Literatura

Ignacio Manuel Altamirano

Ignacio Manuel Altamirano (Tixtla, Guerrero; 13 de noviembre de 1834 - San Remo, 13 de febrero de 1893) fue un escritor, periodista y político mexicano.

Frases y pensamientos de Ignacio Manuel Altamirano

77 citas
« Asearse con esmero, no es cuestión de opinión política sino de higiene y educación. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Así como la tierna corteza de un árbol sumergida por mucho tiempo en las aguas de ciertos ríos se petrifica, el corazón humano sumergido en el pesar, al fin se vuelve empedernido. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Contra el salteador, el cuatrero y el ratero hay la acción criminal. Contra el ladrón literario no hay nada y, además, el robado costea el precio de la magnesia para pagar la bilis que produce el despojo. »
Ignacio Manuel Altamirano · Altamirano (1986), pp. 30-9
« Creer uno que sabe Historia porque la conoce en los compendios, es querer formarse idea de la grandeza del mar, al comer una ostra. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Decid a los hombres las verdades como dais purgas a los niños. De otro modo lograreis irritarlos sin corregirlos. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Dominar la cólera, tiene más mérito que batirse en duelo por no haberla dominado. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El celo, hijo de la desconfianza, es hermano de la credulidad. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El envidioso, a los hombres irritables causa cólera; a los reflexivos tan sólo inspira lástima. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El escritor público, en cambio de sus triunfos, tiene mil pequeñas penas. El ignorante pretencioso, ese escarabajo de la literatura, lo mancha con su inmunda sátira, el patán no lo entiende, la dama sólo torna sus artículos para hacer moldes o para guardar especias, el mandarín le jura odio eterno, el corchete lo ve como cosa suya, la cárcel o el destierro lo amenazan, los tontos le roban sus pensamientos y esto es lo peor. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El hígado es la víctima de la envidia. No pocas veces lo es también el corazón. »
Ignacio Manuel Altamirano · Altamirano (1986), pp. 40-5
« El matrimonio es como la moda; todo el mundo habla mal de ella, pero todo el mundo la acepta para sí y su familia. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El mayor castigo que puede imponerse a la envidia es el desprecio. Hacerle caso es permitirle saborear un síntoma de victoria. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El placer es débil cuando no se forja en la fragua del deseo. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El poder tiene espinas, pero para algunos gobernantes es sabroso, con todo y ellas, como las sardinas. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El poder es duro oficio, pero para algunos es el único. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El que comete un exceso, ebrio de vino, tiene el recurso de disculparse con el vino; pero quien lo comete ebrio de cólera, no tiene más recurso que la humillación. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El corazón que despierta tarde cree que despierta a tiempo, y por eso las mujeres que aman de viejas, aman como jóvenes. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El que grita estando colérico es tan patán como el que ríe a carcajadas. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El que una sociedad civilizada, crea en los dogmas inventados por la humanidad en su infancia es tan sensato como el que una mujer de edad madura llore y ría con las muñecas que creyó vivas cuando estaba mamando. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El sueño es la aurora boreal del pensamiento. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El teatro de la crítica tiene, como todos los teatros, lunetas, palcos y cazuela. En este departamento están todos los ignorantes y fatuos que se pasean censurando a la gente ordinaria que asiste a las funciones. Allí la concurrencia de patio y palcos, cuando no está contenta, silba o murmura, pero los pasillos de la cazuela cuando expresan su torpe desagrado, gesticulan, pernean, patean, se desgañitan, blasfeman y tiran cáscaras de fruta a la escena. Lo mismo hacen los críticos de la cazuela; ponedles cuidado. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El valor es como la desnudez de la mujer; para que cause atractivo es preciso que no se muestre, sino de cuando en cuando. Si sale a la luz a cada rato, pierde su mérito. »
Ignacio Manuel Altamirano
« El valor no consiste en la bilis, ni en la sangre; consiste en la dignidad. »
Ignacio Manuel Altamirano
« En chanza se prueba la buena educación. El hombre culto la emplea con amenidad, ligereza y gracia. El majadero no usa en ella sino groserías que se graban el corazón como injurias. »
Ignacio Manuel Altamirano
« En las guerras de Independencia, la fe es lo primero, pero la acción es lo que hace útil la fe. Sin ella, esta virtud no vale nada. »
Ignacio Manuel Altamirano
« En una persona desaseada, hasta los pensamientos tienen mal olor. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Es necesario buscar la flor de la amistad sobre la tumba de un perro. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Hay naturalezas nerviosas que se estremecen cuando estalla un cohete y nada sienten cuando truena el cañón. Hay almas que se escandalizan de una falta y no se alarman ante un crimen. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Hay partidarios que harían gustosos lo mismo que combaten. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Hay viejas que darían su alma por encontrar la fuente de Juvencio. »
Ignacio Manuel Altamirano · El renacimiento: periódico literario
