, al que nunca había conocido, su reloj de oro. A los tres días tu abuelo había muerto, pero Winockee cumplió con su palabra. Cuando terminó la guerra, fue a visitar a tu abuela y le entregó a tu papá, que aún era un niño, el reloj de oro de su padre. Este reloj. Tu padre llevaba este reloj en su muñeca cuando le derribaron sobre Hanoi. Le capturaron y le metieron en un campo de prisioneros vietnamita. Sabía que si los amarillos veían el reloj lo confiscarían, se lo quitarían. Tu padre decía que este reloj te pertenecía por nacimiento. Le cabreaba que cualquier amarillo pusiera sus grasientas manos sobre la herencia de su hijo. Así que lo escondió empleando el único lugar en que podía: SU CULO. Cinco largos años llevó este reloj metido en el culo. Luego, antes de morir de disentería, me dio el reloj. Oculté este incómodo trozo de metal en mi culo durante dos años. Entonces, después de siete años, volví a casa con mi familia. Y ahora, jovencito, te entrego a ti el reloj… »

— el Capitán Koons

Pulp Fiction
« Oh, oh, oh… ¿Tú vas a estallar?… pues yo me parezco a la puta bomba atómica cuando estallo, ¡cabronazo! ¡Cada vez que mis manos tocan cerebro, soy supermosca TNT, soy los cañones de Navarone! De hecho ¿¡Qué cojones hago yo aquí detrás!? ¡El cabrón que recoge cerebros tendrías que ser tú! ¡Cambiemos joder! ¡Yo limpio los cristales y tú te ocupas de los sesos de ese negro! »

— Jules Winnfield

Pulp Fiction
« Si Butch aparece en Indochina quiero a un negro escondido en su bol de arroz para que le pegue un tiro en el culo. »

— Marcellus Wallace

Pulp Fiction
« ¡Di qué una vez más, di qué una vez más! ¡Te reto, te reto dos veces, cabronazo! ¡Di qué una maldita vez más! »

— Jules Winnfield

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« ¿Lo ves jovencita? El respeto. El respeto a los mayores demuestra personalidad. »

— el señor Lobo

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« —¿Quieres bacon? —No como cerdo, tío. —¿Eres judío? —No, no soy judío, pero es que no me gusta el cerdo, eso es todo. —¿Por qué no? —Porque son animales muy guarros. Yo no como animales guarros. —¿Si? Pues el bacon está delicioso, y también las chuletas de cerdo. —Oye, tal vez la rata de cloaca sepa a caviar, pero no lo sabré nunca porque no como animales asquerosos. Los cerdos duermen y buscan su comida entre la mierda. Si no saben distinguir sus excrementos ¿Cómo voy a comerlos? —También los perros se comen sus cacas. —Tampoco como perro. »

— Jules Winnfield

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« Me llamo mulo, y hablando no podrás salvar tu culo. »

— Jules Winnfield

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« Lo juzgas de forma equivocada. Verás, Dios pudo haber parado las balas, o convertido la Coca-Cola en Pepsi, o encontrado las jodidas llaves de mi coche. No puedes juzgar algo así solo por su mérito. De modo que si lo que experimentamos fue o no fue un auténtico milagro es insignificante. Pero lo que tuvo significado es que sentí la mano de Dios. Dios se metió en aquello. »

— Jules Winnfield

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« No quisiera herir tu ego, pero esta no es la primera vez que alguien me apunta con su pistola. »

— Jules Winnfield

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« —Creo que descubrirás... cuando toda esta mierda haya terminado. Creo que descubrirás que eres un hijo de puta muy feliz. Lo que ocurre Butch, es que ahora posees habilidad, pero por muy doloroso que sea, la habilidad no perdura, y la tuya no tardará en desaparecer. Bien, es una ley de vida muy dura joder... pero es una ley de vida con respecto a la cual vas a tener que ser realista. Verás, este negocio está lleno hasta los topes de cabrones poco realistas, hijos de puta que creían que sus culos iban a envejecer como el vino, si eso significa que se convierten en vinagre, así es; pero si significa que mejoran con los años, pues no. Además Butch ¿cuántas peleas mas crees que podrás aguantar? ¿Un par? No existe el gran día para los boxeadores veteranos, estuviste cerca, pero nunca lo conseguiste y si hubieses tenido que conseguirlo algún día, ya lo habrías conseguido… ¿Eres mi socio? —Eso parece, desde luego. »

— Marsellus Wallace y Butch

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« Fabienne, cariño, este ha sido el puto día más extraño de toda mi vida. »

— Bruce a su mujer Fabienne

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« —La noche del combate es posible que sientas una ligera punzada, será el orgullo que intenta joderte. ¡A la mierda el orgullo! El orgullo solo hace daño, no te ayuda jamás, lucha contra esa mierda, porque dentro de un año... cuando estés gozando de la vida en el Caribe, te dirás a ti mismo: Marcellus Wallace tenia razón. —No hay ningún problema, Sr. Wallace. —En el quinto asalto, tu culo irá a la lona...dilo. —En el quinto mi culo irá a la lona. »

— Marcellus Wallace a Butch

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« Lástima que lo que nos parece agradable al tacto y agradable a la vista rara vez coincida. »

