« A ningún pobre le consuela saber que en el mundo ha habido siempre ricos y pobres. »
Noel Clarasó · Señor (1997), p. 458
Noel Clarasó (Barcelona, 3 de diciembre de 1899 – ibidem 18 de enero de 1985) fue un escritor que firmó con varios seudónimos, entre ellos Jorge Dearán” y León Daudí”.
« A ningún pobre le consuela saber que en el mundo ha habido siempre ricos y pobres. »
« Aprende a amar la soledad; pero acepta siempre con gusto las interrupciones. »
« A veces el amor une a dos seres que no saben nadar y viven en dos islas distintas. »
« Cita siempre errores propios antes de referirte a los ajenos. »
« Contemplar cómo los demás trabajan es una manera muy sana de amar el trabajo. »
« Cuando una puerta se cierra, no pongas los dedos. »
« Da a los otros aquello que de tí les gusta; lo demás guárdalo. »
« Dar es el verbo más corto de la primera conjugación, y no dar es el más barato. »
« De muchas ideas nuestras no nos habríamos enterado jamás, si no hubiésemos sostenido largas conversaciones con los otros. »
« Dí a los otros todo lo bueno que sepas. Eso por principio. Después júzgalos como te parezca mejor. »
« El hombre que a los 20 años no cree en la mujer no tiene corazón, y el que sigue creyendo en ella a los 40 ha perdido la razón.. »
« El mundo está lleno de caminos, pero todos interceptados. »
« El que no lleva la belleza dentro del alma, no la encontrará en ninguna parte. »
« Empieza por no tratarte con los vecinos. Siempre habrá tiempo para hacer una excepción. »
« Es fácil mostrarse amable con aquellos de los que uno está a punto de separse para siempre. »
« Es muy difícil saber todo lo que hace falta, y mucho más difícil ignorar todo lo que hace falta ignorar. »
« Hacer compañía consiste en añadir algo a la vida de los demás, y hacer que ellos se sientan cómodos con ello. »
« La atención de los demás nos da el límite que hemos de poner a nuestras palabras. »
« La cortesía con los viejos consiste en llenarles un poco la soledad. »
« Lanza primero tu corazón, y tu caballo saltará el obstáculo. »
« Las tres cuartas partes de las personas que encontramos a diario, tienen sed de simpatía. »
« Los errores fortalecen, a condición de no dejarse abatir por ellos. »
« Los hombres creen que las mujeres son peores que ellos y las mujeres creen que son peores los hombres; pero ambos se equivocan. »
« Los hombres serían siempre malos, si ser buenos no les diera mejor resultado. »
« Media humanidad se ríe de la otra media, pero unos tienen gracia y otros no. »
« Nadie puede cambiar su pasado, pero todo el mundo puede contarlo al revés. »
« No hablaríamos tanto en sociedad si nos diéramos cuenta del poco caso que hacemos de los otros cuando hablan. »
« Preguntar, preguntar, preguntar. A todo el mundo le gusta que le hagan preguntas y a todos les agrada contestarlas. »
« Ser capaz de morir por una idea no es grandeza. La grandeza es tener la idea. »
« Si solo hablásemos cuando tenemos algo que decir, el uso del lenguaje desaparecería en dos generaciones. »
« Sólo puede ser independiente el hombre que se basta a sí mismo y que sabe vivir solo. El amor a la soledad es propio de todas las vidas triunfadoras. »
« Todas las profesiones son envidiables; lo único pesado es ejercerlas. »
« Todo el mundo cuenta cómo ganó sus primeras cien pesetas; nadie cuenta cómo ganó el último millón. »
« Todo viejo amor es un recuerdo agradable mientras no interviene la persona que lo inspiró. »
« Una de las leyes fundamentales de la cortesía es la resistencia al primer impulso. »
« Una de las ventajas del arrepentimiento es que no tiene efecto retroactivo. »
« Una mujer pública se distingue de un hombre público en que los favores que hace la mujer son infinitamente más baratos. »
« El éxito del matrimonio depende muchas veces del acierto que ha tenido el otro cónyuge en la elección. »
« Difícilmente los tontos son del todo buenos. Y lo peor es que los inteligentes difícilmente lo quieren ser. »
« Hay gente que si de pronto se vuelve tonta, nadie se entera. »
« Si uno se cree más listo que los otros, corre el peligro de que le engañen; si un se cree más tonto, corre el peligro de acertar. »