« La esperanza es un gran falsificador. »
Baltasar Gracián
(1601 – 1658)
Vida
Baltasar Gracián nació en el pueblo aragonés de Belmonte en 1601 y se formó en las escuelas de los jesuitas, orden religiosa en la que entró como sacerdote. Ejerció como profesor de letras y predicador en ciudades como Zaragoza y Valencia, destacando por su inteligencia rápida.
Sus libros sobre el comportamiento humano y la prudencia no gustaban a sus superiores religiosos, que le castigaron por publicarlos sin pedir permiso. Tuvo que usar seudónimos para imprimir sus obras y pasó sus últimos meses confinado en un convento de Tarazona hasta morir en 1658.
Obras destacadas
El Criticón
Es la gran novela del pensamiento barroco español, escrita en tres partes con un estilo lleno de agudeza e inteligencia. Narra el encuentro en una isla desierta entre dos hombres muy distintos: Critilo, que representa la prudencia y la experiencia, y Andrenio, que es el instinto salvaje.
Juntos deciden viajar por el mundo para conocer la realidad, pasando por cuatro etapas que representan la primavera de la juventud, el verano maduro, el otoño reflexivo y el frío invierno. En su camino ven que la sociedad está llena de mentiras, hipocresía, codicia y falsas promesas.
Tras aprender a no dejarse engañar por las apariencias y actuar siempre con sensatez moral, logran alcanzar la Isla de la Inmortalidad. Gracián utiliza esta historia fantástica para advertir a los jóvenes de que en la vida hay que pensar con calma y saber elegir bien a los amigos.
Oráculo manual y arte de prudencia
Publicado en 1647, es un libro práctico compuesto por trescientos aforismos o consejos breves para aprender a convivir y triunfar en la sociedad. Gracián no ofrece teorías aburridas, sino consejos útiles sobre cómo comportarse con prudencia, elegancia y astucia ante los demás.
Entre sus lecciones enseña la importancia de saber callar a tiempo, no enfadarse nunca en público, no presumir de los éxitos y desconfiar de los aduladores. Advierte que para no ser engañado por personas malintencionadas hay que observar mucho y hablar con medida y cortesía.
El libro ha sido traducido a decenas de idiomas y sigue siendo leído en todo el mundo por líderes y estudiantes como un manual de inteligencia social. Gracián demuestra que la verdadera educación no consiste solo en saber datos, sino en saber gobernarse a uno mismo cada día.
Frases y citas célebres de Baltasar Gracián
25 citas« Saber esperar es saber vencer. »
« Obrar y dejar obrar. »
« Lo bueno, si breve, dos veces bueno. »
« Donde acaba el deseo comienza el temor. »
« Hombre de un siglo, y no de un día. »
« Hombre sin noticias, mundo a oscuras. »
« El vano se conoce en que se precia de lo que no es. »
« El que manda ha de tener más seso que mando. »
« El tiempo y yo, para otros dos. »
« Lo único que realmente nos pertenece es el tiempo: incluso aquel que no tiene otra cosa cuenta con eso. »
« Todo lo que realmente nos pertenece es el tiempo; incluso el que no tiene nada más, lo posee. »
« La retentiva es el sello de la capacidad. »
« Más vale un grano de cordura que arrobas de presunción. »
« No hay peor engaño que el de sí mismo. »
« La muerte para los jóvenes es naufragio y para los viejos es llegar a puerto. »
« Saber y saberlo mostrar es saber dos veces. »
« Saber y saberlo demostrar es valer dos veces. »
« Saber estar solo es privilegio de los grandes. »
« Conocer los amigos en la fortuna es tarde. »
« La verdad es para pocos; el engaño, para muchos. »
« Es tan difícil decir la verdad como ocultarla. »
« ¿Cuál puede ser una vida que comienza entre los gritos de la madre que la da y los lloros del hijo que la recibe? »
« Obró mucho el que nada dejó para mañana. »
« Las cosas no pasan por lo que son, sino por lo que parecen. »
«La confianza es madre del descuido.»
«Visto un león, están vistos todos, pero visto un hombre, sólo está visto uno, y además mal conocido.»
«Varón prevenido de cordura no será combatido de impertinencia.»
«Más vale un grano de cordura que arrobas de sutileza.»
«La costumbre disminuye la admiración, y una mediana novedad suele vencer a la mayor eminencia envejecida.»
«Lo bien dicho se dice presto.»
«Muchas veces nace la enfermedad del mismo remedio.»
«Quien no tiene enemigos, tampoco suele tener amigos.»
«Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros.»
«No hay peor sordo que el que no puede oír; pero hay otro peor, aquél que por una oreja le entra y por otra se le va.»
«El excusarse antes de ocasión es culparse.»
«Señal de tener gastada la fama propia es cuidar de la infamia ajena.»
«La fortuna se cansa de llevar siempre a un mismo hombre sobre las espaldas.»
«Hase de hablar como en testamento, que a menos palabras, menos pleitos.»
«Por grande que sea el puesto, ha de mostrar que es mayor la persona.»
«El primer paso de la ignorancia es presumir de saber.»
«No es necio el que hace la necedad, sino el que, hecha, no la sabe encubrir.»
«Saber olvidar, más es dicha que arte.»
«Son los ímpetus de las pasiones deslizadores de la cordura, y allí es el riesgo de perderse.»
«Para prevenidos no hay acasos.»
«El no y el sí son breves de decir pero piden pensar mucho.»
«Es cordura provechosa ahorrarse disgustos. La prudencia evita muchos.»
«La queja trae descrédito.»
«El que confía sus secretos a otro hombre se hace esclavo de él.»
«A los veinte años un hombre es un pavo real; a los treinta, un león; a los cuarenta, un camello; a los cincuenta, una serpiente; a los sesenta, un perro; a los setenta, un mono; a los ochenta, nada.»
«Son tontos todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen.»
«Hemos de proceder de tal manera que no nos sonrojemos ante nosotros mismos.»
«Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene.»
«El más poderoso hechizo para ser amado es amar.»
«Pon un gramo de audacia en todo lo que hagas.»
«No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto.»
«Es desgracia habitual en los ineptos la de engañarse al elegir profesión, al elegir amigos y al elegir casa.»
«No hay en el mundo señorío como la libertad del corazón.»
«Sólo vive el que sabe.»
«Hay mucho que saber, y es poco el vivir, y no se vive si no se sabe.»
«Ciencia sin seso, locura doble.»
«En la boca del viejo todo lo bueno fue, y todo lo malo es.»
«El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído.»
«Métense a querer dar gusto a todos, que es imposible, y vienen a disgustar a todos, que es más fácil.»
Algunos libros de Baltasar Gracián:
Las tres ediciones físicas más recomendadas y populares de sus obras:
Oráculo manual y arte de prudencia — Alianza Editorial / Cátedra
Trescientos aforismos brillantes para desenvolverse en el mundo con agudeza, discreción y maestría.
El Criticón — Editorial Cátedra (Letras Hispánicas)
El viaje vital de Critilo y Andrenio recorriendo las edades del hombre y desenmascarando el engaño terrenal.
El Héroe y El Discreto — Alianza Editorial
Retrato de las virtudes esenciales del hombre cabal capaz de gobernar sus impulsos con lucidez.