« El verdadero humor empieza cuando ya no se toma uno en serio a sí mismo. »
Hermann Hesse · Señor (1997), p. 288
Hermann Hesse (Calw, Alemania; 2 de julio de 1877 - Tesino, Suiza; 9 de agosto de 1962) fue un escritor germanosuizo, premio Nobel de Literatura en 1946.
« El verdadero humor empieza cuando ya no se toma uno en serio a sí mismo. »
« Hacer versos malos depara mucha más felicidad que leer los más bellos. »
« La divinidad está en ti, no en conceptos o en libros. »
« La práctica debería ser producto de la reflexión, no al contrario. [Die Praxis sollte das Ergebnis des Nachdenkens sein, nicht umgekehrt.]. »
« Nada es tan pesado para el hombre como seguir el camino que le conduce a sí mismo. »
« No hay otra realidad que la que tenemos dentro de nosotros. »
« No hay que hacerle a este cómico mundo el honor de tomarlo en serio. »
« No reniego del patriotismo, pero por encima de todo soy un ser humano, y cuando ambas cosas son incompatibles, siempre le doy la razón al ser humano. [Ich bin gerne Patriot, aber vorher Mensch, und wo beides nicht zusammengeht, gebe ich immer dem Menschen recht.]. »
« Sin el animal que habita dentro de nosotros somos ángeles castrados. »
« Cada época, cada cultura, cada tradición poseen un tono, y contienen la carga de atrocidad, belleza y crueldad que les conviene. La vida humana no se convierte en un verdadero sufrimiento y un infierno más que allí donde se funden dos épocas, dos culturas, dos religiones. »
« El burgués llama reales solo a las cosas que todos, o por lo menos la mayoría, perciben de modo semejante. [Wirklich nennt der Bürger nur die Dinge, die von allen oder doch von vielen ähnlich wahrgenommen werden.]. »
« Para mi, los árboles han sido siempre los predicadores más penetrantes. Los venero cuando viven reunidos en tribus y familias, en bosques y arboledas. Pero aún más cuando se elevan por su cuenta. Se parecen a las personas solitarias. No al ermitaño que se esconde de alguna debilidad, sino a los grandes hombres solitarios como Beethoven y Nietzsche. El mundo susurra sobre sus ramas más altas, sus raíces descansan en el infinito; pero ellos no se extravían ahí, ellos luchan con toda la fuerza de sus vidas por una sola cosa: para realizarse a sí mismos según sus propias leyes, para desarrollarse según la forma que les es propia, para representarse a sí mismos. Nada es más sagrado, nada es más ejemplar que un árbol hermoso y fuerte. »
« El lobo estepario. »
« Siddhartha (novela). »