« La buena educación es la mitad del camino en cualquier negocio. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La caballerosidad en amores es un ayuno siempre expuesto a quebrantarse. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La coquetería no excluye la virtud, así como el exterior grave y solemne no excluye el vicio. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La embriaguez de la cólera es más vergonzosa que la embriaguez del vino. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La fidelidad y la gratitud son dos flores raras que se encuentran difícilmente. Sólo Dios se encarga de su cultivo; los jardineros no logran generalmente producir más que una falsificación de ellas. A veces se les confunde, por lo cual es preciso conocerlas bien. En esto se lleva el peligro que con las setas, cuando no se distingue cuales son las buenas y cuales las venenosas. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La fina educación es la mitad del camino en cualquier negocio. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La inocencia no tiene edad. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La insolencia es el escudo de la desvergüenza y la fortaleza de la cobardía. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La mujer siempre halla motivo para llamarse desgraciada. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La única ternura inalterable es la que siente el perro hacia su amo. Todavía el hijo suele irritarse contra el padre; todavía el padre suele maldecir a su hijo. Sólo el perro sufre una paliza de su amo, y llora de amor por él. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La voz de la envidia es el pregón de la inferioridad del envidioso. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La vida es una cadena de necedades de las que no es la menor la de no querer hacerlas. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Las buenas maneras son los signos masónicos de la decencia en todo el mundo. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Las mujeres son como los niños; sólo lloran por sus caídas, cuando las ven. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Los amigos íntimos son los que están más próximos a tornarse enemigos acérrimos. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Los fatuos son los que menos gozan de las mujeres, pero son los que más las perjudican. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Los guerreros más valientes han sido siempre los hombres más llenos de cortesanía, y aún cuando hayan sido insultados, se han mostrado afables. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Los hombres que a todo sacan su valentía son como esa gente que tiene mala voz y que anda siempre cantando. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Los ojos, en los cuales no se refleja el cielo de la patria, son tristes. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Muchas veces consigue el despecho lo que no puede conseguir la súplica. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Nada hay que dé tanto valor como la justicia. La fuerza sólo da un valor artificial. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Nada hay tan armonioso como el elogio que se ha merecido. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Nada hay tan imponente como el acento de la verdad. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Nada hay tan lastimoso como una coqueta vieja. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Nada hay tan lúgubre como la sonrisa de un viejo verde. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Nada hay tan vacío como un cerebro lleno de sí mismo. »
Ignacio Manuel Altamirano
« No es bueno jurar, hay poco mérito en hacer una cosa por cumplir un juramento. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Para algunos hombres que hacen gala de ser demócratas, la democracia es una camisa de fuerza. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Para profesar odio a una persona, es preciso, como para amarla, tenerle estimación. A los que no se estima se les desprecia simplemente. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Para trepar sobre una roca, el reptil se arrastra; el león da un salto. Para llegar al poder, el hombre reptil comienza por humillarse; el hombre león comienza por ser altivo. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Por más hablador que sea un hombre, siempre, siempre se calla las nueve décimas partes de lo que piensa. »
Ignacio Manuel Altamirano
« ¿Queréis hablar estando poseído de ira? Adoptad el acento de los grandes trágicos y no gritéis. La voz apagada es más terrible y más elegante, si esto último puede decirse. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Si fueran a reproducirse en los papeles públicos, los elogios que durante la ausencia se hacen los amigos íntimos, habría duelos a muerte todos los días. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Si veis a un hombre que se enfurece contra todo el mundo, abordadle sin cuidado, es un ser inofensivo. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Sólo el amor criminal es más fuerte que el amor maternal, puesto que la adúltera abandona a sus hijos. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Sufrir por la libertad... es marchar por un sendero de abrojos que sólo se convierte en rosas cuando uno ha pasado. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Tácito es la indignación de la Historia contra la tiranía y el crimen. »
Ignacio Manuel Altamirano
« Y no disculparse del exceso cometido en la embriaguez de la cólera, es más insensato aún que cometerlo. Es el orgullo sosteniendo la estupidez. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La envidia como la ictericia se conoce en el color de los ojos y en el de la piel. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La envidia es al mérito lo que la cobardía al valor. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La envidia es el cáncer del talento. No tener envidia es un privilegio de salud que debe agradecerse a los dioses más que la salud física. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La envidia es la impotencia irritada por el mérito. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La envidia es un buitre que se alimenta de sus propias entrañas. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La envidia es una furia que se disfraza casi siempre de vieja devota. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La envidia es una sombra que oscurece el semblante y entristece el espíritu. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La envidia hace sufrir al envidioso más que a los censurados la censura. »
Ignacio Manuel Altamirano
« La envidia no tiene nunca ni la franqueza de la risa, ni el arrebato de la cólera; no tiene más que sonrisas frías y lágrimas ocultas. »
Ignacio Manuel Altamirano