« ¡Bendigamos las horas en silencio, de la armonía y de la soledad! Horas verdaderas en que somos nosotras mismas entrando resueltamente en la vida. Horas dulcemente serenas, acompasadas, llenas de fe en el futuro apoyado en la solidez reflexiva que nos han dejado en el alma otras horas diferentes, enfermizas, deprimidas y retrógradas. »
Vera Yamuni Tabush · Escritos filosóficos