« Cualquiera que sea el tema de la conversación, un viejo soldado hablará siempre de guerra. »
Antón Chéjov · Bartra (1994), p. 66
Antón Chéjov (Taganrog; 29 de enero de 1860 – Badenweiler, Alemania; 15 de julio de 1904) fue un escritor ruso.
« Cualquiera que sea el tema de la conversación, un viejo soldado hablará siempre de guerra. »
« Cuando pienso en mi vocación no temo a la vida. »
« Cuando tenemos sed nos parece que podríamos beber todo un océano: es la fe. y cuando nos ponemos a beber, bebemos un vaso o dos: es la ciencia. »
« Cuando uno ama y quiere juzgar ese amor, hay que partir de un punto más elevado o más importante que la felicidad o la desdicha. »
« Del mismo modo que estaré solo en mi tumba, vivo esencialmente solo. »
« ¡Dios os guarde de sacrificar el presente por el porvenir!. »
« El arte de escribir consiste en decir mucho con pocas palabras. »
« El hombre solo necesita un pedazo de tierra... No el hombre, el cadáver. El hombre necesita la tierra entera. »
« El hombre vulgar espera lo bueno o lo malo del exterior, el hombre que piensa lo espera de sí mismo. »
« El perro hambriento sólo tiene fe para la carne. »
« En la naturaleza, una repugnante oruga se transforma en una mariposa encantadora; en cambio, entre los hombres ocurre lo contrario: una encantadora mariposa se transforma en una oruga repugnante. »
« Hay que presentar la vida no tal como es sino tal como se la ven en sueños. »
« La originalidad de un autor depende menos de su estilo que de su manera de pensar. »
« No puede ser hermoso lo que es grave. »
« No somos felices, y la felicidad no existe, solo podemos desearla. »
« Quien no sabe ser servidor no podría ser amo. »
« No temas parecer tonto, ante todo hay que temer el espíritu libre (que siempre teme el a aquel que no teme decir tonterías). »
« Ser amado no tiene gran importancia: para eso han sido creadas las mujeres, para amarnos. »
« Tiene razón quien es verídico. »
« Todos los hombres que conozco son superiores a mí en algún sentido, y aprendo de ellos. »
« Vivir eternamente sería tan difícil, me parece, como dormir toda la vida. »
« Si lo que uno hace desagrada a otro, eso no significa que la acción sea mala. Así son las cosas. Cualquier paso serio de uno debe desagradar forzosamente a algún otro. Si tú fueras a combatir por la libertad, también esto haría sufrir a tu madre ¡Qué le vamos a hacer! Quien coloca por encima de todo la tranquilidad de sus allegados debe renunciar por completo a una vida guiada por las ideas. »