— Fabienne

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« Tengo un límite Jules, hay un tope en la cantidad de abusos que puedo aguantar, ahora mismo estoy como un coche de carreras y tu me estás forzando y solamente digo, solo digo que es peligroso forzar demasiado un coche de carreras, solo éso, podría estallar. »

— John Travolta a Samuel L. Jackson (com Vincent Vega a Jules Winnfield)

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« –Buen trabajo caballeros. –No puedo creer que sea el mismo coche. –Bueno, pero no empecemos a chuparnos las pollas todavía. »

— "El señor Lobo" y Jimmy

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« Tenemos que sacar este coche de la calle. La pasma suele fijarse en los coches que circulan bañados en sangre… »

— Jules Winnfield

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« -Encárgate tu de la inyección. -No, lo tienes que hacer tu. -No, no, que no puedo hacerlo. -Yo no se la voy a poner. -¡Es que nunca he puesto ninguna! -¡Yo tampoco he puesto nunca ninguna! ¿Valé? Y no lo haré ahora. Tu me la has traído y tu le pondrás la inyección. Cuando yo lleve una zorra moribunda a tu casa entonces lo haré yo. Ponle la inyección. »

— Vincent y Lance intentando salvar a Mía

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« Hamburguesas, la piedra angular de todo nutritivo desayuno. »

— Samuel L. Jackson (com Jules Winnfield)

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« - Jules, ¿has oído la filosofía de que cuando un hombre admite que se ha equivocado de inmediato se le perdonan todos sus pecados? ¿Habías oído eso? -¡Vete a tomar por culo con esa mierda! El cabrón que dijo esa gilipollez nunca tuvo que recoger pedacitos de cráneo por tu puta culpa. »

— John Travolta a Samuel L. Jackson (com Vincent Vega a Jules Winnfield)

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« Tal vez la rata de cloaca sepa a caviar pero no lo sabré nunca porque no como animales asquerosos. Los cerdos duermen y buscan su comida entre la mierda. Si no saben distinguir sus excrementos como voy a comerlos. »

— Samuel L. Jackson

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« ¿No los odias? Estos incómodos silencios. ¿Por qué creemos que es necesario decir gilipolleces para estar cómodos? Entonces sabes que has dado con una persona especial. Puedes estar callado durante un puto minuto y compartir el silencio. »

— Mia Wallace

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« Contesta solo a esto. ¿Cuando te plantaste aquí leíste algún cartel frente a mi casa que dijera "Carroña negra"? - Jimmy sabes que no hay ningún cole… -¿Leíste algún cartel frente a mi casa que dijera "Carroña negra"? - No - ¿Sabes porqué no viste ese cartel? Porque no lo hay. Recolectar negros muertos no es mi puto negocio, por eso. »

— Jimmy

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« Dos cosas. No hablarás con nadie sobre esto. Esto lo compartimos yo, tú y el violador que esta a punto de pasar lo poco que le queda de vida en un dolor espantoso y apabullante. A nadie más le importa. Dos, te iras de la ciudad esta noche. Ahora. Y cuando te hayas ido, quédate lejos o la palmarás. En Los Ángeles ya no tienes privilegios, ¿De acuerdo? »

— Marcellus Wallace

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« ¿Y ahora qué? Voy a decirte lo que pasará. Llamaré a un par de negros empapados en crack. Quiero que disequen a este colega… empleando un soplete y un par de alicates… ¡Has apuntando lo que he dicho maldito capullo! ¡Aún no he acabado contigo! ¡Ni lo sueñes! ¡Practicaremos el medievo con tu culo! »

— Marcellus Wallace

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« - ¿Estás bien? - No estoy bien, estoy a mil jodidas millas de estar bien. »

— Marcellus Wallace

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« Pues he memorizado un pasaje, de Ezequiel, 25-17: El camino del hombre recto está por todos lados rodeado por las injusticias de los egoístas y la tiranía de los hombres malos. Bendito sea aquel pastor que, en nombre de la caridad y de la buena voluntad, saque a los débiles del Valle de la Oscuridad, porque es el autentico guardián de su hermano y el descubridor de los niños perdidos. ¡Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquéllos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos! ¡Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé, cuando caiga mi venganza sobre ti! Llevo años diciendo esta mierda, y cuando alguien lo oía es que iba a morir. No había pensado mucho en lo que significaba, simplemente creía que era un rollo que le soltaba a algún hijo de puta antes de pegarle un tiro, pero esta mañana vi algo que me ha hecho pensarlo dos veces. Ahora se me ocurre que tal vez significa que tú eres el hombre malo, y yo soy el hombre recto, y que el señor 9 mm. es el pastor que protege mi recto culo en el valle de la oscuridad. O será tal vez que tú eres el hombre recto, y yo soy el pastor, y que este mundo es injusto y egoísta. Me gustaría eso, pero ese rollo no es la verdad. La verdad es que tú eres el débil y yo soy la tiranía de los hombres malos. Pero me esfuerzo, Ringo, me esfuerzo con toda intensidad por ser el pastor. »

— Jules Winnfield

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« Que seas una personalidad no significa que tengas personalidad »

— el señor Lobo

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« Estoy a treinta minutos de allí. Llegaré en diez »

— el señor Lobo

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« Soy el señor Lobo, soluciono problemas »

— Señor Lobo

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