« —Pero está en contra de la pena de muerte. —Por lo que dice de nosotros como sociedad. —Supongamos, gobernador, que fuera su mujer… —Y la asesinaran ¿Qué haría yo? —La cosa se complica cuando es personal. —Sin duda. Bueno, si encontrara al asesino buscaría como matarlo. —Por tanto usted, usted gobernador impondría la pena de muerte. —No, cometería un asesinato por el que iría gustoso a la cárcel. —¿Y por qué no dejar a la sociedad que haga eso? —Porque la sociedad tiene que ser mejor que el individuo. Si yo hiciera eso actuaría erróneamente. »
— un periodista y el gobernador Mike Morris
Los idus de marzo