« Con el tiempo, es mejor una verdad dolorosa que una mentira útil. »
Thomas Mann · Bartra (1994), p. 193
Thomas Mann (6 de junio de 1875 - 12 de agosto de 1955), escritor alemán nacionalizado estadounidense, Premio Nobel de Literatura en 1929.
« Con el tiempo, es mejor una verdad dolorosa que una mentira útil. »
« Dejad que os cuente toda la verdad: si alguna vez el fascismo llegase a América, lo hará en nombre de la libertad’. »
« El espíritu es orgullo, oposición, rebelión contra la naturaleza, lo que mejor distingue al ser humano del resto de organismos vivos. »
« El cambio de costumbres es el único medio de que disponemos para mantenernos en vida y rejuvenecernos. Tal es el objetivo del cambio de aires y de lugar del viaje de recreo. »
« La desdicha puede proporcionarnos una ocasión inesperada para conocer la vida. »
« La fe en valores absolutos, por ilusoria que sea, me parece una necesidad vital. »
« La música es el dominio de los demonios. Es el arte cristiano en modo negativo. »
« Quien toma en serio a Nietzsche, quien lo toma al pie de la letra y le cree, está perdido. »
« Todo hombre es prodigioso. Con corazón y espíritu, toda vida humana puede mostrarse interesante y amable, hasta la más pobre. »
« Amo lo extraordinario en todas sus formas, en todos sus sentidos; amo a los que llevan en su corazón la dignidad de lo excepcional, los marcados, los que son reconocidos como extraños, todos aquellos que el pueblo contempla con aire pasmado. »
« Colocar en el mismo plano moral el comunismo ruso y el nazi-fascismo, en la medida en que ambos serían totalitarios, en el mejor de los casos es una superficialidad; en el peor, es fascismo. Quien insiste en esta equiparación puede considerarse un demócrata, pero en verdad y en el fondo de su corazón es en realidad un fascista, y desde luego solo combatirá el fascismo de manera aparente e hipócrita, mientras deja todo su odio para el comunismo. »
« El arte no es un poder, sino una consolación. »
« La cultura es la devota, ordenadora y benéfica incorporación de lo monstruoso y de lo sombrío en el culto de lo divino. »
« Nadie que volviese de la muerte podría decir que vale la pena, pues no se tiene vivencia alguna de la muerte. Salimos de las tinieblas y entramos en las tinieblas. Entre esos dos instantes hay muchas experiencias, vivencias, pero no vivimos ni el principio ni el fin, ni el nacimiento ni la muerte; ninguno de los dos tiene carácter subjetivo; en tanto procesos, caen enteramente en el terreno de lo objetivo. »