« Si Manek estuviera muerto, Mathilde lo sabría. Desde la noticia de su muerte se aferró obstinadamente a su intuición como a un fino hilo. Jamás perdió la esperanza, Mathilde es de naturaleza optimista. Sabe que si ese hilo no la lleva hasta su amado, no importa, no pasa nada, siempre podrá ahorcarse con él… »
— la narradora
Largo domingo de noviazgo