«Hombre soy; nada de lo humano me es ajeno (Homo sum, humani nihil a me alienum puto).»
— Heautontimorumenos
166 a. C., aproximadamente.
Comedia de enredos amorosos y familiares. Terencio destaca por sus diálogos y por una caracterización más refinada de los personajes.
«Hombre soy; nada de lo humano me es ajeno (Homo sum, humani nihil a me alienum puto).»
— Heautontimorumenos
«Tantas cabezas, tantos pareceres; cada uno tiene su propia ley.»
— Phormio
«La complacencia engendra amigos; la franqueza, el odio.»
— Andria
Edición física y traducción recomendada en español para profundizar en la obra: