Recopilación de pensamientos, citas célebres y diálogos memorables de Las invasiones bárbaras.
«—¿No le tienes mucho aprecio a la vida, ¿eh? —Pues no. —Yo a tu edad era igual, estaba dispuesto a morir en cualquier momento. Precisamente por eso los jóvenes son los mejores mártires. Es paradójico, pero al envejecer te apegas a la vida. Empiezas a restar: me quedan veinte años, quince, diez… Cuando uno sabe que va a hacer algo por última vez… voy a comprarme mi último coche, es la última vez que veré Génova, Barcelona… —Yo no viviré tanto. —Tú qué sabes. —Las sobredosis son muy frecuentes. —Eso tampoco se puede prever, puede que algún día lo dejes y acabes viviendo hasta muy vieja. Si apenas comprendemos el pasado como vamos a predecir el futuro, nadie sabe nunca lo que va a ocurrir, salvo yo ahora. Yo sí lo sé. —¿Y le asusta? —Sí. ¡No quiero abandonar esta vida! ¡La he amado tanto! No puedes ni imaginarlo. —¿Qué es lo que tanto amaba? —! Todo: el vino, los libros, la música, las mujeres, sobre todo las mujeres… Su aroma, su boca, la suavidad de su piel…! —¿Ha conocido a muchas? —Sí. —¿Y a la larga todas las mujeres no acaban pareciéndose? —Un poco sí, pero no me he cansado de ellas. —¿Siempre ha tenido tanto éxito? —¡Qué va, qué va, ya no! Está claro que con la edad las cosas ya no son iguales. —¿Y el vino? ¿Puede seguir bebiéndolo? —Desgraciadamente no, mi hígado ya no me lo permite. —¿Y los viajes que quería hacer los ha hecho? —Bah… de todas formas hoy hay turistas por todas partes… —No es su vida actual la que no quiere abandonar, sino su vida pasada y esa vida murió hace tiempo. —Puede ser…»
—Rémy y Nathalie
Las invasiones bárbaras
«—Cuando cierre los ojos, millones de hombres morirán en el mismo instante que usted. —Pero yo ya no estaré aquí. Yo, yo desapareceré para siempre… Si al menos hubiese aprendido algo… yo, me siento tan desvalido como el día en que nací. No he podido encontrarle un sentido a… eso, es lo que hay que buscar. A veces pienso que es eso lo que hay que buscar…»
—Rémy y Nathalie
Las invasiones bárbaras
«—Eso lo dice porque vivimos en una época horrible… —¡Ah!, pero no es especialmente horrible, de eso nada. Contrariamente a lo que se piensa el siglo XX no fue particularmente sangriento. Las guerras causaron cien millones de muertos, es una cifra aceptada. Añádale diez millones más de los gulags rusos, los campamentos chinos nunca se sabrá, pero dicen que veinte millones. Llevamos ciento treinta o ciento treinta y cinco millones de muertos. No impresiona demasiado teniendo en cuenta que en el siglo XVI los españoles y los portugueses consiguieron sin cámaras de gas ni bombas hacer desaparecer ciento cincuenta millones de indios de América Latina. Eso sí es un buen trabajo, hermana, ciento cincuenta millones de personas liquidadas. Usted dirá que tenían el apoyo de su Iglesia, pero hicieron un buen trabajo, tan bueno que en América del Norte holandeses, franceses, ingleses y luego los americanos se sintieron inspirados y degollaron a cincuenta millones de personas, doscientos millones de muertos en total, la mayor masacre de la Historia de la Humanidad. Eso ocurrió aquí, ahí, a nuestro alrededor, y ni un triste museo del holocausto. "La Historia de la Humanidad", hermana, es una historia de horror.»
—la hermana Constance Lazure y Rémy
Las invasiones bárbaras
«Durante toda mi vida me he acostado con las mujeres más bellas del mundo. Hasta el terrible día en que me desperté y me di cuenta de que la noche anterior me había dormido pensando en el mar Caribe. Me había hecho viejo. Las mujeres habían abandonado mis sueños.»