« A medida que el mundo se vuelve más y más confuso, tendemos a centrarnos únicamente en lo que tenemos justo delante, ignorando las fuerzas arrolladoras que, en realidad, cambian y definen nuestras vidas. Y como cada vez trabajamos más y más horas, y cobramos menos, cuando tenemos algo de tiempo libre, lo último que queremos es complicarnos la vida analizando al gobierno, los grupos de presión, los acuerdos comerciales, o la legislación fiscal. Así que no es sorprendente que, cuando un monótono y burocrático vicepresidente llegó al poder, no nos diéramos cuenta de que había alcanzado un puesto de autoridad que muy pocos dirigentes han alcanzado en la historia de Estados Unidos… y que cambiaría para siempre el curso de la historia de millones y millones de vidas. Y lo hizo como un fantasma, sin que casi nadie tuviera ni idea de quién era, ni de donde había salido. »
— Kurt sobre Dick Cheney
El vicio del poder