« No tengo más celos, no tengo más orgullo. He superado el orgullo, pero como no puedo tener la sonrisa del amor, me condeno en su mueca. En este momento, quiero pensar en mis hermanas que sufren en los burdeles, en mis hermanas que sufren en el matrimonio. Se les debe dar libertad y dignidad y pensamiento para su mente y amor en el corazón. Yo tengo la religión del amor. Yo no entrego mi cuerpo sin mi alma, ni mi alma sin mi cuerpo. Soy joven todavía, y sin embargo, a veces me parece que he llegado al otoño de mi vida. »
— Adèle Hugo en su diario
Diario íntimo de Adela H.