« Al final todo se reduce a un problema de curvas. Cuando haces el paseíllo, lógicamente se nota la diferencia que hay entre un hombre y una mujer; pero a la hora de la verdad, cuando estás toreando como Dios manda, el público no se fija en tu cuerpo sino en lo que haces. Nunca me ha gustado abanderar ninguna causa, como tampoco me gusta ser el revulsivo de las feministas. Supongo que es difícil, pero lo que me gustaría es que no se le diese ninguna importancia a que haya mujeres toreros. »
—Cristina Sánchez