« Al que gusta de criticar todos los asuntos, no debe mostrársele ninguno. »
Lin Yutang · Ortega (2013), p. 1005
Lin Yutang (Xiamen, Fujian; 10 de octubre de 1895 – Yangmingshan, Taiwán; 26 de marzo de 1976) fue un escritor chino.
« Al que gusta de criticar todos los asuntos, no debe mostrársele ninguno. »
« Calumniar a una tercera persona se interpreta generalmente como un cumplido entre dos que hablan, y es la base de todos los chismes femeninos. Revelar dos personas que les desagrada otra es una cómoda manera de expresar que se agradan mutuamente. »
« De todos lo derechos de las mujeres el más grande es el de ser madre. »
« El éxito puede obtenerse diciendo grandes mentiras, si son bastante grandes y se repiten con frecuencia. »
« El hombre superior ama su alma; el hombre inferior ama su propiedad. »
« El máximo de poder es la iniciación de la decadencia. »
« Es importante que el hombre sueñe, pero lo es igualmente que pueda reírse de sus sueños. »
« La acción sin cordura es siempre desastrosa. »
« La fuerza crea resentimientos y odio en quienes la sufren y corrompe a quienes la aplican; así invita a un uso mayor defuerza que acaba en brutalidad. »
« La mitad de la belleza depende del paisaje y la otra mitad del homre que la mira. »
« La serenidad y la cordura constituyen los principios de la sabiduría y la felicidad. »
« Lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; al que piensa con pureza, la felicidad le sigue como sombra y nunca lo abandona. »
« Los grandes hombres cometen grandes errores y los pequeños, pequeños; sólo que a los grandes les gusta señalar los errores de los pequeños, pero no que éstos señalen los suyos. »
« Los hombres llevan a sus mujeres a todas partes, pero no a sus queridas, por mucho que les digan que las quieren. »
« Nadie vuelve jamás de un viaje sin estar físicamente peor; la buena vida es la vida regular y metódica. »
« No hay condición tan baja que no tenga esperanza; ninguna tan alta que no inspire temores. »
« No podemos admitir que el arte de vivir degenere en el simple negocio de vivir. »
« Pasa por la vida jugando y cantando, y cuando llegue el dolor y sobrevenga el infortunio, acéptalos con una sonrisa. »
« Perdonamos a los grandes del mundo porque han muerto; pero en vida son imperdonables. »
« Quien sabe bien lo que quiere, es un hombre feliz. »
« Se debe ser suave, pero digno; austero, pero no áspero; cortés y completamente sereno. »
« Si la filosofía tiene algún valor, es el de enseñar al hombre a reírse de sí mismo. »
« Tres cosas distinguen al hombre de carácter superior: no le afligen las preocupaciones, nada le causa asombro y no tiene temor. »
« Una carta es un soliloquio, pero una carta con posdata es ya una conversación. »
« Un buen viajero es aquel que no sabe a dónde va. El viajero perfecto ni siquiera sabe de dónde viene. »