« Me llamo Lily Colson, tengo 18 años, y no sé si mis amigas y yo sobreviviremos a esta noche. Toda la puta ciudad quiere matarnos, y tal vez digan que es porque creen que esto es culpa mía, o que soy una zorra, que soy inmoral, una destroza hogares, que me lo merezco, que yo me lo he buscado, ¿pero sabéis qué? Yo no he hackeado a nadie, yo no lo hice, no sé quién fue. Me acusáis de ser una zorra, una destroza hogares y una sinvergüenza. Vale… pero eso no es nada comparado con vuestra hipocresía. Ese es el auténtico problema, vuestra falsedad y vuestra hipocresía. El hecho de que sois incapaces de vivir según vuestras normas y aún así fingís hacerlo. Este es vuestro mundo, es obra vuestra. Acabar con él si es demasiado estricto, pero a mí dejarme en paz. No la paguéis conmigo, yo acabo de llegar, y no tengo ni idea de a dónde ir porque desde el momento en que llegué lo único que he recibido son órdenes: sonríe, se abierta, cruza las piernas, abre el coño, habla más bajo, grita más alto, cállate, ten personalidad, se interesante, no seas tan complicada, se fuerte, no te resistas, se un ángel, se una furcia, se una princesa, se lo que tu quieras ser, hasta la presidenta de los Estados Unidos de América… es coña. Que os jodan, ¿aún queréis matarme, violarme, apuñalarme, dispararme…? Adelante, reunir a vuestra tropa de mierda, coger vuestras armas, y escondeos tras las máscaras. ¿Queréis hacer esto en el mundo real? Pues mucha suerte, porque lleváis preparándome para esto toda mi vida. Podréis matarme a mi, pero no nos mataréis a todas. »
— Lily Colson
Nación salvaje