« Algunas generaciones más y la risa, reservada a los iniciados, será tan impracticable como el éxtasis. »
Emil Cioran · Albaigès (1997), p. 217
Emil Cioran (Răşinari, Imperio austrohúngaro; 8 de abril de 1911 - París, 20 de junio de 1995) fue un ensayista rumanofrancés.
« Algunas generaciones más y la risa, reservada a los iniciados, será tan impracticable como el éxtasis. »
« Desconfíen del rencor de los solitarios que [como yo] dan la espalda al mar, a la ambición, a la sociedad. Se vengarán un día de haber renunciado a todo eso. »
« El insomnio es una lucidez vertiginosa que convertiría el paraíso en un lugar de tortura. »
« El que ha vivido hasta el extremo del orgullo y la soledad no tiene más que un rival: Dios. »
« En relación a cualquier acto de la vida, el espíritu tiene el papel de aguafiestas. »
« Frívolo y disperso, aficionado en todos los campos, no habré conocido a fondo más que el inconveniente de haber nacido. »
« La civilización nos enseña cómo apoderarnos de las cosas, cuando debería iniciarnos en el arte de despojarnos de ellas, pues no hay libertad ni verdadera vida si no se aprende a renunciar. »
« La mentira es una forma de talento. »
« Los días no adquieren sabor hasta que uno escapa a la obligación de tener un destino. »
« Reflexionar es reconocer cierta imposibilidad. Meditar es dar carta de nobleza a este reconocimiento. »
« Siempre tenemos la impresión de que podríamos hacer mejor lo que los otros hacen. Desgraciadamente, no tenemos el mismo sentimiento hacia lo que nosotros mismos hacemos. »
« Una plena experiencia metafísica no es más que un estupor ininterrumpido, un estupor triunfal. »
« Dios ha explotado todos nuestros complejos de inferioridad, comenzando por nuestra incapacidad de creer en nuestra propia divinidad. »
« El instante en que creemos haberlo comprendido todo” nos da la apariencia de un asesino. »
« La obsesión del suicida es la propia del que no puede vivir sin morir. »
« Los santos viven en las llamas, los sabios a su lado. »
« Sin Dios todo es nada, y Dios no es más que la nada suprema. »
« Con veintidós años, Cioran dio a conocer una Apología de la barbarie, apoyó a la Guardia de Hierro fascista y admiraba a Lenin, Mussolini y Hitler, sobre el que solo tenía una reserva: Que no hubiera ido lo suficientemente lejos”. »