Literatura

Raymond Queneau

Raymond Queneau (El Havre, Francia; 21 de febrero de 1903 - París, 25 de octubre de 1976) fue un escritor francés.

Frases y pensamientos de Raymond Queneau

10 citas
« Apenas creo que desde la Iliada y la Odisea alguien haya inventado muchas cosas nuevas. »
Raymond Queneau
« El humor es un intento de despojar a los grandes sentimientos de sus tonterías. [L’humour est une tentative pour décaper les grands sentiments de leur connerie]. »
Raymond Queneau · De Journal (evene)
« El infinito no existe. El universo es finito aunque ilimitado. No hay lugar para Dios. [Linfini nexiste pas. Lunivers est fini quoique illimité. Il ny a pas de place pour Dieu]. Y No podemos decir nada sobre Dios, aunque no exista.[On ne peut rien dire de Dieu, même quil nexiste pas]. »
Raymond Queneau · De Journal. Recopilada en la base evene.fr de Le Figaro
« La historia es la ciencia de la desgracia humana. [L’histoire est la science du malheur des hommes]. »
Raymond Queneau · De Une histoire modéle (evene)
« La historia verdadera es la de los inventos, que son quienes la provocan sobre un fondo de datos estadísticos, biológicos y geográficos. »
Raymond Queneau · Albaigès (1997), p. 153. En Bâtons, chiffres et lettres
« La ortografía es más que un mal hábito, es una vanidad.[Lorthographe est plus quune mauvaise habitude, cest une vanité]. »
Raymond Queneau · De Bâtons
« Lujuria: 1 + 1 = 69.[Luxure: 1 + 1 = 69]. »
Raymond Queneau · Visualización numérica de la posición 69 del Kamasutra. Citado en Le Meilleur de labsurde. Sébastien Bailly
« Soy un inculto porque no practico nada, y un insecto porque desconfío de todos. [Je suis inculte parce que je nen pratique aucun, et insecte parce que je me méfie de toutes]. »
Raymond Queneau · citations de Raymond Queneau
« Se hace creer a los jóvenes (entre otros muchos) que existen los melocotones y las manzanas, actrices de pechos generosos y claros de luna gratuitos, oxígeno y espacio, pero nada de esto es cierto. »
Raymond Queneau · Albaigès (1997), p. 317
« Un emperador cambió las costumbres de los chinos modificando su lengua: hay una fuerza en el lenguaje, pero hay que saber aplicarla, como hay diferentes clases de palancas. »
Raymond Queneau · Albaigès (1997), p. 164. En Bâtons, chiffres et lettres