Filosofia Universal

Guillermo de Ockham

(1287 – 1347)

Biografía

Vida

Guillermo de Ockham nació en el condado inglés de Surrey hacia el año 1285 e ingresó en su juventud en la orden de los frailes menores franciscanos. Estudió y enseñó en la Universidad de Oxford, donde sus audaces tesis lógicas y epistemológicas rompieron el consenso de la gran síntesis escolástica tomista.

Acusado de herejía por el papa Juan XXII, debió comparecer ante la corte papal de Aviñón, de donde huyó en 1328 para buscar la protección del emperador Luis de Baviera en Múnich. Defendió con ardor la pobreza evangélica franciscana y la separación entre la Iglesia y el poder imperial hasta su muerte en Múnich hacia 1347.

Pensamiento

Pensamiento de Guillermo de Ockham

Explora las ramas fundamentales de su pensamiento explicadas de forma clara y accesible:

Epistemología y Ontología (El nominalismo y la navaja de Ockham)

Ockham revolucionó la filosofía medieval al resolver el problema de los universales mediante el nominalismo, negando que los conceptos abstractos existan fuera de la mente humana. Para él solo existen las cosas singulares y concretas, siendo los universales (como «hombre» o «justicia») meros nombres o signos lingüísticos (nomina) para clasificar seres particulares.

Formula el principio metodológico de economía ontológica, conocido célebremente como la «navaja de Ockham»: no se deben multiplicar los entes sin necesidad (non sunt multiplicanda entia sine necessitate). Cualquier explicación científica o filosófica debe elegir siempre la hipótesis más sencilla que dé cuenta de los hechos observados, eliminando entidades metafísicas superfluas.

Esta crítica radical provoca la ruptura definitiva entre la razón y la fe: dogmas como la existencia de Dios, la inmortalidad del alma o la creación no pueden demostrarse lógicamente. La razón debe limitarse al conocimiento empírico de las cosas naturales sensibles, mientras que la fe pertenece exclusivamente al ámbito de la revelación divina.

Filosofía política (Separación entre poder espiritual y temporal)

En sus polémicos tratados políticos Ockham combate la doctrina teocrática papal que pretendía subordinar a los gobernantes civiles bajo la autoridad absoluta del pontífice de Roma. Sostiene que el poder político secular del emperador procede del consenso del pueblo y de las necesidades naturales de la sociedad, no de la concesión eclesiástica.

Defiende la estricta separación entre el poder temporal del Estado y el poder espiritual de la Iglesia, reservando a esta última una misión exclusivamente religiosa y pastoral. El papa no es un monarca con privilegios imperiales ni potestades absolutas, debiendo someterse a la ley evangélica y al bien de la comunidad de los fieles.

Esta distinción sienta las bases doctrinales de la secularización moderna, defendiendo la libertad de conciencia individual y limitando la tiranía en el ámbito de las leyes públicas. Afirma que tanto el gobernante civil como el pontífice deben ejercer su autoridad como un servicio desinteresado para garantizar la paz y el bienestar común.

Frases y reflexiones de Guillermo de Ockham

Pensamiento destacado

«No multiplicar entes; los universales como nombres.»

Guillermo de Ockham

Algunos libros de Guillermo de Ockham:

Edición física recomendada para profundizar en su legado: