« —Tiene otro novio desde ayer… o lo mismo me ha mentido y salían desde antes. Lo sabía, siempre aparece un popol para fastidiarme. —No pasa nada, tu amor por ella es solo tuyo, de nadie más. Por mucho que te rechace eso no lo puede cambiar. No ha sabido aprovecharlo, eso es todo. Lo que tu ofreces, Momo, es tuyo para siempre. Lo que te guardas se pierde para siempre. »
— "Momo" y el señor Ibrahim
El señor Ibrahim y las flores del Corán