Recopilación de pensamientos, citas célebres y diálogos memorables de El gran hotel Budapest.
«—Intento decirme que presentía algo, pero no le hice caso. Todo Luch vestirá de negro salvo sus miserables hijos a los que detestaba y no soportaba saludarles con un beso. Estarán bailando como gitanos. Cuando menos te lo esperas te llega el rigor mortis. Con suerte habrá dejado unos cuantos clubes para tu viejo amigo, pero eso no se sabrá hasta que se seque la tinta del certificado de defunción. Y además en el catre era dinamita. —Tenía 84 años, messie Gustav. —No ha sido la mayor. Cuando uno es joven todo es solomillo, pero con el paso de los años hay que cambiar a carnes más baratas. A mi no me importa porque me gustan, tienen más sabor, o eso es lo que dicen.»
—Mr Gustave y Zero
El gran hotel Budapest
«Se trata de un error gravemente extendido: La gente cree que la imaginación de un escritor siempre hierve, que no deja en ningún momento de inventar un incesante repertorio de incidentes y episodios y que sin más extrae sus historia de la nada absoluta. Para ser exactos lo cierto es lo contrario. Cuando el público se entera de que escribes te brinda los personajes y los acontecimientos. Y si uno conserva su capacidad de observar y de escuchar con atención, esas historias continuarán buscándole durante toda su vida. A aquel que a menudo cuenta los relatos de los demás, van a contarle muchos relatos.»
—"El autor"
El gran hotel Budapest
«¿Lo ves? Aún quedan levísimos atisbos de civilización en este brutal matadero que en su día fue conocido como humanidad. De hecho es lo que proporcionamos a nuestra modesta, humilde, insignificante… ¡A la mierda!»
—Mr Gustave
El gran hotel Budapest
«Cuando el destino de una gran fortuna está en juego, la codicia humana se propaga como un veneno en el torrente sanguíneo.»
—el señor Zero Moustafa
El gran hotel Budapest
«La grosería no es más que la expresión del miedo. Las personas temen no cumplir sus deseos. La persona más fea y espantosa solamente necesita ser amada, entonces se abrirá como una flor.»