« Créese que los ausentes presienten que se habla de ellos porque les chillan los oídos.[Absentes tinnitu aurium praesentire sermones de se receptum est]. »
Plinio el Viejo · Goicoechea (1952), p. 442. Hist., XVIII, V
Plinio el Viejo (Comum/Como, Italia, año 23 — Castellammare di Stabia, el 24 de agosto del año 79) fue un escritor latino, científico, naturalista y militar romano.
« Créese que los ausentes presienten que se habla de ellos porque les chillan los oídos.[Absentes tinnitu aurium praesentire sermones de se receptum est]. »
« En el vino está la verdad.[In vino veritas]. »
« En la enfermedad el alma se recoge dentro de sí misma.[In morbo recolligit se animus]. »
« La contemplación de la naturaleza me ha convencido de que nada de lo que podamos imaginar es increíble. »
« La naturaleza no ha dado al hombre otra cosa mejor que la brevedad de la vida.[Natura vero nihil hominibus brevitate vitae praestitit melius]. »
« Los grandes latifundios destruyeron Italia, y más tarde, a las provincias.[Latifundia perdidere italiam, iam vero et provincias. »
« Nada tan miserable ni tan soberbio como el hombre.[Homine nihil est miserius at superbius] ó Lo único cierto es que nada hay cierto, y que no hay cosa ni más miserable ni más soberbia que el hombre. »
« Ni un día sin una línea. »
« No hay falsedad tan insensata que no la apoye algún testigo.[Nullum tam imprudens mendacium est, ut teste careat]. »
« No tiene defectos, salvo el de no tener ninguno. »
« Pasma ver adonde puede llegar la arrogancia del corazón humano estimulada por el menor éxito.[Mirum quo procedat improbitas cordis humani, parvulo aliquo invitata succesu]. »
« Que no pase un día sin leer o escribir por lo menos una línea.[Nulla dies sine linea]. »
« Una juventud senil es indicio de muerte prematura.[Senilem juventam praematurae mortis esse signum. »
« Vivir es velar. »
« Zapatero, no juzgues más arriba de los zapatos. »
« Plinio el Joven. »