« Era se una vez un pobre gorrioncillo que, mientras volaba huyendo del invierno, se congeló y cayó al suelo, entonces para empeorar las cosas una vaca le cago encima. Pero aquel excremento estaba caliente y descongeló al pajarillo. Y estaba caletinto y contento de estar vivo y empezó a cantar. Y entonces llegó un gato hambriento y apartó la mierda y descubrió al pajarillo y se lo comió. La moraleja del cuento es esta: No todo el que se caga en ti es siempre tu enemigo, ni todo aquel que te saca de la mierda es siempre tu amigo. Y si estás calentito y contento, estés donde estés, mantén la boca cerrada. »
— Julianne Moore
Asesinos